Entre pescadores, salitre y cifras
- Escrito por Ana María Sabat González
Foto: Jaliosky Ajete
No dijo su nombre muy claro cuando le preguntamos, casi no quiso hablar ¿Miedo a la grabadora? Seguro. Lo cierto es que Lázaro Leonel Jiménez siempre fue un hombre de mar. De esos que comenzaron a pescar en la adolescencia y a los 53 años, el infinito azul se convirtió en su propia casa.
Este hombre es uno de los seis tripulantes del ferrocemento 313, de la flota escamera del puerto de La Coloma. Allí lo encontramos en el embarcadero, junto a otros pescadores. Ese día –primero de julio– había sido el levante de la veda de langosta, y en el acto de inicio reconocieron a su barco, junto a otros, por la destacada labor en el 2016, y porque ya en estos momentos solo les falta una tonelada para cumplir el plan de 2017.
Yoan Francisco Díaz Mena y Eduardo Lores García lo acompañaban ese mediodía, el primero, cocinero y el otro, marinero de cubierta. Los tres dominan muy bien el duro oficio de pescar y saben cuán importante es su labor para la sociedad. Están conscientes de que son trabajadores de una de las empresas pesqueras industriales que más aporta al país.
¿Y el salario?, les preguntamos.
“Ganamos según lo que hacemos, entre 100, 200, 80 'chavitos'. Este mes estamos entre los 1 000, pero capturamos gran cantidad”. Así nos dice Juan Francisco, tanto él como Eduardo están conscientes de que los productos que ellos le sacan al mar son destinados para la venta a la población y para el turismo nacional.
UN GRAN COLOSO
La Empresa Pesquera Industrial de la Coloma (Epicol) es un gran coloso que tiene ocho unidades empresariales de base, tres ubicadas en esa localidad, las demás en Boca de Galafre, Cortés, Arroyos de Mantua, El Morrillo y Puerto Esperanza.
Yordan Nogueira Tapia, director de producción, tecnología y calidad de la entidad, refirió que cuentan con más de 1 800 trabajadores; de ellos el 72,7 por ciento son obreros; más del 10 está constituido por técnicos y los que se dedican al servicio representan el seis por ciento del total.
La industria pinareña se caracteriza por la sistematicidad y seriedad en sus compromisos de trabajo. En el 2016, por ejemplo, lograron alrededor de 4 545 toneladas de las diferentes especies, lo que les permitió cumplir el plan a un 102 por ciento.
Las producciones de Epicol tienen varios destinos fundamentales, entre ellos la exportación con Caribex, el mercado interno en divisa, la gastronomía y las ventas diferenciadas a la población, por ello en el pasado año sobrecumplieron las ventas físicas y en valores.
El primer mes de este año fue muy bueno con la captura de la langosta, uno de los mejores en los últimos tiempos, tanto, que tenían planificado pescar hasta el 15 de febrero y hubo que parar a mediados de enero, como estrategia para proteger la especie.
Hasta mayo los resultados de la captura fueron positivos en casi todas las especies, según Nogueira Tapia.
Explicó que la flota langostera está compuesta por 62 embarcaciones, la bonitera por 16 y la de escama por 31, y que todas se encuentran en condiciones favorables para su utilización.
LA INDUSTRIA DE LA LANGOSTA EN ESPERA
En espera, así nos encontramos la industria donde se procesa este crustáceo, preparada para recibir las capturas para su posterior clasificación. Todo el local extremadamente higienizado y los trabajadores en función de garantizar las condiciones óptimas para la producción.
En conversación con Jesús Gabriel Palacios García, tecnólogo principal de la planta de langosta, supimos que deben de mantener el sistema de calidad, porque exportan para la Unión Europea que es un mercado muy exigente, así como también los clientes del interno por divisas.
Como saludo al 26 de Julio, Epicol tiene entre sus objetivos el cumplimiento de la captura de 554 toneladas de langosta, más de 121 de bonito y una cifra superior a las 145 de otras especies, lo que constituye el plan del mes de julio.
Luis Alberto Ramírez Porras, especialista de producción de la entidad, agregó que para saludar la efeméride persiguen procesar unas 370 toneladas de langosta, 60 de túnidos, 45 de escamas y más de 48 toneladas de producciones como embutidos y otras variedades.
Se proponen realizar las entregas planificadas a los clientes y la inauguración de la zona número cuatro para la recepción de la langosta.
Además, prevén la realización de nuevas producciones e incrementar la comercialización de productos vivos, en este caso la langosta en el Rancho San Vicente y concluir la construcción de una pecera.
CIEN TONELADAS Y MÁS
Se es héroe de diferentes maneras, y según el momento y lo que le corresponde hacer a cada cual. Pescar más de 100 toneladas de cualquiera de las especies marinas es un gran logro que conlleva entrega al trabajo, esfuerzo y tesón.
Hace solo unos días varias embarcaciones fueron estimuladas por arribar o sobrepasar esa cifra: el ferrocemento 304 (hoy Argus L-9) capturó más de 167 toneladas de langosta, el Argus II logró 122 y el ferrocemento 292 pescó 102. En la flota del bonito se destacó el BON 02 con más de 107 toneladas. Por este mismo camino de la consagración enrumban en el presente año otros barcos.
Las mejores palabras para homenajear a estos hombres de mar pueden ser: voluntad, arrojo, energía, honor, deber y vergüenza.
Foto: Jaliosky Ajete
Foto: Jaliosky Ajete
Foto: Jaliosky Ajete
Sobre el Autor
Ana María Sabat González
Licenciada en Español y Literatura, periodista de Guerrillero. Ha sido profesora de la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca. Se dedica al periodismo desde el año 1996 y aborda en sus trabajos diferentes temáticas sociales y políticas.