La luz de la esperanza

A propósito de la expansión del nuevo Coronavirus por la provincia de Pinar del Río, los estudiantes de Ciencias Médicas, prestos a la disposición del país, llevan a cabo las pesquisas como método preventivo

El mes de marzo se llevó los abrazos y los besos de abril, y quién sabe si arrancará los de algún que otro mes venidero. Y es que la situación epidemiológica que atraviesa el país deja a todas las personas en casa resguardándose ante el potencial peligro del nuevo coronavirus.

Sin embargo, los que no paran su ajetreo constante son los estudiantes de Medicina, al desplegar una ardua labor en las pesquisas para menguar cualquier riesgo epidemiológico en la provincia.

Mientras el curso escolar está declarado en suspensión, estos jóvenes contribuyen sin reproches a velar por la salud de las familias pinareñas. Lo cierto es que ni las estocadas del coronavirus han logrado detener a los estudiantes de Ciencias Médicas en su cometido por prever y cortar el avance de la nueva pandemia.  

JÓVENES EN ACCIÓN

Tomar cada dato a las personas pesquisadas facilita el seguimiento estable en caso de contraer algún riesgo / Foto: Raciel Guanche Ledesma
Tomar cada dato a las personas pesquisadas facilita el seguimiento estable en caso de contraer algún riesgo / Foto: Raciel Guanche Ledesma

Las pesquisas se llevan a cabo con el propósito de mantener un seguimiento estable a las poblaciones de riesgo, dígase los ancianos y personas con enfermedades respiratorias agudas, lo cual es de vital importancia si queremos ganarle la batalla por la vida al SARS-CoV-2. En esas labores de prevención y control de la pandemia toman el papel protagónico nuestros jóvenes estudiantes de Ciencias Médicas.

Un buen ejemplo de trabajo constante mediante esta actividad radica en el Consultorio de la Familia número 25 del municipio Pinar del Río, donde estudiantes de Estomatología controlan diariamente los factores de riesgo en zonas céntricas pinareñas que comprende, entre otras, la avenida José Martí.

“Sus líneas de trabajo están muy bien definidas. En todas las jornadas se les asigna un área de pesquisas por manzanas donde estén los mayores riesgos de contagio o las personas con enfermedades complejas”, explicó Hilda Paula Sosa Hernández, profesora de la Clínica Estomatológica Antonio Briones Montoto quien está al frente de un nutrido grupo de colegiales. 

Recalcó que cada dos días se debe pesquisar la totalidad de la población asignada al consultorio y ello requiere un trabajo intenso por parte de los estudiantes, en quienes el país ha depositado una enorme confianza.

Tal es el caso de Arelys Peña Pérez, estudiante de segundo año de Estomatología, quien refiere que en cada jornada se visitan un número importante de hogares y centros de trabajo en la capital provincial, donde indagan por el estado de salud de las personas que laboran y residen en estas zonas.

“Toda la información recopilada por nosotros, al final del día se le entregamos a la doctora del consultorio, encargada de tratar directamente con los pacientes para hacer el seguimiento que llevan”, aclaró.

Por otra parte, Carlos Alberto Verano Menéndez, cursante de primer año de Estomatología, dijo que los pobladores les abren sus puertas sin ninguna objeción y siempre preguntan por las nuevas acciones que toma el país en el combate contra el coronavirus.

Precisamente en esa interacción y en la búsqueda temprana de cualquier anomalía radica la esencia del sistema de salud cubano. Es por ello que las pesquisas hechas por los estudiantes de Ciencias Médicas en la más occidental de las provincias, como en todo el país, son el motor primario para erradicar más temprano que tarde, esta pandemia.     

DE VITAL IMPORTANCIA

Ir casa por casa no es una tarea fácil, pero es tan necesaria en estos tiempos como la vida. En Pinar del Río mayoritariamente son más los agradecidos por estas labores realizada por nuestros estudiantes que los detractores. Eso ha sido el reconocimiento social por la importancia del trabajo preventivo en cada una de las zonas.

De esta manera lo reconoce Ariel Antonio Díaz Blanco, poblador del municipio Pinar del Río que es pesquisado cada mañana por dos jóvenes, quienes, según refiere, le brindan información sobre todo lo que sucede con el nuevo coronavirus y le aconsejan con medidas provisorias.

“Esto es sumamente importante porque estando en la casa nos llevan un seguimiento sanitario. Aquí no se espera a que la persona vaya al hospital, simplemente se te estudia desde los primeros momentos y eso solo es posible en un país como Cuba”, agregó Díaz Blanco.  

Mientras tanto, estudiantes como Elder Téllez Vilaú, que cursa el primer año de Estomatología, piensan que el pesquisaje va más allá de un compromiso, debido a que es en él donde se detectan a tiempo los nuevos casos y se reducen las posibilidades de contagio.

Sin embargo, algunos temores pueden frenar el ímpetu de estas acciones contra el virus. Al referirse al tema, expresó que ellos siempre toman todas las medidas higiénicas y de distanciamiento social, por lo que no deben existir preocupaciones ni de su parte ni de la población que visitan.

En momentos donde el número de casos positivos aumenta en la provincia, las labores de pesquisas dentro de la población revisten una importancia cada vez mayor y por tanto, continuar ese trabajo preventivo regular es algo que tienen presente estos jóvenes estudiantes de las Ciencias Médicas pinareñas.

LA DISPOSICIÓN CONTINÚA    

Llegar todos los días a más hogares y centros de trabajos ha sido el llamado de la máxima dirección del país para detectar con mayor prontitud a personas con riesgos o infectados.

A ese empeño no renuncian estudiantes pinareños como Claudia Peraza López, alumna de segundo año en la Clínica Estomatológica Antonio Briones Montoto perteneciente a la Facultad de Ciencias Médicas, y quien advierte que estará pesquisando hasta que el país lo necesite.

“Si nosotros, que somos los encargados de detectar cualquier riesgo desde la atención primaria, no lo hacemos será muy difícil contrarrestar la situación epidemiológica que enfrenta la provincia, por eso nuestra respuesta no puede ser otra que la de continuar con esta noble labor, aseguró.

Con disposición y agradecimiento la familia pinareña continúa abriendo sus puertas a los futuros médicos y estomatólogos de la provincia. Cuando todo acabe se recordará por su actitud valiente a esos jóvenes que día a día rompen el silencio para alumbrar, desde la prevención, el camino de la esperanza.

Escrito por: Raciel Guanche Ledesma y Adianés de los Ángeles Cruz Basallo, estudiantes de Periodismo