Mitos y realidades sobre el Covid-19

El nuevo patógeno SARS-CoV-2, responsable de la enfermedad conocida como COVID-19 ha contagiado a más de 806 000 personas y causado la muerte de más de 39.000 en todo el planeta.

Está presente en todos los continentes con excepción de la Antártida, lo que ha resentido la economía mundial y generado una alarma social de notable envergadura.

Curas prodigiosas, consejos contraproducentes para evitar el contagio y decenas de falsas noticias, circulan por las redes sociales provocando la desinformación de las audiencias. Algo así como una “infodemia”, según calificara el fenómeno la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ahora bien, ¿qué mitos no debes creer sobre el coronavirus?:

Dicen que muere con el calor. Si esto fuera cierto, no podría replicarse en áreas de clima cálido y húmedo como nuestro país. Beber agua e infusiones calientes tampoco te protegerá.

Se afirma que los niños no contraen la Covid-19. Esto es incierto y darle fe podría poner en riesgo la vida de tu hijo. Los niños y jóvenes también se infectan y pueden contagiar a otros individuos, aunque las estadísticas advierten que las formas en que se revela la enfermedad en el grupo comprendido entre 0 y 19 años, son “menos graves y menos numerosas”.

Por su parte, son los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas como diabetes, asma, hipertensión y cardiopatía, los más vulnerables a enfermar de gravedad una vez infectados.

Suele creerse erróneamente, que el simple hecho de llevar nasobucos nos mantiene a salvo. Las mascarillas son importantes, porque evitan el contacto con las microgotas y otras secreciones de una persona enferma; pero es muy importante y necesario el lavado de las manos con abundante agua y jabón,  hipoclorito o alcohol en gel. Tengamos en cuenta la facilidad del virus para adosarse a superficies como mesas, mostradores de tiendas, asientos del transporte público, picaportes, entre otros objetos.

La pandemia no entiende de clases sociales ni hace distinción entre ricos y pobres. Todas las personas son igualmente susceptibles de contraerla. Muchos famosos han sucumbido ante ella, tales como el ciclista español Daniel Yuste, el expresidente del Real Madrid Lorenzo Sanz y el actor norteamericano de cine y televisión Mark Blum, célebre por su papel en los filmes “Buscando desesperadamente a Susan” y “Crocodile Dundee”. 

En iguales circunstancias murió Manu Dibango, patriarca del jazz africano, la actriz Lucía Bosé, madre del cantante Miguel Bosé, Chang Kai, uno de los directores de cine más populares de China, ganador de la Palma de Oro en el Festival de Cannes por su filme “Farewell My Concubine” y María Mercader, periodista estrella de CBS News, quien falleció con tan solo 54 años en un hospital neoyorkino.

El coronavirus  tampoco ha dejado ileso al personal de la salud, esos héroes anónimos que socorren día tras día a cientos de dolientes. Los especialistas de sanidad españoles constituyen hasta la fecha uno de los grupos profesionales más golpeados por la pandemia en el mundo. Representan aproximadamente el 13 por ciento de los infectados en el país ibérico y la cifra continúa creciendo.

Solo el aislamiento social, la solidaridad y la disciplina colectiva, nos permitirán despertar de esta pesadilla apocalíptica que vive la humanidad. Usted, querido lector, también puede ayudar. Quédese en casa.