Logo

Ya son 95

El surgimiento de la Universidad de La Habana, el cinco de enero de 1728, dio paso a la educación Superior, marcada al principio por los vicios coloniales del poder, el racismo y la esclavitud imperantes en la naciente sociedad.

Carlos Manuel de Céspedes e Ignacio Agramonte, entre otros, simbolizaron el exponente supremo representativo en esa época, identificados por su preparación, inteligencia y sentimientos. El periodo de la república neocolonial manchó con horror, sangre y despotismo a la universidad cubana. Ello dio paso y motivo a que el estudiantado progresista se lanzara a las calles en busca de legitimar sus derechos y a que surgiera el 20 de diciembre de 1922 la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) fundada por Julio Antonio Mella. La organización desde entonces representó a los universitarios, canalizando sus inquietudes, defendiendo sus intereses y viabilizando sus iniciativas. Además, garantizó el ejercicio efectivo de los derechos de sus miembros y veló por el cumplimiento de sus deberes. 95 DICIEMBRES

Como si el tiempo no hubiese pasado ya son 95 años y la FEU sigue nueva y continúa “pa´ lante”. El espíritu rebelde de los estudiantes universitarios pinareños está intacto, con ganas de hacer y con el principal desafío de adecuar su labor a los tiempos contemporáneos.
La lucha que libra ahora la organización es la de seguir perfeccionando las ideas de José Martí, Julio Antonio Mella y Fidel Castro. Luego de descubrir cómo emprender vuelo, soñar por un mundo mejor e incluso batallar por él, el alumnado del presente revela que es mayor su compromiso con la sociedad y consigo mismo. La alegría, el entusiasmo y la responsabilidad los caracterizan, son ejemplos de vitalidad, compañerismo, altruismo, vida y hermandad.
Sentirse útiles y reconocidos socialmente son otros aspectos de sus intereses. “La FEU en Pinar del Río ha ganado más participación en la comunidad, y en ello desempeña un rol fundamental Extensión Universitaria, que recoge las actividades extracurriculares que desarrollamos, además de las culturales y los juegos deportivos. “La universidad Hermanos Saíz Montes de Oca de Pinar del Río (UPR) cuenta con el proyecto Sembrando corazones que abarca cinco comunidades y dos centros, el hogar de niños sin amparo filial y el hogar de ancianos de la provincia. En esos lugares regalamos nuestro arte y otras acciones de impacto social. “Pretendemos que la comunidad conozca la función nuestra en la sede, no que nos vean solamente como una organización que aglutina a los alumnos, sino que también promueve las actividades que realizamos a lo interno y externo”, comenta Asdrubal Reina Corbea, presidente de la organización en la UPR. Desde Ciencias Médicas, Ángel Ernesto Ramos Cordero, miembro del secretariado de la FEU, expresa que la labor social de la organización en el país y en centros educacionales es lograr un mayor compromiso con la Revolución y con sus conquistas. “El deber de los estudiantes universitarios es defender la obra cubana, acoger el concepto de Revolución en cada tarea; convencidos de que nadie tiene la potestad de cometer injerencia en nuestro campo, y cumplir con la faena número uno: estudiar”, expresa Reina Corbea. VOCES

Diversas voces jóvenes opinan que el empeño de la FEU estará siempre en el aporte a la transformación y perfeccionamiento de la sociedad. Contribuir desde el estudio, la investigación, la práctica laboral y la actividad comunitaria a la implementación de las metas y objetivos políticos, económicos y sociales que determine e impulse la dirección del país y del Partido. Entre sus prioridades actuales figuran incrementar las acciones de impacto social, promover mayores espacios de intercambio juvenil y aumentar los trabajos productivos y agrícolas. Asimismo, de estimular el diálogo franco y profundo entre los alumnos y su participación extramuros en los cruciales procesos que la Revolución lleva adelante, en que la unidad dentro de la diversidad ha de ser factor clave del éxito. Hoy la FEU muestra realidades diferentes a las de años atrás. Es más heterogénea, diversa, polémica, crítica, y por tanto, más difícil resulta la tarea de su conducción. Asume como un principio imprescindible el de parecerse a sus miembros y el de eliminar formalismos, esquemas y métodos de trabajo ajenos al espíritu de dicha organización estudiantil.

Sobre el Autor

Magda Iris Chirolde López

Magda Iris Chirolde López

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba.

Más artículos de este autor

Guerrillero © Todos los derechos reservados.