Un mar de pueblo en el último adiós
- Escrito por Heidy Pérez Barrera
Foto Alejandro Rosales
Ciento cinco años fue la edad escogida para entregar a su pueblo el último adiós. La hija predilecta de San Juan y Martínez yacerá a partir de ahora, a la sombra de aquel álamo que la abrazaba, justo a la entrada del cementerio y cuyas ramas desanimadas se negaban a una retirada para siempre.
Esther María del Rosario Montes de Oca Domínguez, Maestra de Juventudes, abandona su tierra natal pero solo físicamente, pues quedará guardada en el corazón de Cuba, la entrega perenne a su historia, por sus hijos y por su Isla.
Luis y Sergio Saíz, sus niños del alma, entregaron su vida por la Revolución y encontraron en ella, a la madre perfecta que les brindó el apoyo y les mostró el camino de seguir adelante con los sueños de libertad.
Reconocida por los altos grados de sencillez, hospitalidad y cariño, Esther llevó consigo, por doquier, los signos de mujer abnegada, de madre y recordó hasta el último aliento, la obra trasformadora de sus pequeños.
Ayer partió, hacia lo eterno, lo inmortal, hacia la cúspide de la virtud. Junto a ella estuvimos toda la gente, a pie y como escoltas de la grandeza humana que solo pueden guardar los corazones de las heroínas.
La casa, museo de los cubanos, despidió a la líder y guardará entre las paredes y los muebles a la imagen segura y firme que regaló a sus visitantes una sonrisa de bienvenida.
Disímiles maneras existirán para recordarla, Zenobia Jiménez Rodríguez, amiga, seguidora y también discípula, comienza en el instante mismo del dolor de perderla y dedica los versos salidos de su tinta a la Esther de muchos, madre de todos.
Hoy el dolor nos convoca
Con tristeza en la voz
A dar el último adiós
A Esther Montes de Oca
Hoy que una estrella le toca
En la tierra sanjuanera
Lloramos en su cementera
Por el dolor de perderla
Los que tuvimos que verla
Cubierta por la bandera
Hoy está llorando el Ché
Frank, Camilo y Abel
Y está llorando Fidel
La madre que se nos fue
Está llorando Haydeé
En el solemne minuto
Vilma y Celia de luto
Son lágrimas de la selva
Con el ideal de Melba
Para rendirle tributo.
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Foto Alejandro Rosales
Sobre el Autor
Heidy Pérez Barrera
Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.




