Actualizado 11 / 12 / 2017

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Historia de un viejo parque y sus muchos nombres

El parque trae recuerdos a Ildelisa Ramona / Foto: Susana Rodríguez Ortega

El parque trae recuerdos a Ildelisa Ramona / Foto: Susana Rodríguez Ortega

“Se presentó como una persona que me quería conocer, y del parque salimos caminando hasta mi casa, justo al frente, en Recreo 154. Íbamos despacio para que durara más el tiempo juntos. Luego nos casamos, me hice maestra normalista y vinieron los hijos...”, relata la anciana.

El 23 de febrero de 1931, cuando el presidente de turno Gerardo Machado inauguraba el tramo de la Carretera Central que concierne a Pinar del Río, Ildelisa presenció cómo trasladaban la estatua del héroe nacional de Cuba, desde su puesto inaugural en el paseo Estrada Palma hasta la intersección de las calles Recreo (hoy Isabel Rubio) y Vélez Caviedes (Gerardo Medina), sitio que ofrecía mejores perspectivas por hallarse a la entrada de la ciudad.

Cinco años atrás, el gobernador de Vueltabajo, Ramón Fernández Vega, había solicitado al Consejo Provincial un crédito para la construcción del monumento. Este fue esculpido por el artista italiano Héctor Salvatori en su provincia natal, Génova.

Costó 12 000 pesos, es de mármol de Carrara y se inscribe entre las mejores piezas inspiradas en el Apóstol de cuantas atesora Cuba.
“Es un Martí tendiendo la mano a los que entran a la ciudad, un Martí complaciente, amigo, fraterno; el Martí dado a todos, con todos. El otro brazo, descansa sobre libros: ¡Armoniosa imagen esta!”, comenta Juan Carlos Rodríguez Díaz, historiador de Pinar del Río.

LA ALDEÍLLA

El investigador advierte que en el entorno donde se erige la escultura y el parque que la guarda, quizá un poco más a la derecha, por donde los hombres franqueaban el Camino del Sur, se creó el primitivo núcleo poblacional o aldeílla pinareña a mediados del siglo XVII.
Los monteros que desjarretaban reses y llevaban sus cargas de cueros o tabaco hacia La Habana, tomaron por reunirse en este paraje: ‘ ´¿Dónde van a acampar esta noche?´,‘ ‘Junto al pinar del río´, –se les oía decir, por ser esta una sabana cubierta de pinares.

“El primer bautizo registrado en la zona data del dos de agosto de 1699. Para entonces hay algunas casuchas de embarrado y guano y se levanta la primera parroquia rústica donde los feligreses se reunían los domingos”, explica Juan Carlos y prosigue:

“Entre 1699 y 1750 acontecieron muchas crecidas del río Guamá, que arrastró bravío las frágiles viviendas y obligó a los vecinos a mudarse al punto más alto de la sabana, un otero ubicado donde radica el Parque de la Independencia actualmente. Desde aquí se empieza a estructurar el verdadero poblado irregular”.

EL PARQUE DE LOS FRANCESES

Nada quedó de aquellas casas sencillas ni de la iglesia y el cementerio primigenios, pero hacia el siglo XIX, vuelven a existir pobladores estables en dicho terreno, entre ellos, franceses, dados a construir ruedas de carretas y otras invenciones.

En la tarde noche llevaban sus asientos afuera y se sentaban juntos a compartir la brisa fresca y a contarse historias de su tierra. Y la gente empezó a nombrar a este espacio público Parque de los Franceses.

Varios vecinos tuvieron la ocurrencia de sacar bancos con el nombre de sus familias escrito en los maderos, por si algún extraño se antojaba de sentarse.

Al lugar le pusieron luego Parque de la Concordia, pues allí se reunían españoles, cubanos y franceses, prestos a confraternizar después de la guerra cruenta del ´95. Los habitantes propusieron –y el Ayuntamiento lo tomó por acuerdo– erigir tres monumentos: uno dedicado a José Julián Martí Pérez, otro inspirado en el escritor francés Víctor Hugo y uno más, en honor del patricio español Práxedes Mateo Sagasta. Los dos últimos nunca se concretarían.

JUAN JAUME

Juan Jaume vive desde hace 85 años en una linda casa en Gerardo Medina. Su padre, “Mallorquín”, era dueño de una herrería y lo llevaba de chico a jugar al parque. Jaume saltaba como un chivito de una baranda al piso y del piso a otra baranda...

“Yo recuerdo que le decían parque de Villalón”, indica. Ese nombre pegó mucho por ser Villalón jefe de obras públicas y benefactor de la ciudad.

“Había allí un asta cuadrada que donó la cerveza Polar cuando se cumplieron 100 años de que Narciso López enarbolara la bandera de la estrella solitaria en Cárdenas*. Luego quitaron el asta, desconozco el motivo”.

Jaume rememora que el monumento a Martí era visitado por la juventud pinareña en sus luchas contra las dictaduras y en reclamo de justicia social.

LA RESTAURACIÓN

Solo la parte constructiva demandó 75 000 CUC, según Johnny Machín González, subdirector de inversiones de la Dirección Provincial de Servicios Comunales / Foto: Susana Rodríguez OrtegaSolo la parte constructiva demandó 75 000 CUC, según Johnny Machín González, subdirector de inversiones de la Dirección Provincial de Servicios Comunales / Foto: Susana Rodríguez Ortega

Como parte de las actividades de reanimación por el aniversario 150 del otorgamiento del título de ciudad a Pinar del Río, se acometieron acciones reconstructivas en el parque José Martí.

“El monumento a José Martí está impecablemente restaurado”, afirma Juan Carlos Rodríguez Díaz, historiador de Pinar del Río/ Foto: Susana Rodríguez Ortega“El monumento a José Martí está impecablemente restaurado”, afirma Juan Carlos Rodríguez Díaz, historiador de Pinar del Río / Foto: Susana Rodríguez Ortega“El monumento está impecablemente restaurado. El grupo de creación Fidias restituyó todas las letras que faltaban, respetando el texto de la época. Hubo un trabajo minucioso en las gradas, en los elementos de adorno. En este momento solo falta el escudo original, que el vandalismo de los años ´80 y la desidia de los ´90 sustrajeron de este sitio”, afirma el historiador.

“Existía el mal hábito en la población de utilizar las barandas para sentarse. Ello condujo a un gran debate y finalmente el Grupo Técnico Asesor de la Ciudad decidió incorporar un espacio en la parte delantera, con un banco que simula el paso sinuoso del río, con excelente incorporación de pisos y farolas modernas, donde se leen frases martianas vinculadas al amor y la naturaleza”, agrega el especialista.

Algunos urbanistas y defensores del patrimonio local, que rehusaron publicar sus nombres en nuestro semanario, consideran algo exagerado el contraste entre lo antiguo y lo moderno; tienen sus razones para pensar de este modo, criterios que merecen ser escuchados con respeto antes y después de la ejecución de cualquier empresa constructiva; sin embargo, un sondeo de opinión nos devela que el pueblo ha acogido con agrado los cambios y apuesta por la funcionalidad de los lugares públicos.

Ahora solo resta que los pinareños cuidemos de ese espacio nuestro, potenciando una interacción social basada en el respeto. Como diría un amigo: “Son sagradas todas las cosas relacionadas con Martí”. A su estatua no debería faltarle nunca una flor.
Nota: *La bandera fue enarbolada por primera vez en Cuba el 19 de mayo de 1850.

Sobre el Autor

Susana Rodríguez Ortega

Susana Rodríguez Ortega

Licenciada en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca.

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  • Invitado - Tulio Gonzalez

    Cuanta alegria, leer y ver este reportaje sobre nuesrtro parque Villalon (Jose Marti), muy bello su remodelacion y restauracion. Muchas veces nos sentamos en sus muros. Soy pinareno, vivia muy cerca de ese lugar. Cuando visito Pinar del Rio, paso por la estatua de nuestro apostol. FELICIDADES.

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