Energías renovables, un camino hacia la sostenibilidad
La profesora de la Universidad Tecnológica Federal de Paraná,Ana Paula Myszczuk, impartió una conferencia sobre legislación ambiental brasileña a los estudiantes de la maestría de Gestión Ambiental convocada por el CEMARN. / Foto: Dayelín Machín Martínez
Brasil parece un continente más que un país, por sus muchos contrastes y su gran extensión territorial. Presenta tres tipos de clima: ecuatorial, tropical y subtropical, así como variadas áreas representativas. Muestra tanto zonas de gran desarrollo como otras de marcada pobreza.
La nación tiene el privilegio de contar con la mayor reserva natural del mundo: la Amazonia, la cual exhibe una naturaleza exorbitante que no todas las personas durante su vida tienen la dicha de conocer. Cuentan que si viajas en avión y diriges la vista hacia abajo la tupida vegetación boscosa no permite distinguir el suelo, igual si miras de abajo hacia arriba, solo que en esta ocasión no podrás ver el azul cielo.
Es por ello que el gigante suramericano dedica grandes esfuerzos y parte de sus políticas a la protección y preservación del medio ambiente.
A propósito, Guerrillero tuvo la oportunidad de entrevistar a la profesora de la Universidad Tecnológica Federal de Paraná y Doctora en Derecho económico y socio ambiental Ana Paula Myszczuk, quien se encuentra en nuestro país desde diciembre del pasado año para realizar un estudio comparativo sobre el uso de energías renovables en Cuba y Brasil, de conjunto con el Centro de Estudios de Medioambiente y Recursos Naturales (CEMARNA) de la Universidad de Pinar del Río.
Ana comentó que el uso de las energías renovables en uno y otro país se diferenciaban por cuanto disímiles son sus condiciones naturales: “Tenemos dos caminos diferentes. Todo lo que se habla sobre recursos naturales y energías renovables en mi país es a gran escala, pensamos mucho en la grande producción; Cuba por el contrario, por las características de su clima, los huracanes, etcétera, necesita tener fuentes muy diversas de energía y todo más pequeño, pequeñas centrales hidroeléctricas, pequeñas plantas con energía solar. Además, hacen uso de la termoenergía, el diesel.
“En Brasil más del 90% de la energía que empleamos es renovable, tanto biomasa, energía solar, etcétera y el 70% corresponde a la hidroenergía. Es algo que Cuba puede mirar, para acercarse cada vez más al uso de fuentes más sostenibles”.
Sobre los proyectos que lleva a cabo la Universidad Técnica Federal, única de su tipo en el país, explicó que el centro se dedica fundamentalmente a desarrollar proyectos con nuevas tecnologías y a intentar mejorar las existentes, sobre todo en el sector del transporte.
Sobre el Autor
Dayelín Machín Martínez
Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca de Pinar del Río, Cuba




