Semillas para el futuro y más
- Escrito por Ariel Torres Amador
Sin descanso, los pocos trabajadores que mantiene la finca de semillas al momento de una de las resiembras / Foto: Jaliosky Ajete
La calidad en las semillas a la hora de plantar es esencial para lograr cosechas con rendimientos favorables.
Esta es una de las preocupaciones de los últimos tiempos de la agricultura nacional, por constituir el renglón una fuente de desarrollo económico importante para todo el país. Nuestra isla mantiene casi todo el año un clima tropical que propicia el surgimiento de plagas y enfermedades, de ahí que sea necesario buscar variedades de cultivos resistentes que permitan salvar cosechas y aumentar los rendimientos. En este sentido, la Finca Unidad de Semillas Agámicas de la UEB de aseguramiento ubicada en el municipio Los Palacios tiene mucho que enseñar y que contar. EN EL CAMPO En esta unidad conversamos con Juan González, especialista de control sanitario y sanidad vegetal, quien comentó que la finca tiene una extensión cercana a las dos caballerías, dedicadas fundamentalmente a la producción de semillas de calidad superior con destino fundamentalmente a las UBPC, las CCS.
Cuentan con tres variedades de plátanos (manzano, macho y burro), dos de malanga (la morada y la colocasia) y otras tres de yuca y de boniato, respectivamente. “Nosotros cubrimos los ciclos de todas las producciones. Recientemente cosechamos frijoles y tomate. La totalidad de nuestras áreas son productivas y están destinadas a un tipo de cultivo específico, amén de rotarlos con los productos de estación o de gran demanda para el territorio”, aseguró el especialista. La finca realiza los ciclos en forma de siembras tradicionales, y al cumplirse el de cada cultivo se recolectan de manera mecanizada y según el tamaño y la calidad de la semilla son separadas. A partir de ese momento comienza nuevamente la rotulación de tierras a la que se aplican protocolos y tratamientos necesarios para la conservación y el saneamiento de los productos recogidos. “A pesar de que tenemos el encargo social de suplir la demanda de semilla del municipio, logramos rendimientos satisfactorios que nos permiten contar con una serie de excedentes. Estos se emplean en nuestro autoconsumo y en la venta a las unidades comercializadoras. A la par, también priorizamos a las UEB de aseguramiento y al final todo se revierte en ingresos para nuestros trabajadores”, aseguró. Por su parte, Andrés Valdés Ramos, segundo al mando, aclaró que el plan oscila siempre entre los 450 000 y 700 000 pesos. Planes que se conforman de igual forma entre la parte agrícola y la pecuaria que además mantiene la finca. “Debemos de entregar cerca de 243 toneladas de carne, 60 de pollo, alrededor de 600 000 huevos al mes y poco más de 0,43 toneladas de conejo. El cerdo nos aporta gran parte de los ingresos, y con este renglón cumplimos siempre de forma efectiva nuestras entregas. Al igual que en la parte agrícola, aquí contamos con excedentes que van destinados al autoconsumo, a nuestros comedores y a la venta a trabajadores”, aseguró Valdés Ramos. La finca de semillas agámicas cuenta, para beneficio de sus trabajadores y sus producciones finales, con un sistema de las conocidas “enrolladoras”, un moderno sistema de riego que permite una extensión de cerca de 200 metros de largo por 56 de ancho, logrando un riego de 1,6 hectáreas en cada tiro. Por último, ambos especialistas argumentaron respecto a la sanidad vegetal que a cada cultivo se le aplica una estrategia especializada y diferenciada. Los ejemplos son varios, entre ellos el tomate de estación, que a la fecha ha recibido nueve tratamientos para potenciarlos y obtener así semillas de calidad superior, semillas que más tarde se revertirán en cosechas exitosas en todo el territorio de Los Palacios.