Compatriotas, los convocamos a un Primero de Mayo extraordinario
- Escrito por Ramón Brizuela Roque
Pinareños, el mundo está convulso, pero nosotros en menos de 72 horas estaremos de fiesta para honrar este Primero de Mayo extraordinario: más que nunca seremos la expresión del pensamiento de Fidel, él nos guía y América lo reclama.
El pueblo venezolano sufre en estos momentos la misma traición que nosotros cuando nos expulsaron de la OEA, lo que a fin de cuentas resultó felicidad, porque no se puede construir el socialismo desde dentro de la máquina imperial. Este es un primero de mayo de victorias, las que vamos consiguiendo cada día, con una ciudad que se transforma, un pueblo que se crece y no renuncia a sus conquistas, y que mantiene el internacionalismo por encima de todas las banderas. Los vueltabajeros tenemos mucho que celebrar, el país también; lástima que pueblos hermanos en lugar de loar sus éxitos, tengan que ocupar sus calles como barricadas naturales de la clase obrera, pero así también se honra. Todo el mundo se insubordina ante la arremetida de la bestia rubia, obligada a convivir por más de medio siglo con una Cuba solidaria y socialista a 90 millas de sus narices, aunque ahora la ira los lleve por el mundo, en su afán de destruir: quieren enseñorearse en Siria y desean ávidamente incendiar el peligroso polvorín nuclear de la península coreana. Ellos están jugando con fuego, jamás entendieron a Fidel, por eso las marchas en Cuba serán un mar revolucionario desde Oriente a Occidente, como expresión de fortaleza para lo que necesite América Latina. El proletariado occidental va con sus metas cumplidas, con el tabaco lozano, las obras constructivas en avance, la alimentación asegurada, al igual que la salud y la educación y cada bloque en el desfile será un eterno Baraguá. Los soldados de Raúl jamás se rinden, es el General del ejército mayor, y reparte flores de amistad y de hermandad en todos los continentes, pero también forja el fuego que puede incinerar al enemigo, los de afuera y los de adentro, así lo exigen estos tiempos. Nada de flaqueza cuando el tigre herido lanza sus zarpazos, lo enfrentamos con más trabajo, ideología más consolidada, una fuerte alianza obrero campesina y una juventud dinámica que jamás se rendirá. El compromiso es eterno, como eternas son las enseñanzas de Martí, Fidel, Chávez, el Che, Lázaro Peña y el amplio legado de la clase obrera.
Sobre el Autor
Ramón Brizuela Roque
Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.




