“Siguaraya… no se puede tumbar”
- Escrito por Yolanda Molina Pérez
El mantenimiento a la piscina, estuvo entre las obras de mayor envergadura e importancia para la comercialización de este centro. / Foto: Pedro Paredes Hernández
Trichilia havanensis es su nombre científico, si se empleara esta nomenclatura seguramente alguien lo reduciría “Al trichi” o algo similar, por suerte en el habla popular hay un término más accesible y es el de Siguaraya, denominación de un arbusto común y un centro turístico en el municipio La Palma.
Benny Moré popularizó la planta al dedicarle la canción “Mata Siguaraya”, en el tema hace referencia a los poderes sobrenaturales que se le atribuyen en la religión africana, pero esta es una historia de hombres, mujeres, voluntad y mucho esfuerzo en aras de recuperar una instalación.
ENTORNO
A los pies de una montaña y sobre su ladera, se levanta las edificaciones que conforman el motel La Siguaraya, el cual ha sido remodelado parcialmente, este centro ofrece diversidad de servicios: alojamiento, cabaret, cafetería, restaurante y la gran atracción que es la piscina, dotada de un ranchón para el expendio de elaboraciones culinarias.
La falta de recursos, el paso de los huracanes y el deterioro acumulado limitaron la explotación y comercialización de este sitio que siempre estuvo en la preferencia de los palmeros.
Para la recuperación del mismo se unieron varias voluntades, la del Grupo Empresarial de Comercio Pinar del Río, entidad a la cual pertenece la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía La Palma, que aportó financiamiento y acompañamiento a las autoridades locales.
Rodeada de vegetación, al amparo de una cueva que se incorpora como parte de la instalación, es un sitio ideal para el descanso, no obstante, la intención del colectivo de trabajadores es dotarla de un amplio diapasón de opciones para que los palmeros disfruten al máximo de las posibilidades que ofrece.
LO HECHO
Restauraron ocho de las 16 cabañas, a partir de los ingresos que generen las mismas y el resto de los espacios que prestarán servicios, esperan reparar la totalidad de las capacidades existentes. Decisivo para esta primera etapa fue el aporte del Consejo de la Administración Municipal (CAM), del uno por ciento de la contribución territorial entregaron a la Siguaraya 89 000 pesos.
La construcción civil ya terminó en las habitaciones, dos matrimoniales y el resto dobles, pero actualmente trabajan en redecorar las mismas para que la ambientación este más acorde al grado de confort.
Concebida la inversión como un Proyecto de Iniciativa Municipal para el Desarrollo Local (IMDL), operará en dos monedas y además de contribuir a la autonomía de la Empresa aportará a la cuenta del CAM.
Según Orlando Remedios Pérez, administrador de La Siguaraya, repararon el sistema de recirculación y tratamiento para el agua de la piscina y así garantizar la adecuada higiene de esta y alargar el ciclo de vaciado y llenado que interfiere con el uso de la alberca y demanda un mayor consumo del preciado líquido. Aunque poseen un pozo, también rescatan un viejo sistema de abastecimiento con una fuente un poco más alejada, pero de mayor disponibilidad y caudal.
POR HACER
Además de las ocho cabañas del nivel superior, en las proyecciones figura recuperar toda la capacidad del cabaret La Cueva, empezarán con disponibilidad para 40 personas, pero el otro salón les posibilitaría no solo recibir más clientes, sino diversificar las propuestas recreativas de estos espacios.
La zona del parqueo y la rotonda aledaña a la cafetería está destinada a ofrecer bailables con música grabada y el expendio de bebidas y comidas. En dependencia de los niveles de ocupación de las cabañas, ampliarán la entrada de bañistas al área de la piscina. La construcción de una sala de juegos para los huéspedes se inserta en los planes futuros.
RETOS Y ESPERANZAS
Por el momento, la recuperación de La Siguaraya da respuesta a un viejo reclamo de los lugareños, una vez que esté abierta al público, en los primeros días de mayo, tienen ante sí los trabajadores el reto de prestar servicios que colmen las expectativas y hacerlo de manera que les permita ir creciendo e incrementando capacidades para poder acercarse más a la demanda.
En la medida que la instalación quede lista para utilizar todas las posibilidades de que dispone, también tributará al disfrute y aprovechamiento del tiempo libre de la población.
El Grupo Empresarial de Comercio es una de las entidades que con mayor acierto impulsa la creación de los proyectos de IMDL, por esta vía ha ido paulatinamente recuperando la infraestructura en varios municipios y elevando la disponibilidad de insumos, por las facilidades financieras que se asocian a los mismos.
Modalidad que abre las puertas hacia la sostenibilidad de un sector que enfrenta la competencia no estatal, en este caso de forma articulada con el CAM, el remozamiento de La Siguaraya fue un reto, pero ya está hecha, al menos para la arrancada; la esperanza es que sirva de soporte para metas superiores no solo dentro de la instalación, sino en el territorio.
La recuperación de ocho cabañas en la primera etapa, permitirá a partir de los ingresos realizar la reparación de las restantes. / Foto: Pedro Paredes Hernández
La Cueva, es el nombre del cabaret de La Siguaraya, en franca alusión a su ubicación. / Foto: Pedro Paredes Hernández
La Cueva, es el nombre del cabaret de La Siguaraya, en franca alusión a su ubicación. / Foto: Pedro Paredes Hernández
La recuperación de ocho cabañas en la primera etapa, permitirá a partir de los ingresos realizar la reparación de las restantes. / Foto: Pedro Paredes Hernández
El mantenimiento a la piscina, estuvo entre las obras de mayor envergadura e importancia para la comercialización de este centro. / Foto: Pedro Paredes Hernández




