Tres hombres y tres momentos
- Escrito por Ana María Sabat González
Cuatro décadas y media han pasado desde que en Pinar del Río institucionalizaron los estudios superiores.
Muchos son los recuerdos de los fundadores de esta enseñanza, que al principio funcionaba en diferentes sedes ubicadas en la capital provincial, Sandino, Cajálbana y Minas de Matahambre.
Ahora la realidad es diferente con el paso de los años, y luego de un proceso de integración en el 2015 de la Universidad de Pinar del Río (UPR), al unificarse con la facultad de cultura física Nancy Uranga Romagoza y el pedagógico Rafael María de Mendive con el fin de fortalecerse.
Pasado y actualidad constituyen un todo y conforman la historia de la Enseñanza Superior en la provincia, la cual permitió la formación de miles de profesionales pinareños, cubanos y de muchos países del mundo.
TESTIMONIO DE UN PROFESOR EN MINAS DE MATAHAMBRE
A Rafael Martínez Silva, profesor consultante de Geología, lo encontramos en los locales de la rectoría, y con hablar muy pausado, y en un tono bajito, nos contó algunos recuerdos de cuando comenzó a trabajar en la sede de la universidad en Minas de Matahambre, a inicios de la década del ´70 del siglo pasado.
Nos habló de un curso primario para estudiantes de Ciencias Técnicas que una parte tributaba a la universidad pinareña: el colectivo estaba integrado por profesores de Pinar del Río y Minas de Matahambre y esporádicamente venían algunos de la Cujae para impartir asignaturas básicas. Los alumnos combinaban el estudio con el trabajo y salían graduados de Ingeniería en Minas o en Geología.
También rememora este profesor de 78 años, con una experiencia pedagógica de más de 50, los eventos científicos que se hacían en aquel entonces, en los cuales combinaban las prácticas en las empresas.
Con orgullo comentó Martínez Silva cómo muchos de los graduados de estos tiempos después ocuparon cargos de dirección en el país y la provincia, además afirmó que este grupo de antiguos alumnos crearon una especie de familia, y que se reúnen periódicamente para confraternizar.
UN DUENDE EN LA UNIVERSIDAD
Manuel Álvarez Álvarez, profesor de Ingeniería Agrónoma, comenzó desde el inicio su andar por los estudios universitarios en Pinar del Río.
“Llegué aquí porque trabajaba en el Partido con el comandante Julio Camacho y había tenido una vida muy activa como dirigente fundador de la Asociación de Jóvenes Rebeldes y de la Unión de Jóvenes Comunistas.
“Camacho entendió en un momento determinado que yo podía ayudar a organizar los estudios superiores en Pinar del Río, y me llamó para eso, me dijo que carecíamos de profesores, locales, laboratorios, e incluso de alumnos, pero que si no comenzábamos en ese momento no habría después universidad”.
Manuel fue a estudiar y a trabajar en la especialidad de Agronomía, porque era inconcebible una provincia agropecuaria que comenzara la universidad sin esta carrera.
“Entonces lo primero fue buscar y crear el grupo que estudiarían esta especialidad, para eso me reuní con los sindicatos, el Partido, las empresas y recorrí el territorio para encontrar la cantera de jóvenes trabajadores”.
Cuenta que les prestaron un aula y un albergue en el tecnológico del tabaco Tranquilino Sandalio de Noda, en el ocho de La Coloma.
Allí estuvieron dos semanas esperando por los profesores de La Habana, hasta que a la tercera aparecieron tres, y al fin lograron comenzar las clases.
Hubo un momento en que empezaron a construir lo que es hoy el edificio docente, al fondo del hotel Pinar del Río, y los de la residencia estudiantil.
“Aquello fue extraordinario, pues había obreros de la construcción, pero creamos lo que llamamos la brigada roja integrada por nosotros, que por la tarde y por la noche íbamos a trabajar para la obra.
Al hablar de los profesores de antaño se queja de la falta de memoria para poderlos mencionar a todos. “El primer rector fue Ricardo Abreu Espinosa. ¿Sabe cuál fue el transporte de él en los primeros tiempos? Una bicicleta, pero él guapeó, dirigió y organizó”.
¿Por qué salió la Educación Superior adelante?
“Este colectivo se caracterizaba por la unidad y por abrazar un objetivo con amor, dedicación y cariño, estaban dispuestos a trabajar, sacrificarse y aprender, porque todos los días se aprende”.
Gratos recuerdos y pasajes pasan por la mente de Álvarez Álvarez, y cuenta –entre risas– que una vez los alumnos quisieron hacer una exposición de caricaturas de profesores y le fueron a pedir permiso con mucho respeto, y le querían poner “El duende”, porque según sus pupilos el “profe” lo mismo estaba en la Universidad de madrugada que a cualquier hora...
RECTOR DE UNA UNIVERSIDAD INTEGRADA
Según el doctor Yorki Mayor Hernández, rector de la UPR, “es primera vez que celebramos un aniversario cerrado de la institucionalización de los estudios superiores en Pinar del Río, con una universidad integrada y fortalecida, en la que se estudian más de 33 carreras en las diferentes modalidades.
“Arribamos con alrededor de 800 doctores y másteres, más de 1 200 profesores y 2 000 trabajadores y una cifra superior a los 8 000 estudiantes de todos los tipos de cursos de carreras técnicas, de corte humanistas, agropecuarias, pedagógicas, económicas y de las ciencias del deporte.
“Llegamos al aniversario 45 con una universidad más reconocida internacionalmente. Tenemos estudiantes de pregrado y posgrado de más de 59 países y una cifra de cerca de 80 alumnos de pregrado, de más de 50 naciones”.
En los municipios despliegan un protagonismo importante en el diseño de las estrategias de desarrollo local. Además, asesoran a los territorios de Artemisa, Mayabeque, La Habana e Isla de la Juventud, ampliando así la influencia en el tema de la investigación científica.
“Como universidad integrada contamos con más de 61 000 graduados, un porcentaje de ellos extranjeros, sobre todo en el contexto de América Latina y el Caribe y África”.
El doctor Rafael Martínez Silva, profesor consultante de Geología, es un ejemplo de consagración a su carrera y a la formación de nuevos profesionales. / Foto: Januar Valdés
Manuel Álvarez Álvarez, profesor de Ingeniería Agrónoma, fue uno de los protagonistas en los inicios de la Educación Superior en la provincia. / Foto: Januar Valdés
Yorki Mayor Hernández, rector de la UPR, expresó que estamos en presencia de una institución mucho más madura, comprometida y con mayor impacto y reconocimiento social que hace cinco años atrás. / Foto: Januar Valdés
Sobre el Autor
Ana María Sabat González
Licenciada en Español y Literatura, periodista de Guerrillero. Ha sido profesora de la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca. Se dedica al periodismo desde el año 1996 y aborda en sus trabajos diferentes temáticas sociales y políticas.