Logo

Para que no te pase lo mismo

Amor

Solo tenía nueve años y comprendí que la vida era una triste ilusión, porque ¿cómo le podía decir a mi corazón que no se enamorara de lo prohibido?. Ella era mi maestra de cuarto grado.

En ella se conjugaba la belleza y la sencillez, y tenía la virtud más hermosa: la ternura para enseñarnos. Solo podía conformarme con verla en las clases, y cuando se me acercaba con su suave aroma, mis latidos dentro del pecho sonaban como bombazos en aquella guerra de lápices y libretas, de regaños y cocotazos.

Un día su esposo vino a buscarla, se saludaron y quedé absorto, herido en el interior, quemándome con el fuego del dolor, y que únicamente se apagó con las lágrimas de aquel sentimiento precoz, que me hizo comprender que su amor no era para mí.

Sobre el Autor

Fermín Sánchez Bustamante

Fermín Sánchez Bustamante

Graduado del Instituto Superior Pedagógico en Pinar del Río, Cuba. Diplomado en Periodismo Internacional.

Más artículos de este autor

Guerrillero © Todos los derechos reservados.