Enma y su amor por los niños
- Escrito por Ana María Sabat González
Foto: Jaliosky Ajete
Enma Pérez Padrón es una mujer que desprende amor. La escuchas hablar de sus alumnos y sabes que hay sinceridad en sus palabras, porque tienen el trasfondo sentimental que se reflejan en los cambios de tonos de voz, en la profundidad que alcanzan las frases para describir a sus niños, en cómo logra tener para cada uno de ellos un cariño igual y a la vez diferente y en cuánto conoce sus vidas y características y lo que necesitan de ella.
Es maestra de siempre. Lo supo desde niña cuando sus padres le regalaron una pizarra, con la que les daba clases a todos en la casa y quizás hasta en el barrio, allá en el Batey de Sánchez, en Ovas, donde nació. Entonces no hubo ninguna indecisión para aún siendo una niña de sexto grado decidiera empezar en la escuela pedagógica Tania la Guerrillera.
Hoy tiene 58 años y la experiencia acumulada. Se graduó de maestra en 1978 y se decidió por la enseñanza especial, porque al principio trabajó con alumnos con más dificultad académica y esto le gustó, fue así como la seleccionaron para pasar un curso por dos años en la Salvador Allende en La Habana.
Su vida laboral la pasó en las escuelas especiales Carlos Marx y actualmente en la 28 de Enero, y al meditar en su elección por este tipo de enseñanza siempre trae a su mente a Fidel con su pensamiento de que el niño sano merece todo, el niño enfermo merece más.
Hoy Enma es maestra ambulante, y vista las casas de los niños para llevarles los conocimientos y dejarles a cada uno de ellos un “pedacito de sí”.
“Me gustan todos los pequeños y más ahora que tengo a mi nieta, pero prefiero trabajar con los que tienen alguna discapacidad, me identifico con ellos y los quiero mucho”.
Con ellos, todo
Poco a poco menciona a cada uno de los alumnos que tiene actualmente, los conoce muy bien, qué enfermedad padecen, cómo es la relación con la familia, qué atenciones reciben, cuánto amor les otorgan o no, qué necesidades educativas tienen...todo.
Sus estudiantes tienen diferentes padecimientos o trastornos, ya sean parálisis cerebral infantil, hidrocefalia y el síndrome de Turner.
Ella domina las características de cada uno de los niños y sabe qué métodos pedagógicos y psicológicos seguir con ellos.
Leodan Pérez Ríos, es uno de los que nombra. Habla de él-un joven ya de 19 años- como si lo hiciera de un hijo, y cuenta cómo él le decía: “Maestra yo quiero saber leer, pero si me das 25 quilos lo quiero más”. Entonces ríe Enma mientras hace el cuento, una risa sana, y seguido afirma con orgullo: “Y aprendió a leer”.
Habla también de Brian y de Priscila, lo hace con cariño y delicadeza. Ellos son parte de la vida diaria de esta educadora.
En la carretera a Luis Lazo
Por un camino del kilómetro cuatro de la carretera a Luis Lazo llegamos a la vivienda de Anniel Alejandro Gutiérrez García, un niño que padece de hidrocefalia, y que no puede asistir a la escuela. Hasta allá, a pie, llega Enma cada vez que le corresponden sus clases.
“Este pequeño tiene mucho interés por aprender”. Nos dice Enma.
Esta vez Anniel nos recibe en el camino, junto a su mamá, su abuela y el primo, y nos dice de forma espontánea: “Voy para el médico que tengo catarro”.
Y en verdad, estos cambios de clima, lo tenían algo falta de aire. No obstante conversó, se río, dijo de sus frases más cotidianas, sobre todo una con la que pone a todo el mundo en “jake”: “Tú te callas”. Anniel es un niño muy querido por su familia y por su maestra.
Nos enseñó su libro de dibujar, dijo las vocales y hasta hizo instantáneas con la cámara de nuestro fotógrafo.
Nos llevamos la idea de que en ese hogar Enma es parte de la familia. A la hora de marcharnos Anniel no quería que se fuera, se abrazó fuerte a ella, porque quería que le dieran clases, que se quedara un rato más...Ella lo contentó con un beso, entonces le dijo al oído: “Mañana te traigo unos pescaditos”.

Sobre el Autor
Ana María Sabat González
Licenciada en Español y Literatura, periodista de Guerrillero. Ha sido profesora de la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca. Se dedica al periodismo desde el año 1996 y aborda en sus trabajos diferentes temáticas sociales y políticas.