Cuando a Julia le sudan las manos
- Escrito por Susana Rodríguez Ortega
La sanluiseña Julia Fundora López recibió en el salón de protocolo El Laguito la orden Lázaro Peña de primer grado a propósito del día del proletariado mundial. / Foto: Jaliosky Ajete
A ver Julia, dígame por arribita cómo se clasifican las hojas de tabaco
“Ahora no me acuerdo. Se me traban las palabras, hija, me pongo nerviosa”. Julia es una mujer menuda de 67 años. Tiene el pecho rojo de tanto sol y el sudor corre a mares por su rostro y sus manos.
¿Cuántas clases son más o menos?
“Son 16. Está la capa, la catorcena, la 18, la 19, el especial, primera carmelita, segunda carmelita, tercera carmelita…”
Oiga, para clasificar tanto tabaco hay que tener mucho ojo
“Ji. Las reconozco por la textura también. Imagínate, son 52 años trabajando en el mismo taller B139”.
“Cuando estaba polloncita empecé en el ensarte de tabaco. Luego después llegó una etapa en que necesitaban rezagadoras y comencé a rezagar tabaco, ¿ve?.
Todavía ensarta, ¿cierto?
Antes hacía 150 cujes en un día solo, ahora hago 90, 80, depende de lo que recojan los productores. La verdad es que soy bastante rápida con la aguja. Eso es práctica que una tiene desde chiquita, de cuando mi mamá me enseñó a ensartar con hojitas de aguacate…
Las veces que nos movilizaban para trabajar en San Antonio de los Baños, en los chequeos de emulación siempre me daban el primer lugar.
¿Y está contenta con la condecoración que le van a otorgar?
Ya tengo hasta el vestuario planchado, muchacha. El año pasado el buenote de Díaz Canel me colgó la medalla Lázaro Peña de segundo grado y las manos me sudaban igualito que ahora. ¡Es bonito que le reconozcan a uno el esfuerzo!
Sobre el Autor
Susana Rodríguez Ortega
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca.




