Actualizado 16 / 11 / 2018

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¿Imposible luchar contra la corrupción administrativa?

Foto: Carlos Bauta

Nos llega disfrazada con cuello, corbata y guantes blancos. Pero esa presentación es todo un engaño, porque con ella viene un cáncer que destruye, irremediablemente, todo lo que toca o a quien toca. Guerrillero se acerca al tema de la mano del licenciado Lázaro Guzmán Díaz.

Es llamado delito de cuello blanco porque no lo cometen delincuentes comunes sino personas mucho más preparadas, inteligentes con modus operandi ingeniosos. Pero el daño ocasionado por la corrupción administrativa en una sociedad es peor que el robo burdo o el asesinato más espantoso: donde penetra y se adueña destruye hombres y desmantela procesos sociales y políticos.

¿Imposible luchar contra la corrupción administrativa en nuestro entorno?
El fiscal jefe provincial Lázaro Guzmán Díaz es enfático al referirse al tema: "Los hechos relacionados con la corrupción administrativa son complejos porque no solo tienen que ver con la comisión de delitos sino también con la modificación o cambios de las conductas morales de las personas, fundamentalmente de aquellas que ocupan cargos que implican facultades de decisión sobre los recursos materiales o financieros.

"Sucede que espontáneamente se denuncian poco, por lo que es preciso descubrirlos y enfrentarlos con inteligencia. Por eso aparecen más casos detectados de hechos delictivos que por corrupción administrativa, porque aún son insuficientes los mecanismos para demostrarlos. Así tenemos entidades a las que las acciones de control externo que realizan órganos estatales como la Fiscalía o la Contraloría tardan tiempo en llegar a ellas entre una y otra acción de control y pueden estar presente casos de esta tipicidad sin detectar. Por ello, para enfrentar la corrupción administrativa se debe fortalecer el control interno y las acciones de las propias entidades en este sentido porque resulta más abarcador y sistemático que las acciones externas.

"Demostrar penalmente que existen delitos que suponen corrupción administrativa es complejo, pues lleva investigaciones muy profundas y un personal especializado en áreas específicas del conocimiento, que en ocasiones necesita de equipos multidisciplinarios.

"El Ministerio del Interior, la Fiscalía y la Contraloría General de la República cuentan con los recursos humanos especializados para el enfrentamiento y comprobación de estos delitos, aun cuando no existe una unidad que se dedique exclusivamente al económico. No obstante, hay resoluciones conjuntas que norman los procedimientos e integran a estos órganos para la investigación del delito económico y de esa forma está funcionando actualmente, pero podría perfeccionarse.

"Cada año en la provincia se detectan y comprueban estos hechos o vinculados a la corrupción administrativa, incluso el pasado año dichos delitos, en relación con el 2013 aumentaron, a la par que crecieron y se profundizaron las acciones de control y detección, sobre todo de controles internos ejecutados por los cuerpos de auditoría interna de los mismos organismos. A pesar de ello, es cierto que en la vida cotidiana se palpa un crecimiento de la corrupción que supera la cifra de hechos concretos detectados.

"El sector de Comercio fue ejemplo de lo anterior porque fue donde mayor cantidad se detectaron, pero también el que más lo hizo por sus propios medios y los denunció como parte del control interno y eso es una fortaleza", afirma.

"Han existido casos tan burdos como coger el dinero de una caja registradora y llevárselo, y otros como faltantes de miles y miles de pesos en los inventarios de los mercados".

¿Cómo logran la ejecución de tales delitos?
"Vulnerando principios del control interno y de la contabilidad y las finanzas, fundamentalmente, con independencia de la vergüenza y la honradez que falte en algunas personas. Por ejemplo, cuando se ingresa la recaudación del día de forma general sin control del inventario pueden generarse apropiaciones que después se detectan como faltantes. Lo correcto es que al final de la jornada se verifique el inventario, se compruebe qué se vendió y cuánto quedó. Esto último lo realizan las tiendas recaudadoras de divisas, para evitar sustracciones, también lo hacen los trabajadores por cuenta propia. Pero cuando es la misma persona la que hace el inventario, incluso vende, cuadra el dinero y lo ingresa al Banco, ajusta su cuenta para que le queden ganancias porque no hay división del trabajo, que es un principio a cumplir, van resbalando el inventario y si saben cuándo vendrá el control económico de la empresa, piden prestado sus productos faltantes a otras unidades que no serán chequeadas. Eso les llega hasta un día. De ahí la importancia de que ninguna acción de comprobación económica o control interno sea avisada".

