La “Camilo Cienfuegos” por mayor eficiencia
- Escrito por Ariel Torres Amador
Foto: Vania López
Para la empresa pecuaria genética Camilo Cienfuegos, ubicada en la comunidad de Loma de Candelaria en el municipio Consolación del Sur, la búsqueda incesante de soluciones, el buen manejo del rebaño y los proyectos genéticos no son suficientes.
Este centro de referencia se esfuerza cada día por mantener y sobrecumplir sus producciones de leche y carne, tanto para la industria como para las diferentes unidades productivas que de ella dependen.
Además, el mejoramiento de las razas Siboney de Cuba, cebú cubano y criollo, Santa Gertrudis y Charolaise son parte de cada jornada diaria para lograr una mejor adaptación de dichos animales a las condiciones climatológicas del país.
Por estos y otros resultados, Guerrillero decidió visitar parte de sus instalaciones y conversar con sus directivos y trabajadores, con el objetivo de conocer cómo marchan planes y estrategias.
PUERTAS ADENTRO
Dennis Sixto Rodríguez, especialista integral de actividades pecuarias y veterinarias, aseguró que la empresa cuenta con 10 proyectos genéticos que certifican la calidad de las razas lecheras y de carne. Asimismo, con 105 unidades, de ellas 37 vaquerías típicas y otras dos microvaquerías, la pecuaria genética es capaz de sustentar la producción total de leche.
“Tenemos una empacadora de carne, una UEB de Aseguramiento y Comercialización de Insumos, otra de maquinarias y cuatro pecuarias para la producción ganadera”, aseguró el especialista.
La “Camilo Cienfuegos”, con un plan de cuatro millones de litros de leche para este 2017, estaba al 95 por ciento de cumplimiento al cierre de septiembre. Esta cifra no está nada mal si se recuerda la agresiva plaga de garrapatas que azotó a las vaquerías y provocó el deceso de muchas vacas gestantes.
Por su parte, las producciones de carne y de sementales marchan con buenos indicadores, y de acuerdo con varios especialistas, las perspectivas auguran un excelente cierre de año.
No obstante las metas casi vencidas, en lo relacionado con la leche, a la Empresa se le dificulta el aseguramiento de los alimentos directamente a las bocas de las vacas. El deterioro de las máquinas e implementos para procesar los forrajes es algo que aseguran deben solucionar.
“Esto es un problema, pero nuestro ganado hoy tiene garantizados las proteínas y los concentrados alimenticios asignados. Estamos a la vanguardia del cultivo de las plantas proteicas como la titonia, la morera y la moringa. Además, ya forma parte de la tradición de la empresa durante más de 30 años la siembra de la leucaena, otra planta que tiene altos valores energéticos y nutricionales”.
Actualmente existen 5 600 vacas destinadas a la producción de leche y otras 4 200 novillas que, según el proceso de desarrollo del animal, se incorporarán paulatinamente a la reproducción.
El 90 por ciento de la leche extraída que se recoge se almacena en los 38 puntos de frío habilitados para ello, estos tienen como destino el combinado lácteo de Santa Cruz para la producción de quesos y yogur en divisa. El 10 por ciento restante es para el lácteo de Pinar del Río.
DESDE BIEN TEMPRANO... EL TRABAJO NO CESA
Para acotar los datos y explicaciones anteriores decidimos recorrer las vaquerías 130 y 127 y el lote de ceba 188.
Para Rigoberto García y Nereida Suárez, responsables de las dos primeras, todas las jornadas son extensas y agotadoras, pero reconfortantes una vez obtenidos los resultados.
Ambos se mostraron orgullosos de tener tres clases de ordeño, –elite, alta y baja– así como un apartado para maternidad y naves para la alimentación en muy buenas condiciones.
“Nosotros realizamos dos ordeños, uno a las cinco de la mañana y el otro sobre las cuatro de la tarde. Obtenemos un buen rendimiento de 6,2 litros por vaca, gracias a ello cerramos septiembre con 8 575 litros de leche por encima del plan previsto.
“Contamos con 141 hectáreas y todo el trabajo pasa por nuestras manos diariamente. Prestamos especial atención al pasto y al cuidado de las áreas de alimentación. Disponemos de alrededor de 60 cuartones para la rotación y estamos trabajando para incrementarlos, creo que esa ha sido una de las claves de los resultados que hoy poseemos”, aseguró Rigoberto.
Nereida, en cambio, con 124 cabezas de ganado y 60 vacas en el ordeño sostiene un rendimiento de siete litros por vaca, y también manifiesta que existen 90 cuartones destinados al pastoreo, los que ahora tienen bajo un sistema llamado banco de biomasa.
“Esto no es más que llevar a los animales bien temprano a forrajear y traerlos de vuelta. De igual forma los vamos rotando por áreas para que estas se conserven y así tener alimento todo el año, incluyendo los meses de seca”, concluyó.
Por último, Michel Ruiz Hernández, jefe del lote 188, junto a su grupo de obreros, explicó las peculiaridades de su centro de ceba.
“Aparte de nuestra misión tenemos otros animales de la llamada raza 64 que son para inseminación, los futuros sementales. Y el secreto es lograr que cada animal sobrepase los 400 kilos para enviarlo al matadero”.
Michel añadió que casi siempre tratan de tener alrededor de 50 animales por cada una de las tres naves correspondientes a cada ciclo de ceba para asegurar los pactos establecidos.
“Tanto a la empacadora como a la industria debemos entregar poco más de 840 toneladas al año, y con orgullo podemos decir que hasta ahora los hemos cumplido. Estamos siempre listos para cuando la empacadora lo demande”, concluyó Michel.
Foto: Vania López
Foto: Vania López
Foto: Vania López
Foto: Vania López
Foto: Vania López
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