Juegos prohibidos, donde apuestas la vida
Jugar con ánimo de lucro puede convertirse en una adicción según criterios de expertos. / Foto: Univisión
En nuestro país hubo una etapa de poco enfrentamiento al juego prohibido, el cual se acentuó en el periodo especial, el reto hoy es llevarlo a la mínima expresión.
Niña, para jugar un numerito´; ´pónmele 10 al 25´; ´¿aquí vive Esperanza?, esto es para el 50´.
“Y así recibí a más de una persona en la puerta de mi casa, llegaban con la misma intención, y créanme, la primera vez no entendí nada, hasta que en conversaciones de barrio supe que esa señora, una antigua vecina, se dedicaba a recoger números y por error iban a parar a mi apartamento.
“Eran tantas, que me convertí yo misma en parte de la actividad, algo así como una especie de orientadora, pues a todos los redireccionaba y les decía dónde era el lugar que buscaban, (pero aclaro, no cobraba por ello).
“Esperanza recibía a los clientes y el dinero recogido lo llevaban a otro sujeto, pero ella no conocía al resto de la tripulación. Esa misma persona volvía al día siguiente y le traía el premio de los ganadores.
“No tenía que salir de sus cuatro paredes, ya estaba mayor y las escaleras se le multiplicaban diariamente; no obstante, venían por ella, y eran muchos, lo sé por los indiscretos en mi puerta”.
Las peleas de perros perjudican a quienes las presencian al propio animal y sobre todo a la sociedad en su conjunto.
Pero no solo hablaremos de Esperanza, también lo haremos de Miguel, un muchacho del barrio de mi abuela que me comentó con toda la frialdad del mundo que cada domingo echa a andar en su bicicleta hasta la comunidad cercana para pelear a su perro; “Este es mi hijo, me ha dado muchos orgullos”, habla como si realmente fuera el más grande de los regalos.
Mientras, a estos periodistas se nos eriza la piel con sus anécdotas sangrientas. “Yo lo cuido, –dice pasándole la mano por el lomo al pobre animalito–, estudio a sus contrincantes, si veo que el mío no puede con uno, no lo peleo, porque esto es lo más grande que tengo”. Nos miramos mi colega y yo para entender, pero, ¡vaya extraña manera de amar!
Miguel tiene 27 años, no estudia ni trabaja, le gusta pelear a su perro y asistir a las peleas de gallos o carreras de caballos. “Con esos animales no me entiendo, lo mío es la rabia del perro, esa es la que me excita”, y vuelve a acariciar a su mascota.
Los nombres pudieran repetirse, los juegos también, hay quienes lo toman como puro entretenimiento, otros, como una alternativa para mejorar su vida, pero si de algo estamos claros, es que el hecho en la isla alcanza cada día una gama mayor entre sus modalidades y más aún en sus protagonistas. Ya no se conforman con la tan famosa “bolita”, van también a las apuestas en las mesas o por el evento del momento: el maltrato animal.
UNA ADICCIÓN ENTRE MUCHAS
Los seguidores de juegos prohibidos superan prácticamente a los fans del béisbol en la conocida esquina caliente del parque Roberto Amaran. Es más común la interrogante ante el número que salió la noche anterior, que los comentarios sobre la mejor jugada del playoff.
Razón tenía José Antonio Saco, intelectual cubano del siglo XVIII, al describir en su célebre ensayo Memoria sobre la vagancia en la isla de Cuba, en el año 1832, que “no hay ciudad, pueblo ni rincón de la Isla hasta donde no se haya difundido este cáncer devorador: se juega desde la punta de Maisí hasta el cabo de San Antonio”.
Cada día es más la afición por el juego de la bolita. / Foto: Kaloian
Hablemos de la bolita o charada, el más famoso de los juegos en Cuba. El chino, un listero muy popular por su oficio en San Juan y Martínez, explica con lujo de detalles en qué consiste la también conocida antes de 1959 como lotería nacional.
