Estampas de mi ciudad
- Escrito por Januar Valdés Barrios
El andar desordenado de la gente y el bullicio citadino no le restan misticismo a esos pequeños espacios que han sobrevivido por años al desgaste, el clima y el tiempo. Antiguos edificios y fachadas acompañan inertes la memoria de cientos de generaciones de pinareños que, agradecidos de vivir en este lado de la isla, contemplan la belleza de su arquitectura.








