La ejercitación del cuerpo permite eliminar la flacidez
- Escrito por Fermín Sánchez Bustamante
Para combatir la flacidez de los brazos puedes seguir las siguientes indicaciones.
Realiza este ejercicio: llena una botella de agua y sentado en una silla o lugar cómodo y levantar el brazo hasta la altura de la oreja. Solamente se debe mover el codo. Repetir 10 veces y cambiar de brazo.
De pie, apoyar una de las manos en una silla y con la otra mano y la botella estirar el brazo hacia atrás. Volver a la posición original y reiterar 10 veces. Luego, cambiar de brazo.
De pie o sentada de manera bien recta, con una botella en cada brazo, estirarlo mientras se flexiona solamente el codo. Alternar un brazo y luego otro.
Como si estuvieras en natación ejercita dos veces a la semana, se verán los resultados. Colocarse en posición de perro y hacer flexiones con los brazos. También puedes saltar sobre una cuerda durante tres minutos. Descansar y reiterar varias veces
Otras recomendaciones importantes para combatir la flacidez: Se debe realizar los ejercicios con poco peso (dos kilos) y una vez que se haya adquirido buena tonicidad se podrá ir agregando más. Los ejercicios deben hacerse muy lentamente. Mantenga la constancia diaria de los ejercicios para lograr los resultados previstos.
La alimentación es otro factor que no se puede descuidar ya que influye mucho en la elasticidad de los tejidos y su tonicidad. Una dieta baja en grasas es lo más adecuado para complementar la actividad física.
La frase del día. Construye tus sueños o alguien más te contratará para construir los suyos, Farrah Gray.
Efeméride:
23-3-1814. Este día nació Gertrudis Gómez de Avellaneda
Para que no te lo cuenten. En Norteamérica el racismo continúa marcando las diferencias entre las clases sociales como proceso disyuntivo salido del odio mutuo entre los hombres. También en muchos sectores nacionales esta maldad está más enraizada por su sistema capitalista; pues la secesión es una práctica que se transfiere hasta en el ADN en cada una de sus generaciones desde tiempos inmemoriales al establecerse separación de formas de vida entre ricos y pobre; latinos y americanos; terroristas y guerreritas... entre otros muchos clasificados como blancos y negros.
Y tal es así, que allí se aborreció al indio y se esclavizaron a los brunos, y posteriormente a la abolición estos continuaron siendo atropellados por esa maquinaria de superioridad, ejemplos sobran: en siglo XX un joven pigmeo congolés, Ota Benga, fue exhibido en una casa de monos en un zoológico de Nueva York, por supuesto fue tanta la humillación que el joven de 32 años terminó suicidándose. Mucho más cercano, en el 2012, un súper racista blanco mató a seis fieles en un templo sij en el Estado de Wisconsin.
En Charleston otro hombre blanco, Roof, de 21 años, cometió un crimen racial al abrir fuego contra la iglesia metodista africana Emmanuel, matando a nueve de ellos, seis mujeres y tres hombres; simplemente por sentir odio racial.
Estos sucesos no son aislados, varios policías –absueltos– han enfrentado cargos de asesinatos por matar a negros desarmados, como fueron los casos de Walter Scout, de 50 años; el de Michael Brown y muchos otros. Aunque también se dan hechos contrarios, como el asesinato a tiros de dos policías neoyorquinos, Wenjian Liu y Rafael Ramos, por un negro que quería vengar a semejantes fallecidos a manos de agentes. Por lo que se demuestra que el racismo también segmenta a esa sociedad y que apenas se siente aflicción por los que sollozan.
Poema del amor ajeno
José Ángel Buesa
Puedes irte y no me importa, pues te quedas conmigo
como queda un perfume donde nace una flor,
tu sabes que te quiero pero no te lo digo
y yo sé que eres mía, sin ser mío tu amor.
La vida nos acerca y a la vez nos separa,
como el día y la noche en el amanecer...
mi corazón sediento ansía tu agua clara,
pero es un agua ajena que no debo beber.
Por eso puedes irte, Pues te quedas muy hondo,
como se queda un ancla cuando un buque se va,
tu amor llama en la sombra, pero yo no respondo,
pues tu amor y la muerte tienen un más allá.
Parece un deseo así toda la vida es poca,
toda la vida es poca para un ensueño así,
pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca,
tu estarás con otro... pero pensando en mí.
Ría otra vez. Después de 30 años de casados estaba la pareja de esposos durmiendo y la señora oye un ruido y dice: –Viejo, levántate y asoma tu cara por la ventana para que crean que tenemos perros. Y el viejo le contesta: –Mejor asómate tú vieja, para que crean que la casa está embrujada.
Sobre el Autor
Fermín Sánchez Bustamante
Graduado del Instituto Superior Pedagógico en Pinar del Río, Cuba. Diplomado en Periodismo Internacional.