“De la lotería de la Florida son tomados los tres primeros dígitos, el sorteo sale dos veces al día, uno a las 2:00 p.m. y el otro a las 8:00 p.m.
“De los tres números, el primero se conoce como centena y las otras dos decenas. La primera cifra posee un valor de 300 a 600 CUP por cada peso apostado y la decena varía de 30 a 60 CUP por cada peso jugado, o sea, si usted juega el 325 con cinco pesos en la centena y cinco en la decena y sale ese número, usted obtiene más de 2 000 pesos, pero si acierta solo en la decena (en este caso 25) solo recibe entre 200 o 300 CUP”, afirma.
En el peldaño superior está el banquero, a quien le pertenece toda la ganancia, de sus manos sale el dinero de fondo para los pagos de premio y los salarios fijos para el resto que conforma la escalera. Sobre él nada se sabe, nadie lo conoce.
Un escalón más abajo está el mensajero, encargado de entregarle al banquero el dinero que recoge de los listeros, este último personaje más visible, recoge el dinero de los que juegan.
Conversamos con otro ciudadano, quien nos aclaró que los jugadores tienden a asociar los números con sueños y experiencias personales, una especie de interpretación mística traducida en dígitos, ligados a los sucesos de la gente común. Hay también quienes pasan sus días en el intento por descifrar las supuestas adivinanzas, cuyos enigmas te dan los números del día.
Existen otros juegos tan populares como este anterior, entre ellos el dominó, el silo, las chapas y las cartas por dinero. El primero es evidente en muchas esquinas del reparto Hermanos Cruz, por citar un ejemplo, en cualquier horario, hasta en la madrugada; en algunos sitios ha dejado de ser el pasatiempo nacional para convertirse en un lucro.
Jugar con ánimo de lucro puede convertirse en una adicción según criterios de expertos.
REALIDAD VISTA POR QUIEN PROCESA
Las cifras asociadas a los juegos prohibidos en lo que va de año hablan por sí mismas, así se conoció a través de la información brindada por la Jefatura Provincial del Ministerio del Interior en Pinar del Río (Minint) a Guerrillero.
Durante este primer trimestre se enfrentaron 57 juegos prohibidos de los cuales el 89,4 por ciento fueron denunciados y el 57 elevados al Tribunal, con enfrentamiento sostenido en los municipios Consolación del Sur, Guane, Los Palacios, Pinar del Río, Mantua, Sandino, La Palma, San Juan y San Luis. Continúa siendo la bolita el juego más difundido, seguido por las peleas de gallos y en menor medida el silo, cartas y dominó.
Se supo además que en las acciones acometidas hubo organización de la actividad y condiciones creadas para la ocurrencia de hechos violentos, ante la presencia en estos lugares de potenciales peligrosos, la portación de armas blancas y abundante expendio de bebidas alcohólicas.
Fue conocida la presencia de potenciales connotados, que se asocian para exigir mediante la fuerza e intimidación una parte de las ganancias que les proporciona estos ilícitos a sus organizadores, lo cual originó la radicación de dos denuncias de robo con violencia en el consejo popular Las Ovas, del municipio Pinar del Río, en el que participaron cuatro ciudadanos, actualmente en prisión preventiva.
Las apuestas en las vallas se han convertido en un fenómeno que prolifera con el paso del tiempo.
Los escenarios más complejos se reflejan en las peleas de gallos, en las que se aprecia un incremento, puesto que fueron destruidas nueve vallas de gallos ubicadas en la carretera a La Ermita, en el kilómetro seis de la carretera Luis Lazo, en el kilómetro siete de la carretera a Viñales, kilómetro seis de la carretera a La Coloma, poblado de Herradura, Las Ovas, el Vizcaíno, Bolívar en Sandino y en La Vigía en Mantua.
El Minint informó que durante el actuar de sus fuerzas se ocuparon objetos para agredir, dinero (30 476 CUP y 41 780 CUC), listas, libreta con adivinanzas, lapiceros, juegos de cartas, mantas para jugar silo, dados, productos gastronómicos y bebidas alcohólicas.