¿Y las sanciones penales?
"Oscilan desde ocho años de privación de libertad hasta trabajo correccional. Ocho años es el mínimo para una apropiación superior a 10 000 pesos y puede llegar a 20 años de privación de libertad además de la confiscación o decomiso de bienes. Si es inferior va desde seis meses hasta ocho años de privación de libertad".

¿No son débiles esas condenas, por la trascendencia que tiene la corrupción administrativa?
"Hoy la previsión normativa de la sanción a la corrupción está diluida en las leyes penales cubanas, o sea, que no existe una figura delictiva única para ella sino que muchos delitos que hoy integran diferentes bienes jurídicos dentro de la ley penal pueden clasificar como delitos económicos o asociados a la corrupción, por tanto, puede ser un hecho de corrupción un delito de sacrificio ilegal de ganado mayor igual que uno de malversación, estafa o tráfico de influencias.

"El artículo 11 de la Ley 107 del 2009 de la Contraloría General de la República conceptúa la corrupción administrativa como fenómeno y es un punto de referencia obligado, pero esa definición que forma parte de esta ley orgánica no fija delitos y sanciones porque ello corresponde hacerlo a la ley penal.

"El país trabaja en la elaboración de un nuevo Código penal donde esperamos exista una mejor definición de este fenómeno como sucede en otros códigos penales del mundo. Podrían promulgarse otras normas que lo complementen y así ajustarse a la política actual de nuestro país con el cumplimiento de los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución".

¿Y la malversación?
"La malversación es un delito insignia de la corrupción administrativa aun cuando es una tipicidad que ataca a los derechos patrimoniales y no solo a la economía, pero también hay otros menos mencionados y conocidos por la población como el cohecho, abuso en el ejercicio del cargo o uso indebido de recursos materiales o financieros. Lo que sucede con la malversación es que resulta el delito que mayores pérdidas y afectaciones implica para la economía y también el que mayores sanciones tiene fijadas y por ello se identifica con la corrupción".

¿Puede suceder en entidades privadas?
"Sí, solo que en ellas el patrimonio es común o copropiedad de los socios o miembros, de modo que si se traicionan entre ellos serían los únicos afectados".

¿Cómo se comporta en las cooperativas como entidades no estatales?
"Una cooperativa se puede utilizar para lucrar y para el lavado de activos si las asambleas de socios no funcionan correctamente y si sus miembros no se sienten dueños de la misma para controlar sus resultados en colectivo.

"En el trabajo por cuenta propia también se operan cuentas bancarias y el sector estatal puede transferirles sumas de dinero como pago de servicios o producciones, al igual que sucede en las cooperativas y por tanto se presta para diversas triquiñuelas, en las cuales generalmente el funcionario estatal recibe beneficios o parte del dinero que él mismo pagó".

¿No hay delito de lavado de dinero en Cuba?
"Su comisión ha aumentado en forma sorprendente en el mundo y Cuba no es la excepción, lo que ha llevado a armonizar la legislación con nuestra realidad.

"En la gran mayoría de los casos los autores de este tipo de delitos no poseen bienes a su nombre, sino que utilizan testaferros o los más variados y sofisticados mecanismos para ocultar su titularidad y la procedencia ilícita de recursos, fondos, bienes, derechos, acciones u otras formas de participación, lo que hace difícil su constatación, sobre todo por la creciente transnacionalización del fenómeno delictivo y el nuevo escenario que este origina, porque incluso los bienes o fondos pueden ser adquiridos ilícitamente en otros países y venir a invertirlos en Cuba.

"Nuestro Código Penal lo introdujo en 1999 mediante la Ley 87, pero resultaba limitado para enfrentar nuevas formas de delincuencia y por eso en la Gaceta Oficial extraordinaria número 44 del 19 de diciembre de 2013 se publicó el Decreto Ley 316 modificativo del Código Penal, donde se cambió la denominación y contenido del delito de lavado de dinero por el de lavado de activos que es mucho más abarcador y permite enfrentar el fenómeno con bastante amplitud tal como ha quedado redactado ahora. En Cuba sí se trabajan casos pero aún no en nuestra provincia".

¿La solución?
"Hoy está en más control interno, ética y vergüenza, con independencia de las medidas represivas que suponen las leyes penales. No obstante, detectarlos y sancionarlos es a la vez una medida preventiva general".

Sobre el Autor

Edmundo Alemany

Edmundo Alemany

Licenciado en Periodismo en la Universidad de La Habana, Cuba.

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