Camino al 150: la indisciplina cuesta
- Escrito por Yolanda Molina Pérez
Limpiadores de calles piker (obreros que recogen directamente los cestos para su carretilla y se ocupan también del barrido) y estabilizar el servicio en el casco urbano, es la voluntad. / Foto: Pedro Paredes Hernández
Insistiremos en las indisciplinas sociales, el impacto negativo de estas sobre la voluntad de embellecer la ciudad y especialmente en el tema de la higiene, porque es una queja recurrente de la población, pero bajo el prisma de “ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”, como expresa la sabiduría popular en un refrán.
En diálogo con Alexander Pastor Olivero Machín, director provincial de Servicios Comunales, conocimos que para recoger escombros o los vertimientos en áreas aledañas a las cajas ampliroll, necesitan trasladar el cargador destinado al vertedero y ponerlo en función de labores de saneamiento.
Lo cual lamentablemente, nos asegura, ya es cotidiano. Ello implica desviar del contenido de trabajo asignado recursos humanos y tecnológicos, así como un mayor gasto de combustible. Lo peor de la situación es que se ha convertido en un círculo vicioso, sin que haya una respuesta social que respalde el quehacer del sector.
Después que termina de accionar la maquinaria, viene la parte más engorrosa, de forma manual los hombres deben recoger todo aquello que queda disperso en el área y es basura. El respeto y cuidado del resultado no depende de ellos.
LA COMUNIDAD
En el momento en que tomábamos las fotografías, un profesor del politécnico Pedro Téllez transitaba por la zona y se nos acercó para expresarnos que en menos de 24 horas todo estaría igual, según su experiencia, avalada por 32 años de trabajo en el centro antes mencionado, “depositan la basura fuera de la caja, estando vacía”, refirió.
Él responsabiliza a la comunidad, y da fe de que con frecuencia ve cómo los compañeros de Comunales sanean el entorno, pero en pocas horas se pierde el impacto de su empeño bajo el manto de la indisciplina social y la impunidad.
Todavía permanecíamos en el lugar cuando alguien en una moto se aproximó a depositar una estiba de cajas de cartón, aunque fuera del horario estipulado, que es después de las seis de la tarde, sí las colocó en la ampliroll, pero ojo, al aumentar la vigilancia en el centro urbano puede desplazarse el problema de los desechos de los comercios hacia la periferia y si son productos de valor reciclable, hay que retomar el concepto de recogida de materias primas.
HACIA DENTRO
Olivero Machín reconoce que tienen debilidades hacia lo interno, fluctuación de la fuerza de trabajo, incumplimiento de las funciones de los obreros y hasta en la concepción de la estructura administrativa. Justamente, para solucionar estos últimos, están en la creación de una zona comunal, exclusiva para el centro urbano, y así poder potenciar el desempeño de la misma.
La colocación de cestos para basura en el entorno de los dos primeros tramos de la ciudad e incrementar el número de barrenderos en el área ya va rindiendo frutos, aunque no faltan papeles en el suelo a escasos centímetros de los recipientes colectores.
Vamos camino al aniversario 150, Pinar del Río muestra una imagen renovada, para que resplandezca, recordemos: el lugar más limpio, es el que menos se ensucia.
Colaboremos, indisciplina y despilfarro no son senderos que conduzcan a la prosperidad.
Los cestos ya están, ¿y el hábito de usarlos? / Foto: Pedro Paredes Hernández
El saneamiento una vez que termina de accionar la maquinaria, es una labor ardua y merece ser respetada. / Foto: Pedro Paredes Hernández




