Contra mi país, no nos entendemos
- Escrito por Fermín Sánchez Bustamante
La aplicación del artículo III de la Ley Helms-Burton promulga «La protección de los derechos de propiedad de los nacionales estadounidenses». La realidad es que se proponen despojarnos de los derechos a la libre determinación de los recursos de la nación e internacionalizar el bloqueo en contra de nuestro país, dificultar la inversión extranjera en la Isla y transgredir el principio de convivencia pacífica entre las naciones.
Está claro que el gobierno de Estados Unidos y la extrema derecha desean cercar el acceso a los mercados internacionales con el objetivo de asfixiar al pueblo y rendirlo por hambre, y así minar el apoyo a la Revolución.
Es su propósito ahogarnos económicamente, obstaculizar las gestiones que signifiquen bienestar para el progreso de Cuba y tratar de imponernos la teoría del destino manifiesto, para acabar con la independencia de la cual disfrutamos.
La pregunta es: ¿quién de ellos va a atreverse a venir a quitarnos lo que ya algunos reclaman como de su propiedad? Es conveniente aclararles que no hagan más proyectos legislativos para apostar por «la libertad y la solidaridad democrática cubanas». Basta ya de tratar de extender su política expansionista en detrimento de la vida, y que no persistan en guiarnos por el camino empedrado del infierno con sus «buenas intenciones», las que estarían acompañadas de desalojo, destrucción y muerte de personas. Nadie cree en sus mentiras ni en la doctrina que han aplicado en el mundo: de llegar a coger fácilmente la semilla cultivada, después de chuparse el jugo de la fruta madura.
Sobre el Autor
Fermín Sánchez Bustamante
Graduado del Instituto Superior Pedagógico en Pinar del Río, Cuba. Diplomado en Periodismo Internacional.




