Cuestiones de familia tratadas desde el derecho
- Escrito por Heidy Pérez Barrera
Foto: Januar Valdés
El taller abrió nuevas maneras de pensar, porque a veces a lo cotidiano, a lo común, a lo que vemos a diario no le damos una traducción jurídica. Precisamente para Leonardo B. Pérez Gallardo el debate intentó ver cómo el derecho evoluciona, cambia, y sobre todo cómo las normas legales cubanas no se adaptan a esos cambios que reflejan la realidad social.
Hubo a quienes el tema no les resultó extraño, estaban allí para ampliar sus conocimientos y refrescar algunos aspectos estudiados durante el pregrado, pero para mí el asunto fue totalmente novedoso, en cuanto a los términos usados, porque en la vida diaria las experiencias se repiten, solo que hasta este momento no dominaba el nombre de los fenómenos.
Por eso en ocasiones digo que con el tiempo, el periodista se convierte en un conocedor de todo, y hasta descubre nuevas carreras que le resultan atractivas, debido a los diferentes escenarios por los que transita e investiga. Esta vez el mundo de las leyes abrió horizontes y trajo a conversación cuestiones sobre el derecho familiar y hereditario, de la mano de Dr.C Jurídicas Leonardo B. Pérez Gallardo, profesor Titular de Derecho Civil en la Universidad de La Habana y Vicepresidente de la Sociedad de Derecho Civil en Cuba.
DESDE EL TALLER A LA SABIDURÍA
Pérez Gallardo llegó a Pinar del Río como parte del VII Taller Nacional sobre Derecho de Familia y Herencia, organizado por la Unión Nacional de Juristas de Cuba (UNJC), y cuya finalidad fue polemizar sobre temas que vinculan dos instituciones esenciales de esta rama: la familia y la sucesión por causa de muerte.
El encuentro tuvo como objetivo demostrar cómo ciertas instituciones del derecho de familia empujan a otras que son más estáticas, por su vínculo con la estadística, la demografía, la medicina; todo esto relacionado con la transmisión por causa de muerte, sea por vía testamentaria o cuando es la ley la que dispone quiénes son los herederos.
Según Pérez Gallardo, “este tipo de taller tiene la particularidad de vincular o conectar el derecho familiar con el derecho de sucesiones. En la medida en que se reconocen nuevos tipos de construcciones familiares como las familias monoparentales, homoparentales, reconstituidas o ensambladas, ver cómo estas nuevas posibilidades de actuación en el seno familiar, inciden en la manera en la que se va a determinar la transmisión por causa de muerte, del patrimonio.
“Si estamos previendo la posibilidad de una construcción de una familia homoparental, también hay que estimar la posibilidad de la pareja conviviente como posible heredero dispuesto por la ley. Si hoy se reconoce socialmente, aunque no jurídicamente, a la familia reconstituida o las familias ensambladas, en las que conviven hijos de uniones familiares anteriores con hijos de la nueva unión familiar, lo lógico es que el derecho hereditario, establezca la posibilidad de que los hijos afines o los padres afines, a la muerte de uno de ellos, pueda también concurrir a la sucesión”.
EN AUGUSTA PROYECCIÓN
Tanto notarios, como profesores, asesores y consultores jurídicos, estudiantes, abogados y jueces del territorio, de La Habana y de Santiago de Cuba, disfrutaron de la conferencia Magistral ofrecida por el especialista cuya esencia radicó en los parientes colaterales, que incluyen a partir de los hermanos, los sobrinos, sobrinos nietos, tíos abuelos y la posibilidad de que de nuevo se les llame a la sucesión, pues el derecho hereditario cubano solo prevé la concurrencia a la sucesión, a los colaterales llamados privilegiados, o sea, hermanos y sobrinos, los primos no, ni los tíos.
Sin embargo, “se constata que en las ultimas normas legales se permite la adquisición de bienes muebles como autos y viviendas, en caso de que sus titulares emigren, en tanto se le reconoce el derecho gratuitamente a recibir esos bienes a parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad; por lo tanto, hoy hay una simetría entre esas normas más recientes y las normas del Código Civil de 1987”, agregó el Dr.C Jurídicas.
Hizo referencia además a algo que en la doctrina se llama familia anaparental, “son los que hoy se constituyen y que siempre han existido, digamos entre hermanas que no han tenido hijos o hayan enviudado y que los últimos años de la vida conviven. No es lógico que a la muerte de una de ellas, el patrimonio de la otra pase al resto de los hermanos y no que se concentre a aquel o aquella con la cual ha convivido”.
Refiriéndose a las posibles modificaciones en las normas legales cubanas respecto al tema, dijo que “los cambios son una incógnita, porque en los últimos tiempos los cambios legislativos se han concentrado en la economía y no en la familia. Hace mucho que esperamos un nuevo Código de Familia, llevamos más de 25 años trabajando en la modificación del vigente, no sucederá mientras tanto no haya una verdadera voluntad política en modificar el código de familia, voluntad que considero debe principiarse.
“Debe permitírsele a la población, al menos desde la academia y la doctrina, la identificación con los problemas que ellos viven en primera persona y que muchas veces creen que los juristas estamos de espalda a ellos, lo que pasa es que nosotros no somos los legisladores. Es un llamado al futuro parlamento cubano sobre la necesidad de dar prioridad a la familia como célula básica de la sociedad”, expresó.
Figuraron dentro del debate otros aspectos como el matrimonio in extremis, el régimen económico del matrimonio, los puntos concurrentes y disonantes entre la comunidad matrimonial de bienes y la partición hereditaria en Cuba, la obligación de dar alimentos, los pactos sucesorios como contenido atípico del negocio jurídico capitular, las relaciones jurídicas familiares frente a la pretendida patrimonialidad del testamento en el país, las medidas cautelares en sede sucesoria, entre otros temas de interés, todos relacionados con la sucesión.
El VII Taller constituyó además un regalo a la ciudad en su 150 aniversario, pero sobre todo a su gente, específicamente a todos los que forman parte de ese laboratorio jurídico que contribuye con su haber, al desarrollo de la sociedad pinareña.
Foto: Januar Valdés
Foto: Januar Valdés
Foto: Januar Valdés
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Foto: Januar Valdés
Foto: Januar Valdés
Sobre el Autor
Heidy Pérez Barrera
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.