Refirió que en Minas, Mantua, Sandino y Viñales se actuó sobre nueve personas, a las que se les ocupparon 4 100 CUC, 13 585 CUP, cinco juegos de cartas, más de 30 listas y una calculadora.
Los 57 operativos de saneamiento realizados permitieron la actuación de forma general sobre 194 personas con diferentes grados de participación en los juegos, lo que radicó denuncia contra 15 promotores de la actividad; del resto de los participantes, 112 fueron multados por los decretos 141 y 315, y otros dos neutralizados: uno por carrera de motos en Sandino y el otro interno en prisiones, por estimular el juego ilícito. También se detectó una pelea de perros en Los Palacios.
El impacto del enfrentamiento a esta prioridad está dado fundamentalmente para lograr disminuir la impunidad que existe alrededor de estos delitos ilícitos, eliminar causas y condiciones, prevenir hechos violentos, sacar de circulación a sus principales promotores y erradicar un conjunto de ilegalidades derivadas de los mismos.
LA VOZ DE QUIEN ACUSA
El sistema socio-económico cubano considera como prohibidos los juegos en los que media la ganancia, por lo que ser parte de ellos, de una forma u otra, te hacen partícipe de un delito, en tanto infringes las leyes de la nación.
Según explica Lázaro Guzmán Díaz, fiscal jefe de la Fiscalía Provincial de Pinar del Río, el Código Penal Cubano, en el artículo 219, establece dentro del ciclo de los delitos contra el orden público los juegos prohibidos, y los reconoce como todo tipo de juegos por dinero u otra recompensa material, en los que participan varias personas directa o indirectamente: (el banquero, colector, apuntador y promotor).
En algunas personas el juego se puede convertir en una grave adicción. / Foto: Cubahora
En un primer aspecto se especifica que “el banquero, colector, apuntador o promotor de juegos ilícitos es sancionado con privación de libertad de uno a tres años, o multa de 300 a 1 000 cuotas o ambas.
“También queda claro que “si el delito previsto en el apartado anterior se comete por dos o más personas, o utilizando menores de 16 años de edad, la sanción es de privación de libertad de tres a ocho años”.
“Hoy la mayor cantidad de personas involucradas en el delito de juegos prohibidos son de la tercera edad, sobre todo en la bolita, mayores de 50 años, fundamentalmente los detenidos, aunque en los últimos tiempos hay una incidencia alta de jóvenes.
“En este hecho, al que se detiene en la calle es al colector apuntador, las personas que juegan números no cometen delito alguno, solo incurren el banquero, el apuntador y el colector.
“Al que juega se le pone una multa administrativa, nunca llega al Tribunal como acusado, sino como testigo, no está prohibido jugar, a menos que medie el lucro.
“En cuanto a las vallas de gallos, la Policía desmantela alrededor de dos mensualmente, y ataca los delitos que están asociados, sobre todo las ventas.
“Los gallos específicamente se dificultan mucho porque solo comete el delito el promotor. Es también entre todos, el que más personas arrastra, por lo que una acción policial en una valla puede terminar en una contingencia, en un enfrentamiento masivo donde haya que reprimir, de ahí el cuidado que debe tener la Policía.
“A diferencia de otros hechos, este, no lo denuncia nadie. Mientras la población no se sienta afectada continuará la ilegalidad. Las peleas de perros en su mayoría son repudiadas, pero lo denunciado es el maltrato a los animales.
“En el tema del enfrentamiento desde el punto de vista popular, considero que va a ser difícil lograrlo, ya que está en las raíces de la gente, hay que concienciar en este sentido, en tanto el Estado considera que el juego prohibido desordena, afecta el normal funcionamiento de la vida de la sociedad, desde el punto de vista del orden público”, acotó Guzmán Díaz.
