Logo

Guardianes de la tierra

Equipos agrícolas en Pinar del Río

A penas sale el sol todos se dirigen a la Unidad Empresarial Básica (UEB) Agrícola Vueltabajo, en Los Palacios. Portan pantalón, camisas mangas largas y sombreros. Unos robustos, otros jóvenes, algunos con experiencias, pero juntos hacia una misma misión.

La producción de arroz es la tarea fundamental de estos guardianes de la tierra. Largos kilómetros recorren para llegar al mejor campo, aquel al que ya le hicieron el movimiento de tierra y está listo para sembrar. Dicen que es un trabajo de seguimiento. Llega el primer riego y se logra una buena germinación, luego la fertilización, las herbicidas y todo lo necesario para que el cultivo sea eficiente. El colectivo de Alexis González Lugo, director de la UEB, está preparado y con ímpetu trabajan para cumplir la producción. Ahora cosechan la campaña de frío que tuvo un plan de siembra de 1 055 hectáreas, más de lo que se había trazado en un inicio. Ya recolectaron 850 hectáreas con un rendimiento de 5.13 toneladas por hectáreas, con una producción de 4 665 toneladas de arroz cáscara húmedo. Asevera Alexis ser una buena época, aunque las lluvias de junio incidieron un poco en las actividades agrícolas, lo cual no desmotiva a los 206 trabajadores de la UEB ni los impide estar horas extras en el campo hasta que el rocío lo permita para alcanzar la meta. *** Como un depredador que persigue a su presa las siete grandes combinadas (máquinas cosechadoras) devoran el arroz. Cortan el tallo que se forma de nudos y entrenudos alternados y que tiene una estructura cilíndrica. Separan los granos y los almacenan en su interior hasta ser depositados en los contenedores que esperan para ser transportados. Confiesa Alexis que un colectivo unido es invencible, promete mucho, y un trabajo bien organizado tiene expectativas. Por eso se reúnen todas las semanas para dialogar y definir la situación de cada campo, trazar las acciones que se deben ejecutar para resolver cualquier dificultad y acopiar nuevas ideas favorables para la labor que desempeñan. Ya casi cae la noche y mañana es otro día. Se marchan exhaustos los hombres, las mujeres concluyen las jornadas de preparación de meriendas y servicios de agua. Entre las botas, fragmentos de fango, algunos pies con ampollas, otros ilesos. Para el amanecer un nuevo episodio les espera. La grandeza reside en poder uno levantarse siempre, tener sentido de pertenencia y nunca ser derrotado. Equipos agrícolas en Pinar del Río

Sobre el Autor

Magda Iris Chirolde López

Magda Iris Chirolde López

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba.

Más artículos de este autor

Guerrillero © Todos los derechos reservados.