Actualizado 22 / 04 / 2018

buscar en guerrillero

Facebook Twitter Youtube  Rss 

17ºC
27ºC
Estado del tiempo en Pinar del Río

Seamos mejores

La diferencia entre la vida y la muerte es solo un instante, ya lo dice el refrán: “Para morirse lo único que hace falta es estar vivo”. Y si lo estamos cuando sean las 12 de la noche de este 31 de diciembre, pues seamos conscientes del regalo que recibimos. Tuvimos 365 días más, ya pasaron, pero son nuestros, en ellos amamos, peleamos, construimos, ganamos o perdimos... aunque de lo que no hay duda alguna es que aprendimos. Sumemos toda esa experiencia y volquémosla en el nuevo presente que recibimos: otros 12 meses que se tienden como alfombra incitadora ante nosotros, caminemos sobre ella y hagámoslo de forma tal que resulte memorable. No hay que buscar grandeza en los actos cotidianos, sino plenitud; seamos milagreros, de los que ofrendan sonrisas, alegrías, afecto y seguridad a sus semejantes. “El optimismo, al igual que la esperanza, es la doctrina y la disposición de espíritu que aguarda lo mejor y lo más positivo de todo, en psicología, ética y filosofía...”. La anterior es una definición teórica. En la calle, es siempre ver el vaso medio lleno, esperar el triunfo y no la derrota, poner empeño en el éxito y no amilanarse ante los fracasos. También encierra mucho más, como trazar metas y trabajar con denuedo por conseguirlas, superación constante para crecer frente a los obstáculos, objetividad y un poco de testarudez (solo la necesaria), para no renunciar cuando el camino se torna cuesta arriba. Ahora, cuando prima el espíritu del año nuevo que se avecina, y para muchos llega un renacer de las expectativas con la búsqueda de fines no conseguidos, es importante tener en cuenta que no es lo mismo ser optimista que soñador o utópico. Hace falta poseer ilusiones, motivaciones, pero con los pies bien puestos sobre la tierra, y estar claros de que la concepción de quimeras trae consigo más caídas que golpes de azar. El ansia de posesión compulsa a los humanos a contabilizar, las cifras encierran sustentos de descubrimientos y avances del conocimiento, pero también son formas de aferrarnos a estadísticas que mucho o nada aportan. Hay personas de la tercera edad que pueden regalar vitalidad a veinteañeros, así que no importan los años sino la forma de llevarlos. Y existen máximas consabidas que deben marcar nuestras existencias como estandartes, pues nos hacen mejores personas y sirven, además, para hacer un poco más felices a quienes nos rodean: “Haz bien y no mires a quién”, “No hagas algo que no te gustaría te hicieran”, “Es mejor dar que recibir” y muchas más... El dios Jano, al que está dedicado el mes de enero, tiene dos caras, representa las puertas, entradas y salidas, todo ello según la mitología romana. Lo cierto es que cada 31 de diciembre millones de personas en el mundo celebran la llegada del nuevo año y dicen adiós al que concluye. El gregoriano no es el único calendario vigente y otras culturas como la china, aimara, tibetana, hindú o musulmana –por solo citar algunas– festejan en otras épocas. De cualquier forma, suele ser con agasajos que se recibe el naciente ciclo de vida y se despide al que finaliza. Por estos días ya empiezan a verse en portales y balcones muñecos hechos con ropas viejas que esperan ser incinerados justo a las 12 de la noche, otros preparan cenas con familiares o amigos. De acuerdo con lo que se tenga y quiera, es dable celebrar, por lo vivido, lo que está por venir, por el pasado y el futuro, por el simple hecho de estar vivos y tener la posibilidad de que el 2018 nos haga mejores.

Sobre el Autor

Yolanda Molina Pérez

Yolanda Molina Pérez

Licenciada en Periodismo de la Universidad de Oriente.

Red 2.0

Aplicación móvil
Extensión para su navegador

Periódico Guerrillero