Actualizado 12 / 11 / 2019

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Twitter Youtube  Rss 

22ºC
31ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

«Hasta que me cojan»

La frase «Hasta que me cojan», está de moda en la ciudad de Pinar del Río y los ilegales se pasean a la vista de todos con los precios de los productos agrícolas adulterados, a pesar de las regulaciones estatales desde hace casi un mes.

El ají, que está fijado a cinco pesos la libra, lo siguen comercializando en los barrios en pequeñas vasijas (de helados) a 10 pesos; el ajo ni se ha enterado del actual tope del precio y así siguen las cosas y los ilegales se apropiaron de las calles, mientras los autorizados esperan porque aparezcan los productos a costos más asequibles.

Se suponía que algo de esto pudiera suceder, pero no con esa impunidad, pues la población se siente timada por los vendedores y, al parecer, sin solución inmediata.

Algunas personas tratan de agenciarse un ejemplar de Guerrillero con el listado oficial de los precios topados, mientras otros se expresan públicamente: «¿Para qué?, si no vemos una acción».

Por otro lado, los vendedores furtivos cuando les reclamas te dicen abiertamente: «Yo vendo así hasta que me cojan…» y lo hacen como si tuvieran la certeza de que nada les sucederá. Los más osados retan a las amas de casa: «Señora, si no le conviene no compre».

Incluso, hemos comprobado otros fenómenos, como la acelga que no apareció en el listado y en un organopónico la expenden a cinco pesos la libra.

El problema mayor en la actualidad es el de los alimentos, no obstante, hay otras regulaciones que son violadas diariamente por personas sin registro legal como los choferes de automóviles que cubren la ruta Habana-Pinar del Río y viceversa, que se comenta a hurtadillas que andan por 10 CUC. En esta situación participan los clientes, porque no denuncian ni protestan; sencillamente cuando la urgencia los apremia, prefieren pagar el alto precio.

En la provincia existen todas las condiciones para que la legalidad no sea letra muerta, porque la impunidad es una mala hierba que si no se arranca a tiempo contamina el resto. Y el resto es el conjunto de artículos y servicios de primera necesidad.

Si los cuentapropistas inscriptos observan y cumplen las medidas, cómo es posible que otros lucren con el bolsillo de los trabajadores a la vista de todos.

Sobre el Autor

Ramón Brizuela Roque

Ramón Brizuela Roque

Licenciado en Periodismo Universidad de La Habana 1977. Premio Provincial por la Obra de la vida, 2013.Fue redactor reportero en Juventud Rebelde y Trabajadores; colaborador asiduo en Radio Guamá y TelePinar.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero