De Matahambre otras bellezas
- Escrito por Ramón Brizuela Roque
La importancia de la mina de cobre se tragó a otros competidores: al paisaje, a la fauna, a la gente, pero siempre hay tiempo para hacer justicia.
Lo natural hizo a la mina, primero Matahambre desde los inicios, luego Capitán Alberto Fernández con la Revolución. las personas de múltiples etnias acudieron allí por causa de ese coto; el paisaje silvestre se fortaleció cuando comenzó el desarrollo forestal, pero antes, los vigorosos pinos y otros árboles fueron huéspedes habituales del entorno.
Los formidables bosques abrigan una rica avifauna, el tomeguín del pinar y el de la tierra, el primero con su cuello de pañuelo amarillo y el verde del plumaje como si presagiaran el cobre; los venados nerviosos se escabullen de los furtivos cazadores y las jutías que se esconden apresuradamente por las mismas razones.
La gran extensión del municipio se viste con un 80 por ciento de coníferas, y son nombrados los rollizos pinos de La Manaja, El Tibisí, Mina Francisco, Mina Bosch, Baja y Gramales.
Para manejar esa extraordinaria riqueza, el Gobierno revolucionario creó en sus inicios la unidad silvícola Gilberto León, y sucesivamente progresó y cambió de forma, hasta tener hoy la Empresa Agroforestal Minas, responsable del manejo de unas 59 000 hectáreas de boques y una plantilla de 930 trabajadores.
Pero ya las profundidades de la tierra no se tragan aquellas robustas piezas de madera, ahora son muchos los usos del bosque y otros sus destinos.
El 26 de Julio nos llevó allí, porque ellos lo saludarán con un gran plan, para eso traemos a estas páginas a los ingenieros Maritza Fernández Hernández, directora de Desarrollo y Negocios, y Joel Acosta Temirao, inversionista de la Empresa.
Al cierre de junio ellos habían dado su aporte a la celebración de la gesta del Moncada. Para eso, la entrega de madera en bolos y aserrada concluyó al 105 por ciento; la producción de módulos de envase al 145; la de posturas al 104; y la plantación, mantenimiento del bosque y tratamiento silvicultural al ciento por ciento.
Además, están enmarcados en los programas nacionales y tienen tres productos para la exportación con números muy dignos: resina de pino al 103,8 por ciento, carbón vegetal al 113,7 y carbón para la exportación al 131,2.
Los resultados anteriores son contables, pero hay otros que no dejan de ser importantes para saludar el Día de la rebeldía nacional, como reanimación y embellecimiento de la nave de semillas del huerto clonal, mantenimiento constructivo a la nave de producciones alternativas, concluir el comedor de la UEB Silvícola Santa Lucia, pintar la UEB de Aseguramiento y comercialización de insumos, y la producción extra de 6 000 piezas de madera.
En lo individual los obreros tienen sus metas, como en la carpintería de aseguramiento y comercialización de insumos, productores de los pallet; los muebles de guaniquiqui en el taller de Pons y otras líneas como butacas playeras, corrales para niños, camas, enseres para limpieza, muchos artículos que se venden en el Mercado Industrial de Matahambre o en las ferias en Pinar del Río, aunque también estuvieron en la feria agropecuaria de La Habana.
La celebración del 26 no es asunto solo de la capital vueltabajera, todos los municipios están de conmemoración: primero la parte productiva, luego la política y más tarde llegará la festividad... así somos los pinareños.

Sobre el Autor
Ramón Brizuela Roque
Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.




