Actualizado 15 / 10 / 2019

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Twitter Youtube  Rss 

22ºC
31ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

¿Civilidad en crisis?

¿Quieres comprobar si es cierto que existe falta de civismo en nuestra sociedad?, pues te invito a que dediques unos minutos a observar el comportamiento de algunas personas en la calle.

Si dos muchachos se pelean en una guagua o en algún otro lugar, en vez de separarlos, hay quienes a su alrededor los incitan a la riña o simplemente se ríen de las ofensas que ambos intercambian.

Cuando la discusión es entre dos hombres, pocos son los que se alejan o avisan a la policía: permanecen para presenciar el acto de violencia y ver con sus propios ojos si la historia termina con sangre.

En la cotidianidad también encontramos individuos que pasan cerca de una camilla de hospital o de un cortejo fúnebre y no dejan de hablar o de reír con quienes les acompañan, sin tener en cuenta que podrían ser ellos los lesionados o enlutados.

Pero en la calle sucede con frecuencia, además, que a las miradas de la multitud hay quienes suman su curiosidad cruel cuando pasa un hombre o una mujer con una deformidad visible en su cuerpo. Igual ocurre ante los ciegos, mudos, paralíticos u otras personas con limitaciones físicas; existe gente que no simula su lástima, lo que, lejos de ayudar, acrecienta el pesar de estos.

Pudiera parecer hasta morboso, pero ante un accidente de tránsito, varios sujetos hacen fotos y videos a los lesionados, incluso, a los cadáveres, y como si fuera poco el irrespeto, socializan las imágenes y audiovisuales con amigos y conocidos.

Resultan disímiles los ejemplos en nuestro contexto que evidencian la desconsideración hacia el prójimo, el entorno y los objetos públicos, la falta de caballerosidad en las guaguas y establecimientos, el maltrato a la propiedad social y la naturaleza… Comportamientos antisociales en los que incurren no solo niños y jóvenes, sino también adultos y ancianos, pues la educación formal y la civilidad no dependen de los años, sino de los valores y principios que la familia enseña en el hogar y que los maestros refuerzan e incentivan en las aulas.

Toca a todos, sin importar la edad, corregir con amabilidad a quien mantenga una conducta social inadecuada y aceptar las críticas constructivas cuando seamos nosotros los que erremos, ya que tener consideración con los demás nos ayudará a una convivencia en colectividad más armoniosa.

Cuando veas a un niño que se encuentra solo y llora, pregúntale qué le sucede. Recoge el bastón al anciano que lo ha dejado caer. Ayuda al ciego a cruzar la calle, aunque no te lo pida. Presta atención a quien te saluda o conversa contigo. Cuida la higiene de la calle. No fotografíes a un accidentado. No corras sin necesidad. No grites.

Es pertinente siempre ponerse en la piel de la otra persona. Hemos de respetar siempre la vejez, la pobreza, el amor materno, la enfermedad, el cansancio, la muerte, los espacios públicos, el medio ambiente, la calle…

Sobre el Autor

Yurina Piñeiro Jiménez

Yurina Piñeiro Jiménez

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero