El secreto del éxito
- Escrito por Ariel Torres Amador
Yordan asegura que pese a tener como plan más de un millón de pesos con respecto al año anterior, la UEB espera cumplir su encargo sin problemas. / Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro
Lograr un servicio de excelencia, siempre se agradece por los clientes que lo reciben. Si a ello se suma el respeto y compromiso por la obra ejecutada y la alegría de saberse útil, entonces el trabajo está completo.
Para nadie es un secreto que el fondo habitacional en la provincia dista mucho de convertirse en una fortaleza. No obstante, empresas punteras como la UEB Pinar del Río, perteneciente a la Empresa Provincial de Mantenimiento y Construcción Civil, trabajan intensamente –entre tantas otras cosas– por elevar la calidad de las obras e ir restando viviendas del plan de damnificados por los fenómenos meteorológicos que han azotado al territorio en los últimos 16 años.
Esta unidad muestra hoy un sinnúmero de indicadores y brigadas destacadas que demuestran que, si hay voluntad y empeño, toda labor es poca.
NÚMEROS Y PLANES SOBRECUMPLIDOS
De acuerdo con Yordan Ramírez Gutiérrez, director de la mencionada UEB, el pasado año fue un periodo de mucho trabajo, pero de recompensas, pues el éxito vino tras el sudor de escenarios complicados como el aniversario 150 del otorgamiento del título de Ciudad a Pinar del Río y las celebraciones por el Día de la Rebeldía Nacional.
“En el 2017 tuvimos un real del plan de producción de ventas de más de tres millones de pesos, cifra que se cumplió al 173 por ciento. En el caso de las utilidades planificadas que eran 358 000 se lograron más de 837 000. Fueron cifras muy positivas para la entidad y para el beneficio económico de nuestros trabajadores, los que devengaron salarios promedio de aproximadamente 1 490 pesos. Asimismo, la productividad del trabajo estuvo por encima del 230 por ciento”, explicó el directivo.
Ramírez Gutiérrez aclaró que se entregaron seis viviendas de las asignadas a la Empresa, se trabajó en 12 derrumbes parciales y otras 10 rehabilitaciones integrales de obras sociales.
“A raíz de la reanimación de la ciudad pintamos 42 edificios, la mayoría enclavados en el reparto Hermanos Cruz. También ejecutamos carpintería y otras reparaciones en la Vocacional, la Facultad de Ciencias Médicas, el hospital Abel Santamaría y el hogar de ancianos”, agregó.
Según los registros de la UEB, de enero a la fecha del presente año ya se han ejecutado más de un millón de pesos de 461 680 pactados, un adelanto de alrededor de tres meses con respecto al plan anual.
EN LA PRÁCTICA
Uno de los renglones fundamentales para alcanzar estas metas es la producción local de materiales de la construcción, tarea que la UEB ha sabido cimentar con el empleo de nuevos equipamientos como molinos, bloqueras, máquinas de pulir pisos. Para que se tenga una idea, en pocos meses la entidad ha remolido más de 200 metros cúbicos de gravillas, la que se convierte en arena para las obras constructivas futuras.
Hoy se tienen todas las estructuras y capacidades creadas para acatar lo dispuesto con el Mincin, así de esta forma los subsidiados pueden terminar de forma rápida sus viviendas sin que escaseen los materiales.
Añadió que cuentan con siete productores particulares asociados a la Empresa y un centro de producción estatal donde se realizan los 35 elementos que conforman una vivienda, desde el piso hasta los tanques de agua elevados.
La idea y la meta para estos centros radican en que de forma diaria logre salir una vivienda (24 en el mes), fabricar cada día los 1 300 bloques necesarios, los 25 metros cuadrados de piso, así como los demás elementos para conformar una vivienda.
EL SECRETO DEL ÉXITO
Para Ramírez Gutiérrez el trabajo realizado es motivado por el interés y el esmero de los obreros a pie de obra.
“Siempre nos hemos mantenido en los primeros lugares de la emulación socialista de la Empresa Provincial, precisamente porque existe el convencimiento y la voluntad política de que se puede hacer más, de que nunca es suficiente. Somos eternos inconformes en este sentido”, concluyó.
Por su parte, Fresnely Rivera Cruz, jefe de los pintores, una de las brigadas más destacadas, corroboró que lo importante es el deseo de hacer.
“Llevo más de 10 años en estos quehaceres y creo que los logros se deben a la incorporación de muchos jóvenes sin vínculo laboral. Algunos dicen que trabajar con ellos es difícil, pero nosotros los educamos, les inculcamos valores y los ponemos en función de las necesidades del territorio, de forma tal que se sientan útiles y vean los resultados de sus obras.
“No solo es trabajo, sino que también los apoyamos con sus problemas familiares. Somos un colectivo muy unido. Yo llevo la brigada como una gran familia, creo que esa es una de las claves para obtener resultados.
“Siempre estamos en movimiento y con algo que hacer. A veces nos vamos para los municipios, en ocasiones por más de una semana alejados del hogar, y la brigada está contenta de poder trabajar y aportar su granito de arena a la provincia y a la Revolución”, concluyó Rivera Cruz.