Nuestras Estrellas I

La tarea de confeccionar un todos estrellas del béisbol pinareño dentro de la llamada pelota revolucionaria, o sea, donde cuenten todos aquellos jugadores que han representado a nuestra provincia en series nacionales es, sin duda, una labor difícil.

Por tal razón, decidí realizar una selección de 24 atletas, con respeto a las posiciones y como recurso para no caer en la injusticia de solo conformar un llamado equipo ideal, donde se incluyan nada más que 11 nombres.

Claro, muchos de los escogidos en esta lista, por una cuestión de épocas, no los vi desempeñarse o solo tengo escasos recuerdos, por ende, hay en esta relación apego a las estadísticas.

Conforman este imaginario equipo dos receptores, seis jugadores de cuadro, cinco jardineros y 11 lanzadores. Como cada elección basada en el criterio de los números en materia de béisbol y en el filtro del gusto personal tendrá exclusiones, algunas muy famosas.

Para tal conjunto solo se es elegible si se representó los diferentes colores de Pinar del Río en los clásicos nacionales, aunque también me basé en los rendimientos obtenidos por determinados jugadores en otras ligas del mundo.

RECEPTORES

Juan Castro fue la magia dentro de esta compleja posición; sus números no son líderes en la defensa, algo paradójico cuando se trata del receptor que muchos consideran el mejor de la pelota cubana; sin embargo, considero que en este acápite influyó el haber guiado a un elenco de lanzadores de lujo: la generación de oro de nuestro pitcheo. En más de nueve mil entradas en la receptoría, sorprendió a 375 corredores, conectó 94 cuadrangulares y empujó a 453 compañeros hacia la goma.

Yosvani Peraza compiló un impresionante 390 en promedio de embasado en sus 18 temporadas en el béisbol cubano y sus conexiones promediaron un alto slugging, 508; desapareció 249 pelotas y fletó 883 carreras, el average fue de 298; quizás fue su defensa el aspecto menos sobresaliente.

JUGADORES DEL CUADRO

Willian Saavedra lleva 14 incursiones en el torneo élite y ya tiene un puesto en la historia vueltabajera: en su hoja de servicio destaca su promedio de bateo de 309, el OBP de 375 y sus 596 empujadas; en la primera almohadilla compila 990 en más de seis mil entradas; además, en los play off es un bateador temido.

Alfonso Urquiola fue un camarero que marcó una etapa en Vegueros y con el Cuba, con probadas habilidades en la custodia de la segunda base que le llevaron a defender para un 976; con el madero en las manos presumió de un OBP de 359 y un buen 286 en bateo en sus 19 series.

Otro galáctico fue Yobal Dueñas, también escogido para la intermedia. De por vida bateó para 321, con un OBP de 377 y 136 vuelacercas en 14 nacionales. Obtuvo el liderato en promedio de bateo en la 38 Serie, con un 418 de average. Su fildeo histórico es de 974 y su polivalencia lo llevó a cubrir los jardines del Cuba.

Alexei Ramírez sería mi elección para el campo corto, aunque muchos lo recuerdan en otra posición con los verdes. Avala este voto su cantidad de partidos en el short stop en las llamadas Grandes Ligas, donde ocupó ese puesto en 1 228 juegos en sus nueve años en las mayores y alcanzó dos Bates de Plata, así como participó en un Juego de las Estrellas. En las series nacionales estuvo en siete temporadas y bateó para 334, con OBP de 405 y slugging de 518, dio 90 cuadrangulares e impulsó 397 carreras; se erigió líder en jonrones en la 45 Serie con 20 y en hits en la 42 con 131.

Omar Linares no tiene discusión cuando se hable de la tercera en nuestra tierra. ‟El Niño” posee números a la ofensiva poco menos que excelentes: 368 de promedio, 487 de OBP, 644 de slugging, con 404 pelotas llevadas más allá de los límites y 1 221 impulsadas. Para muchos es el mejor pelotero cubano de la época revolucionaria. A la defensa lo hizo para 948 durante 20 temporadas.

Omar Linares posee el impresionante OBP de 487 en sus 20 temporadas en el béisbol cubano
Omar Linares posee el impresionante OBP de 487 en sus 20 temporadas en el béisbol cubano

Como posible utility me inclino por Donal Duarte, quien incluso hasta ocupó la receptoría en nuestros campeonatos. ‟El Lobo” jugó en 18 series y bateó para 306, su OBP fue de 394 y trajo 746 corredores para el plato. Capitaneó a las novenas pinareñas en la coronas de la 50 y 53. Su defensa, sin contar con un potente brazo, estuvo a la altura de ser el sustituto de Linares en la antesala.

JARDINEROS

Nuestra provincia ha sido pródiga en jardineros; no obstante, cinco nombres destacan por encima de los demás, por sus extensas y encumbradas carreras, todos con estadísticas sobresalientes a la ofensiva y encabezados por Luis Giraldo Casanova, el aclamado Señor Pelotero.

En sus 17 clásicos acumuló un average de 323, OBP de 443 y slugging de 570, botó 313 pelotas e impulsó 1 070 carreras. En numerosas ocasiones se llevó galardones individuales en nacionales y selectivas, y es el cuarto bate por excelencia de Pinar. Brazo fuerte y rapidez: un pelotero con todas las herramientas.

 ¿Y qué decir de Lázaro Madera? Promedió 324 en 15 temporadas en el béisbol cubano, con OBP de 365, slugging de 522 y 264 jonrones y 1 093 empujadas, a esto se suma la velocidad de sus piernas que lo ubicaron como el mejor robador de bases en la Serie 24 con 37 estafas. Por si fuera poco, fue líder en dobles, jonrones, impulsadas y campeón de bateo en al menos una temporada.

Lázaro Madera fue uno de los grandes bateadores en nuestras Series Nacionales, con un imponente OBP de 365 y slugging de 522, sin embargo, sus excelentes números no fueron suficientes para incluirse en equipos Cuba a eventos de primer nivel
Lázaro Madera fue uno de los grandes bateadores en nuestras Series Nacionales, con un imponente OBP de 365 y slugging de 522, sin embargo, sus excelentes números no fueron suficientes para incluirse en equipos Cuba a eventos de primer nivel

Otro con nombre propio dentro de la pelota pinareña es Juan Carlos Linares, una carrera venida a menos por las lesiones. Con 322 de bateo y 408 de OBP, así como con sus 715 impulsadas se ganó el derecho a integrar esta constelación. Vale aclarar que también estuvo una parte de su trayectoria en la inicial. Es innegable el legado de este zurdo que en fildeo ostenta un 985.

Por su parte, Daniel Lazo fue uno de los bateadores más oportunos en las lides nacionales de nuestras representaciones, sus 861 carreras hacia la goma lo demuestran, también conectó 223 cuadrangulares y tuvo un respetable 284, con 369 de OBP en 1as 15 versiones de Pinar que vistió.

Fernando Hernández se lleva el último cupo dentro de esta representación en lo referente a jugadores de posición. El oriundo de Bahía Honda tuvo un amplio camino en los diamantes con 20 temporadas, bateo de 284 y OBP de 341, conectó 198 pelotas fuera de los parques y trajo 867 carreras; en la 21 Serie ganó la corona de bateo, en esa misma edición encabezó los hits y las anotadas, asimismo fue el máximo acumulador de biangulares cuatro años más tarde.