“El lugar que prefiero es el pueblo cubano”
- Escrito por Susana Rodríguez Ortega
Mélani, la pequeña de Rosy, mi colega de Guerrillero, desfiló esta mañana del brazo de su madre. Movía a un lado y el otro su coleta de caballo, agitaba la bandera cubana con sus manos menudas y chocaba su banderita con la mía, como en un juego.
También me traían de niña a los desfiles. Montada sobre los hombros de papá, miraba a los combatientes avanzar con sus camisas repletas de medallas, a viejos y jóvenes gritando consignas. A mis siete años, al igual que Mélani, ignoraba la solemnidad del acto, no me habían contado aún sobre los obreros de Haymarket Square, Chicago, muertos en 1886 por soñar "¡un día de rebelión, no de descanso! (...) Un día en que con tremenda fuerza la unidad del ejército de los trabajadores se moviliza contra los que hoy dominan el destino de los pueblos de toda nación. Un día de protesta contra la opresión y la tiranía, contra la ignorancia y la guerra de todo tipo. Un día en que comenzar a disfrutar ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana". Este Primero de Mayo conversé con Robert Miller, jefe de la campaña de solidaridad con Cuba en Reino Unido. Él hacía fotos a la multitud cuando lo conocí. Me contó que a los 14 años vino a la Isla por vez primera como delegado del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes y que volvió 25 veces más. “Cuba está en mi corazón, en mi cuerpo, en mis manos. Todo mi trabajo es para ella. Admiro la historia de sus gentes, que han resistido el período especial, que existen a pesar del bloqueo. Son sonrisa, son felices, construyen un país para todos”, dice el activista. “El desfile de los trabajadores fue impresionante. Los militares estaban dentro de la marcha y no fuera”. Robert, otrora profesor de geografía de una escuela secundaria de Londres, dedica sus días a ilustrar a sus coterráneos sobre la situación en La Mayor de las Antillas. “¿Cómo piensan los cubanos?, ¿cómo viven?, eso enseñamos. La campaña tiene 5000 afiliados individuales y 500 sindicatos. Actualmente hay en Pinar del Río 12 ciclistas solidarios que recorren Viñales, conversan con los campesinos y visitan los policlínicos. “La vida es difícil en Europa. Los efectos del bloqueo son extraterritoriales y nos han congelado nuestras cuentas, nos vemos en aprietos para buscar fondos; pero trabajamos sin cansancio”. ¿Cuál es su sitio favorito en esta tierra?, le pregunto “Vivo en Londres, allá no tenemos frases como el ´alabao´ de los pinareños. Me siento completo cada vez que vengo a estos espacios cálidos y verdes. El lugar que prefiero, es el pueblo cubano”, concluye.
Sobre el Autor
Susana Rodríguez Ortega
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca.