A mitad de camino el “Globo
- Escrito por Anelys Alberto Peña
La decoración y mobiliario estuvieron a cargo de la brigada de Pedro Luaces y en la construcción trabajó una cooperativa no agropecuaria de la Isla de la Juventud. / Fotos: Jaliosky Ajete Rabeiro
Por su emplazamiento durante más de 100 años en una de las esquinas más céntricas de Pinar del Río, el hotel Globo forma parte de la idiosincrasia de esta provincia.
Primero, cuando la avenida Martí era solo un camino real transitado por carretas tiradas por caballos y bueyes, sus instalaciones eran de madera. Tras un incendio que lo consumió, emergió en 1917 con dos de las plantas que posee hoy y desde entonces fungió como hospedaje, su función original; pero también fue sede de una emisora de radio, la C.M.A.B; discoteca y un especial testigo de la historia de Vueltabajo.
Durante muchos años la instalación se ha doblegado a las cargas del tiempo y algunos de sus espacios permanecían cerrados. Desde hace unos meses la reanimación de su fachada salta a la vista para quienes pasan por el lugar. La ataviada vestidura del local hoy responde a un grupo de acciones constructivas que vigorizan su infraestructura, confort y apariencia.
DE AFUERA HACIA ADENTRO
El lobby del “Globo” ha retomado un ambiente que remonta a la decoración de las residencias en la etapa colonial: lámparas, mobiliario y colores se funden para crear una espera agradable.
Un pequeño lobby-bar fue creado en un sitio que se utilizaba como oficina.
Un pequeño lobby-bar fue creado en un sitio que se utilizaba como oficina. Su objetivo es el de expender café y cocteles a los clientes. Según Gervasio Valdés Herrera, director de la Empresa Provincial de Alojamiento y Gastronomía pretenden ofertar más productos y servicios parecidos a los brindados por los centros turísticos, así la competencia será más efectiva.
Hasta la fecha, el café del bar comenzó su funcionamiento con la instalación de una cafetera para el expreso, no obstante, los tragos están en espera del equipo necesario. Se prevé que permanecerá abierto a los clientes hasta las siete de la noche.
De esa forma funciona el establecimiento en esta etapa de prueba, antes de su inauguración oficial. Eliosber Lloret Rodríguez, administrador del hotel manifestó que solo faltan además de la batidora para los cocteles, algunos productos alimenticios que no impiden la marcha del centro nocturno con todos sus requisitos para las bebidas y comestibles.
“Tenemos completa la línea Habana Club, cervezas Cristal y Heineken y refrescos. Ofrecemos dados de jamón y queso a 0.35 CUC, steak de jamón viking por el precio de 0.65 CUC y el de pierna a 18 CUP, el pollo ahumado a 20 CUP, entre otras opciones que generalmente comercializa nuestra Empresa”, agregó Lloret, quien informa también que la entrada cuesta tres CUC por persona, sin incluir consumo.
EN LAS NOCHES
Para lograr la decoración del relieve en las paredes se usó tela de tapado del tabaco con cemento de cola.
En su versión anterior el centro tenía el formato de una discoteca, ahora las noches estarán caracterizadas y transcurrirán entre descargas con artistas vueltabajeros o de otros territorios.
Desde las 11:00 p.m. y hasta las 12:30 a.m. el público disfrutará de las presentaciones y más tarde música grabada hasta que deseen permanecer. Entre las experiencias ya cuenta el piano-bar de los sábados.
La responsabilidad de la programación de los días de apertura (de martes a domingo), es de la dirección de Cultura, quien la debe proveer con anticipación para dar a conocer las propuestas al público.
Un escenario al fondo del centro, animado por el juego de luces; mobiliario, paredes y techo de negro; así como una extensa barra, rejuvenecen el lugar.
Su administrador insiste en las regulaciones que estarán vigentes para cualquiera de las 70 personas que pueden acudir, en cuanto a vestuario y comportamiento, con el fin de mantener lo logrado en el local.
La decoración y mobiliario estuvieron a cargo de la brigada de Pedro Luaces y en la construcción trabajó una cooperativa no agropecuaria de la Isla de la Juventud.
Los antes mencionados no son los únicos espacios reconstruidos en el “Globo”. El reloj anclado en la torre, también se une a la remodelación. Según José Betancourt Ordaz, quien se ocupa de su mantenimiento, este data de 1910, hecho en Alemania. “Ahora no funcionan las manecillas porque están en reparación, pero en los próximos meses lo tendremos arreglado y con una esfera nueva que mire a la entrada de la ciudad”.
En tanto, para las habitaciones se pretende desarrollar un proyecto que incluya primero la reparación de las exteriores, que dan para la avenida Martí y la calle Isabel Rubio (Recreo), la cuales hacen un total de 13 de las 42 que tiene el hotel.
Sobre el Autor
Anelys Alberto Peña
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca




