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Transporte sanitario: reclamos y realidades

Doctor Osmany Lugo Valdés

Doctor Osmany Lugo Valdés

El servicio de transporte sanitario en la provincia es diana permanente de críticas de la población, aunque no todas las opiniones se canalizan adecuadamente. Hay criterios muy bien fundamentados y otros obedecen al “me dijeron...”.

Para esclarecer cómo funciona este sensible servicio invitamos al doctor Osmany Lugo Valdés, especialista principal de Urgencias, emergencias y trasplantes de órganos, de la Dirección Provincial de Salud en Pinar del Río, que anteriormente se conocía como SIUM (Sistema integrado de urgencias médicas). Este servicio se subdivide en varias prestaciones: está la emergencia móvil y las terapias intensivas municipales y provinciales, el cuerpo de guardia y las emergencias provinciales. Todo funciona como una red y en cada caso con sus complejidades. Con la intención principal del traslado mediante ambulancias, después del reordenamiento o la compactación y regionalización en los servicios de Salud, igualmente se hizo con el transporte sanitario, para lo que se ubicaron en Pinar del Río 47 vehículos, no obstante, las cosas a veces no son como se aspira. El doctor Lugo aclara entonces: “Un grupo se ubicó en cuatro bases regionales: Sandino, para ese territorio, Guane-Mantua; una en La Palma para abarcar hasta Viñales-Matahambre; la de Consolación del Sur y Los Palacios, y una provincial que atiende Pinar del Río, San Juan y San Luis, más las unidades hospitalarias provinciales y policlínicos. “Tenemos también el servicio no urgente que tiene igual distribución municipal para las diferentes acciones con pacientes que no están en riesgo inminente, pero requieren de ambulancias para moverlos. “Las situaciones críticas son temporales, regularmente nuestra disposición técnica es por encima del 80 por ciento, pero en estos momentos estamos a un 59. Del parque mencionado solo funcionan en la actualidad 28 ambulancias –por razones muy conocidas de la carencia de piezas–, eso nos complica para cumplir todas las demandas que se espera de nuestro servicio, y en ocasiones tenemos que mover carros de una base para otra. “Aclaro que para los casos de emergencias y urgencias, que son los pacientes graves que necesitan un traslado rápido, en los primeros es inmediato y en los segundos con cierta celeridad por riesgo de complicaciones. La dificultad principal está en los casos no urgentes, que nos ha obligado a estratificar los vehículos en la cabecera municipal de la provincia, por sus dimensiones y porque posee las mayores demandas. “En el horario de la mañana esos móviles se dedican a trasladar inicialmente a los pacientes con turnos médicos y que deben acudir a los hospitales o a los policlínicos con un horario que cumplir. “Por la tarde comienzan los retornos: estos mismos pacientes debemos regresarlos a sus hogares; pero también hay que mover a los que tienen turnos en el horario de la tarde. Ese proceso dura hasta las 4:30 o 5:30, cuando concluye el último turno de las consultas; esos son procesos muy lentos, en algunos se trata de pacientes encamados. “Evidentemente el tiempo para esos trabajos se extiende, esto nos genera problemas, porque no podemos desviar los carros de urgencias y emergencias para esa actividad. “Alrededor de las 5:30 p.m. comenzamos con el traslado de las altas hospitalarias del municipio cabecera. A pesar de que a los pacientes se les da el alta por la mañana, cuando el médico pasa visita, ellos tienen la obligación de explicarle al familiar que no es hasta el horario de la tarde el inicio de los retornos a las casas y además poco a poco, según las posibilidades. “Está orientado de que el paciente de alta no salga de la sala, no es que se le diga que baje a esperar la ambulancia. Nosotros lo vamos a buscar a la sala y lo llevamos hasta su vivienda, y lo ponemos en su cama. “Sí, recibimos quejas y creemos que están basadas fundamentalmente en la información que recibe nuestro pueblo, no creo que sea tan solo por maltrato, aunque puede existir, porque no todo está bien diseñado, pero a la población hay que explicarle que un alta en el hospital puede llevar un tiempo de espera de hasta 72 horas, cosa que en realidad no sucede en Pinar del Río, porque siempre se trasladan, aunque a alguno le corresponda más tarde. “Es más complicado con los municipios: tienen una o dos ambulancias para hacer esos traslados y en ocasiones hay más de un alta en un día y dependen de que la ambulancia venga del territorio al hospital y disponga de capacidad para retornar con todas. “Ahí es donde más problemas existen, no hay posibilidades para que las 40 altas de un hospital se trasladen en el mismo día, pero los de Pinar del Río sí, porque están cerca, en la propia capital y se pueden hacer los traslados en cualquier horario”.

Sobre el Autor

Ramón Brizuela Roque

Ramón Brizuela Roque

Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.

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