El doble play de Pepe
- Escrito por Dainarys Campo Montesino
Jose Roque. / Foto: Ernesto Amaya Esquivel
José Roque (Pepe) pasó 28 años de su vida en Alemania, y volvió a su tierra con la misma pasión por el béisbol que cuando jugaba en el center field de la segunda categoría en Guane, su pueblo natal.
“Me fui para la antigua RDA a estudiar tornería y a los cuatro años de estar allí me llamaron para jugar pelota en la liga no profesional. Eso fue después de que se unificaran las dos Alemania, cuando aquello solo en la RFA se jugaba béisbol”.
Comenzó en 1996 con los Diablos Rojos, junto al también pinareño Nelson Álamo, y luego pasó a formar parte de los Erfurt Latinos, club en el que jugó como receptor hasta su retiro. Con ellos ganó cuatro títulos de la Liga Central Alemana y uno de la Liga Norte, fue seleccionado jugador más valioso y mejor bateador. El número 30 de su camiseta permanece intransferible hasta hoy.
“El béisbol fue lo que me mantuvo en Alemania, hace más de 10 años me retiré y decidí regresar. Salir del deporte activo me hizo daño, ver a Pinar en el estadio Capitán San Luis por la televisión me daba nostalgia. Fíjate que cuando venía de vacaciones, que eran solo cuatro semanas, me la pasaba detrás del equipo, adonde quiera que jugaran, allí estaba yo. La verdad es que si volviera a entrenar me atrevía a seguir jugando”.
LA BEISBOLERA
En la calle Gerardo Medina 61-A, Roque quiso dedicarle un espacio a su pasión de siempre, junto a su esposa decidió crear La Beisbolera, y aunque para muchos aún resulta desconocido, despunta como una opción diferente y exclusiva.
“Aquí todo tiene que ver con el béisbol, y sobre todo con el equipo de la provincia: los colores, las ofertas, la decoración.
“La idea surge más como una necesidad cultural que económica en sí. Siempre digo que dónde quiera que esté me gusta estar rodeado del ambiente de la pelota y de mi equipo de Pinar del Río”.
La Beisbolera brinda servicios de cafetería, bar, restaurante, con una oferta bien variada que incluye hamburguesas, pastas, jugos, carnes, pescado y platillos especializados alegóricos al pasatiempo nacional y con precios asequibles en CUP.
“Aquí los platos tienen nombres sugerentes, por ejemplo hay un entrante que se llama base por bolas que consiste en cuatro papas rellenas, cada una con carne diferente. También tenemos el jonronazo, el toque de bola, entre otros”.
Están abiertos de 9:00 a.m. a 11:00 p.m. con capacidad para 27 personas. Desde la entrada resaltan las camisetas de peloteros del patio, fotografías, pelotas firmadas, en su mayoría donadas por atletas y por la constante colaboración de Pedro Luis Lazo.
“En cuanto comience la Serie Nacional tenemos previsto realizar peñas especializadas y otras actividades, a fin de convertir este espacio en una opción para el desarrollo de la cultura del béisbol, donde se pueda disfrutar de este deporte, de sus figuras, de su mundo”.
Aunque por el momento lo que más reciben son clientes extranjeros, abogan por una mayor asistencia de público local como principal objetivo.
Pepe no se dedicó a la tornería, el béisbol lo atrapó primero y para siempre. Después de 16 años jugando lejos de casa, mantiene la misma energía de su primer juego de pelota en Guane. Ahora, desde un home plate diferente, intenta hacer de su establecimiento un lugar único en la ciudad.

Sobre el Autor
Dainarys Campo Montesino
Licenciada en Estudios Socioculturales. Ha trabajado como traductora de la versión en inglés del Periódico Guerrillero.




