Aprender a ser quien eres
- Escrito por Fermín Sánchez Bustamante
Para adolescente. Te has preguntado bajo qué sentido de la vida se debe crecer, pues en el de respeto a todas las personas, y ante las leyes de la sociedad, el amor a la Patria, mártires y héroes que nos han honrado con su entrega para que tú crezcas con la dignidad y los principios que se necesitan para amar a la escuela, a la familia y a la gente. Pero hoy te hago llegar una lección en forma de relato para que saques las enseñanzas positivas.
Un campesino fue hasta su arboleda y descubrió que sus flores, árboles y arbustos se estaban muriendo. El roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el pino. Fue hasta el pino, y lo halló caído porque no podía dar frutas como El papayo. Y el papayo se moría porque no podía florecer como la rosa. La rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el roble.
Entonces encontró una planta, una fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El campesino preguntó: –¿Cómo es que creces saludable en medio de esta floresta mustia y sombría? –No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías sembrado. En aquel momento me dije: “Intentaré ser quien soy y regalar todos los frutos lo más dulce posible que pueda”.
Pensamiento: Ahora es tu turno. No tienes que ser otro, si no, tú mismo, siendo como eres físicamente, sin envidiar a nadie, cada cual es como es, lo que importan son los valores en que te formes y los frutos que puedas cultivar en ti mismo. Contribuir a que la sociedad sea mejor debe ser el fin de cada hombre y mujer, sobre la base de los que nos sirven de ejemplos imperecederos. Ahora es tú turno, estás aquí para contribuir con tu fragancia hacer más agradable la estancia.
La frase del día. Miré a las estrellas y pensé en lo terrible que sería que un hombre las mirase en el momento de su muerte, y no encontrase ni ayuda ni compasión en tan brillante multitud, Charles Dickens.
Efeméride: 18-5-1910: En esta fecha hubo una explosión en los almacenes de Obras Públicas, en la loma del cuartel, en la capital pinareña donde se encontraban almacenada cajas de dinamita. En tal hecho perdieron la vida 77 personas y 144 fueron heridas. El edificio era compartido por un viejo cuartel cuyo jefe era el capitán Alfredo Ravena muerto en la explosión.
Reflexiones:
-Tu corazón es libre..., ten el valor de escucharlo.
- Toma consejo en el vino, pero decide con agua después.
- Todos ven lo que aparentas, pero pocos ven lo que realmente eres.
- Un amigo viene a tiempo, los demás, cuando tienen tiempo.
- Si lloras porque se ocultó el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
- No sueñes tu vida, vive tu sueño.
- No te empeñes en ser conocido, sino en ser alguien que merezca la pena conocer.
- Cuando pierdas, no te fijes en lo que has perdido, sino en lo que te queda por ganar.
- Hay silencios que lo dicen todo y palabras que no dicen nada.
- En esta vida ama, perdona y olvida. Hoy te lo dice un amigo, mañana te lo dirá la vida.
- Expresa lo que tu corazón siente y no lo que tu mente te hace imaginar...
- En algo tan pequeño como una lágrima, cabe algo tan grande como un sentimiento.
- La sonrisa es el único virus que contagia que no hace daño al alma.
Ría sanamente:
Al auto de un taxista se le poncha una rueda en frente de un manicomio. El taxista se dispone a cambiar la rueda, con tan mala suerte que las tuercas se le fueron por una alcantarilla de agua albañales, al darse cuenta no sabe que hacer.
Un loco que estaba observando lo que le sucedía al taxista. Se puso a conversar con el desafortunado chofer: – Señor, qué le paso?
– Perdí las tuercas en la alcantarilla, y no se como voy a ajustar ahora la rueda que acabo de cambiar.
– Aaaaaah, ya entiendo, por qué no saca una tuerca de cada una de las tres ruedas y se la pones a esta.
– Pues tiene usted toda la razón. Muchas gracias. Le puedo hacer una pregunta: – Si claro. – ¿Por qué está encerrado en el manicomio? Es inteligente usted, al darme la idea de las tuercas.
– Bueno... es que yo estoy encerrado por loco, no por estúpido.
Sobre el Autor
Fermín Sánchez Bustamante
Graduado del Instituto Superior Pedagógico en Pinar del Río, Cuba. Diplomado en Periodismo Internacional.