Camino al 150: Ya es hora
- Escrito por Yolanda Molina Pérez
La limpieza de áreas verdes y espacios comunes no requiere de muchos recursos, al margen de la voluntad de hacerlo y su impacto en la imagen es notorio / Foto: Pedro Paredes
El calendario no miente, y ya falta menos de un mes para que Pinar del Río celebre el aniversario 150 del otorgamiento del título de Ciudad. Esa inminencia requiere de la participación de los habitantes, para que nos sumemos al festejo y a los preparativos.
Hace pocas semanas ante la obtención de la sede por el 26 de Julio, las jornadas de saneamiento, limpieza y embellecimiento llegaron hasta todas las comunidades y centros de trabajo; es momento de repetir ese accionar y alejar las malas hierbas de espacios comunes, erradicar definitivamente los microvertederos de cada barrio, recuperar aquel solar yermo que puede, con medios rústicos, convertirse en área deportiva o zona segura de juegos para los infantes... en fin, mejorar el entorno de cada asentamiento pobla-cional.
Las labores de higienización en cada cuadra son determinantes para que la ciudad haga gala de la limpieza / Foto: Pedro Paredes
En muchos sitios ya estos problemas fueron resueltos, en otros solo hubo soluciones temporales o paliativas y es ahí donde los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), las asociaciones de base de los Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) y los núcleos zonales están llamados a juntar voluntades con las administraciones ubicadas en cada zona y trabajar unidos para transformar aquello que se resiste al cambio.
Aunque las reparaciones, remodelaciones y novedades no han llegado hasta todos los sitios de la ciudad, sí es posible lograr que en cada emplazamiento haya algo diferente a lo habitual y ahí la iniciativa y aprovechamiento de las potencialidades existentes es primordial.
También hay un amplio programa de actividades culturales y festivas asociadas al aniversario 150, pero en cada comunidad están los proyectos socioculturales y estos pueden contribuir a la celebración de diversas maneras, desde la presentación de espectáculos, hasta la realización de talleres o conferencias.
Por otra parte, a pesar de lo mucho que desde los diferentes medios de comunicación se ha promocionado la efeméride, tanto las escuelas como centros de trabajo han de aprovechar la ocasión para realizar matutinos especiales, charlas con especialistas que puedan profundizar en un suceso de gran trascendencia en la historia local.
Este es un contexto propicio para reafirmar los lazos afectivos que nos unen a la ciudad, al barrio, a ese sitio donde cada rincón atesora un recuerdo de infancia, y se afianzan las raíces desde las cuales cada uno emerge como lo que fue, es y será.
Sirva también para una vez más llamar a la conciencia ciudadana al cuidado y preservación de todo lo hecho; y a las administraciones a respaldar con servicios y calidad, la belleza y confort de los locales: todos a unirnos para que la ciudad siga transformándose, mientras a la par quienes vivimos en ella mejoramos la manera de hacerlo.
La erradicación de microvertederos es un asunto que transita por la disciplina y vigilancia ciudadana. / Foto: Pedro Paredes