Foto: CriptoNoticias
EL CRITERIO DEL QUE SENTENCIA
Tal prohibición en las leyes penales cubanas ha obligado a los implicados en el negocio a actuar de manera clandestina, pero a pesar de que existen regulaciones para quienes incurran en el juego ilícito, los casos detectados en las calles casi nunca llegan hasta el Tribunal.
Según Orestes Cabrera Villar, presidente de la sala primera de lo penal del Tribunal Provincial Popular de Pinar del Río, “el cubano ha sido gallero y bolitero toda la vida y esto no se ha podido erradicar, se ha convertido a lo largo de los años en un fenómeno social.
“Cuando los acusados no llegan al Tribunal, se les aplica el tratamiento administrativo, cuestión que considero es correcta, pues son necesarias las oportunidades, el trabajo profiláctico y la concienciación.
“Nuestra política es ir caso a caso, juzgar concretamente una vez que llega aquí, después de un largo proceso que comienza con la denuncia, la instrucción, la Policía, la Fiscalía hasta llegar aquí, para nosotros juzgar. Hay más sancionados que absueltos porque se llega a comprobar el delito.
“Asociado a las peleas de gallos han ocurrido delitos de sangre, de ahí la necesidad de trabajar en este sentido, ya que la práctica de los juegos prohibidos corrompe a la sociedad, pues no es solo el juego, sino todo lo que trae aparejado. Es visto por la familia como una manera de obtener dinero fácil, como forma de desarrollar y tener beneficios económicos a través de lo ilícito, convirtiéndose en un verdadero peligro social.
“Con ellos llega la venta ilícita, el uso de armas blancas, es común la evasión del fisco y cuando no están de acuerdo con el resultado, casi siempre terminan en la violencia. Es frecuente también ver a niños en estas zonas, y ellos no van solos, van con los padres, entonces, ¿qué se les enseña?: el maltrato, a ganar dinero sin trabajar, por lo que el asunto distorsiona a la sociedad desde su principal escalón: la familia”.
Cabrera Villar dijo que a las personas que juegan se les decomisa el dinero, la casa, todo lo que obtuvo con la ganancia de los juegos, así como lo usado en el momento de la detención.
Para el tratamiento de estos casos, la ley es un medio formal, existen otros informales como la escuela, el contexto y la familia.
“Nosotros, como Tribunal, diferenciamos cada caso, pues no es lo mismo el listero que el banquero, no es el mismo el que pelea el gallo que el que organiza la valla, con estos segundos actores se debe ser riguroso, porque ante los ojos está la corrupción, ya que la obtención de este dinero fue de manera ilegal, a través del invento.
“Ante estos hechos, revisamos primero si las actuaciones están completas, si hay testigos, si está la prueba para llevar a la persona a juicio, juzgarlo y sancionarlo, esto es fundamental, porque sin prueba no podemos acusar, estamos para sancionar, pero también para absolver”.
EN BUSCA DE UNA SOCIEDAD NOBLE
De los grandes problemas que tiene la sociedad cubana actual, este podría no ser el de mayor impacto, pero precisamente por ello, por ser de menor envergadura, debemos reducirlo al mínimo posible, sin dejarlo volar y perpetuarse en el ciudadano de estos tiempos, pues con los años pudiera constituir un problema más, luego, las lamentaciones van más allá del hecho de jugar, están en todo lo que trae consigo.
Cabe entonces revisar la legislación vigente al respecto, puesto que deja entrever contradicciones que dan paso a las artimañas de los oportunistas. En tanto, la población debe entender que los juegos prohibidos no forman parte de la identidad ni de la idiosincrasia del cubano.
Ganar es solo cuestión de la casualidad; sin embargo, los apostadores llevan siempre las de perder. Solo queda analizar riesgos y beneficios, para darnos cuenta que no vale la pena sobreponerlos a la familia, dar paso a la violencia y a las pérdidas económicas, las cuales solo consiguen hundirnos en la marginalidad y convertirnos una vez más, en perdedores del juego de la vida.
Sobre el Autor
Heidy Pérez Barrera
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.