Actualizado 30 / 11 / 2019

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Twitter Youtube  Rss 

22ºC
31ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

La huella de Fidel está allí… 40 años después

La reina de las frutas crece lozana en las tierras de República de Chile, para deleitar a criollos y visitantes foráneos

La reina de las frutas crece lozana en las tierras de República de Chile, para deleitar a criollos y visitantes foráneos. / Foto: Carlos Bauta

¡Las casas de tabla y guano, los pisos de tierra y muchas esperanzas en los campesinos...! cuando aquello Bertico era en la zona un muchacho más, que correteaba por el batey, alumno de primaria y sin imaginar que un día administraría tanta riqueza.

Ahora Alberto Fernández Jiménez, sin tiempos para cuentos de infancia, relata de cuando Fidel Castro Ruz, ese gran hombre –como le gusta identificarlo– le preguntó en 1970 a dos campesinos del lugar cuál era la mayor necesidad y ambos coincidieron en que hacía falta una carretera. Y entre anécdotas, este diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde hace 15 años, 27 como delegado a la Asamblea Municipal de Viñales e igual número como presidente de la CPA República de Chile, nos lleva por el hilo conductor de la historia de este emporio, que el último seis de octubre cumplió 44 años y el 31 de este mes estará festejando los 40 de la comunidad. VIVIR DE LA LLUVIA

En lo que fue un proyecto cafetalero fallido, nació por iniciativa del Comandante en Jefe está cooperativa, y cuatro años después, un día bendecido por la lluvia, Plácido Rodríguez Rodríguez, el presidente fundador, entregaba a sus moradores las primeras 70 viviendas en confortables edificios, lo que serían los pasos iniciales para lo que existe hoy. Pero, aquella lluvia promisoria era un vaticinio de que sus producciones agrícolas siempre serían de secano, porque hasta ahora ningún proyecto se ha concretado para asegurar a los cultivos el necesario riego permanente. El Presidente redondea la idea: “Cuando comenzó la CPA tenía 118 socios, mayori-tariamente hombres y un grupo de mujeres. Sus producciones esenciales han sido el tabaco, granos, tubérculos, viandas, frutales y las áreas forestales. “Los resultados de los últimos 17 años han sido satisfactorios, hemos sido rentables, pero al inicio era el problema principal de la cooperativa. Estamos concentrados en nuevos propósitos, queremos rescatar los cítricos y quizás algunos frutales para diversificar más las producciones. “Nosotros dependemos al máximo del aprovechamiento de la primavera; fundamentalmente en la etapa de frío producimos yuca y luego comenzamos con los granos, el maíz y... hasta nuestro arroz es de secano. “Trabajamos siempre a riesgo y dependemos de las bondades de la naturaleza. Y no tenemos perspectivas de modificar la situación, por el contrario, se irá agudizando por los pronósticos fatalistas del cambio climático, así que seguiremos haciéndolo todo sobre la base de un sacrifico extraordinario, la búsqueda de alternativas y saber convivir con el clima que nos toque en cada momento y convencidos de que cada vez será peor. Aunque el trabajo lo puede todo. “Los resultados de las últimas cosechas tabacaleras han sido costeables, en la anterior planificamos pérdidas, porque nos azotaron 130 días de sequía y es muy difícil revertir el modo de producción. Aquí tenemos serias dificultades con el agua, el manto freático es pobre y las presas que construimos se filtran por las características del suelo; hicimos un intento con una inversión fallida hace unos años atrás, nos costó 90 000 pesos, prácticamente por gusto. No es solo la cooperativa, sino que les sucede a todos los campesinos del lugar. “Anualmente estamos entregándole al Estado alrededor de unas 200 toneladas de alimentos para la población; el tabaco, en las condiciones que expliqué reclama mucha fuerza, porque sembramos 40 hectáreas de secano, eso nos golpea bastante pero hay que guapear como decimos nosotros los guajiros”. AVANCES SOCIALES SU MEJOR COSECHA

En lo social, la comunidad ha avanzado, tienen una red de servicios muy favorable, un centro mixto de primaria y secundaria básica, y eso evita el traslado de niños y jóvenes; mantienen vitalizado su consultorio médico y las tiendas y los servicios necesarios. La población sobrepasa los 1 000 y tantos habitantes, aunque solo cuentan con 60 cooperativistas y un grupito reducido de personas contratadas, jubilados de la propia cooperativa que persisten en mantener el vínculo. Los vecinos del lugar son testigos de la impronta de la Revolución: antes de 1959 no había ningún profesional en todo el barrio y hoy –aunque sin conocer la cifra exacta– aseguran que son cientos los que salen a trabajar de la comunidad a sectores como Salud y Educación, en los organismos globales, en los políticos y en las nuevas formas de gestión económica en el municipio. Indiscutiblemente el impacto es muy notable, el 99 por ciento de las viviendas están electrificadas, no solo en la cooperativa sino en todo el Consejo Popular; ahora hay más de 400 teléfonos instalados, y a pesar de que la población aspira a más, reconocen que el transporte ha ido mejorando y saben de las buenas intenciones en ese sentido, con la ejecución del presupuesto del Estado. Pero volvemos con Bertico, que como representante del Gobierno siente la presión: “lo que más afecta a la gente es la dificultad del agua, el acueducto se hizo para 70 viviendas y hay alrededor de 400, la toma está a más de dos kilómetros pero la conductora es vieja y muy deteriorada. “Hay un balance compartido de esfuerzo, pero pienso que en estas cuatro décadas la cooperativa necesariamente ha apoyado más a la comunidad, por ejemplo, le pagamos a una trabajadora que le cocina a los maestros de la escuela primaria, porque ellos no tienen posibilidades ni la plaza para ese fin”. Y cómo no se puede hablar de Viñales sin turistas, se imponía la pregunta: “Sí, los turistas acuden por delegaciones que envía la ANAP y otras por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), pero hay grupos y algunos interesados por conocer cómo vivimos y trabajamos los campesinos... ya no se concibe el campo de Viñales sin turistas. “El mayor logro de la comunidad es tener los servicios que tanto agradece la población. Hace un tiempo conversaba con un guajiro jubilado y contaba: nosotros éramos siete hermanos, cómo hubiéramos escapado esas familias para sobrevivir, y recordaba cuando el ciclón Alberto, que inundó una parte de la zona del valle de la Jutía y me decía: ‘¡Bertico sino fuera por esto hubiéramos muerto todos ahogados!’. “La gente aquí vive satisfecha, cada uno gana según el esfuerzo que realiza, los que más reciben son los que más aportan y eso les satisface. “Pero bien, ahora lo más inmediato es festejar el aniversario como se merece la comunidad y honrar a ese gran hombre que es Fidel”. Alberto Fernández Jiménez, diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde hace 15 años, 27 como delegado a la Asamblea Municipal de Viñales e igual número como presidente. / Foto: Carlos BautaAlberto Fernández Jiménez, diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde hace 15 años, 27 como delegado a la Asamblea Municipal de Viñales e igual número como presidente. / Foto: Carlos Bauta

Sobre el Autor

Ramón Brizuela Roque

Ramón Brizuela Roque

Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero