Por Francisco Valdés Alonso
Dentro de la gran variedad de cualidades que rodea
la figura legendaria del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara,
merece atención su amor por el deporte, y en especial por
el ajedrez.
Desde pequeño el Che fue un apasionado a
la natación, al ciclismo y a las actividades a campo travieso.
En su juventud fueron conocidos sus viajes por centro y sur América
en motocicletas.
Cuando en 1947 ingresó en la Facultad de
Medicina se destacó sobremanera como integrante del club
de fútbol. Participó en la Primera Olimpiada Universitaria
en dos deportes: ajedrez y atletismo. Aunque no hay datos de lo
que logró manejando los trebejos, se sabe que en la lid atlética
registró 2,80 en salto con garrocha.
Sin embargo para el Guerrillero Heroico el ajedrez fue su gran pasión,
conoció de Cuba por primera vez al asistir como espectador
a la Olimpiada de este deporte desarrollada en 1939 en Buenos Aires
y saber que Capablanca medalla de oro en el primer tablero en esa
lid era cubano.
Desde el mismo momento que se unió a la causa revolucionaria
supo encontrar sus rivales en el tablero de las 64 casillas, el
más enconado fue el Comandante Alberto Bayo, quien entrenaba
en México a los expedicionarios del Granma que luego vinieron
a liberar a Cuba.
Durante su campaña en la Sierra Maestra llevaba consigo un
pequeño juego con piezas rústicas.
Desde 1959 Che hizo hincapié en la práctica masiva
del juego ciencia, especialmente entre niños y jóvenes.
Coincidió con el genial José Raúl Capablanca,
quien expresó:" El ajedrez debiera formar parte del
programa escolar de todos los países."
No se puede hablar del desarrollo de este deporte en Cuba en los
primeros años de la Revolución sin mencionar la ayuda
y el estímulo que el Che brindó al desarrollo del
noble juego.
El entusiasmo del Comandante Guevara por el ajedrez era tan grande
que lo llevó a inscribirse en torneos de clasificación
del INDER, jugando desde la base hasta la obtención de la
primera categoría, viéndose imposibilitado de continuar
en la siguiente fase por imperativos de un viaje al exterior.
Participó en competencias por equipos interestatales contra
el antiguo Ministerio de Hacienda, de Relaciones Exteriores, embajada
Soviética, INRA, Cuerpo de Artillería y la antigua
CMQ entre otros.
El estilo de juego del Che era intuitivo, nada de rebuscamientos
teóricos, ni apegado a los libros de apertura, prefería
el juego táctico, basado en movimientos activos, audaces,
pero claros, sobre base firme. Prefería el juego de ataque
al juego posicional, en el tablero de ajedrez al igual que en la
vida, sostuvo siempre una lucha firme y sostenida por la victoria.
Algunos de sus logros ajedrecísticos más notables
fueron la obtención del subcampeonato en el torneo del Ministerio
de Industrias, celebrado en junio-agosto de 1963. Tuvo además
la posibilidad de enfrentarse en simultáneas a grandes ajedrecistas
entre los que se destacan los Grandes Maestros (GM): Mijail Tal,
Víctor Korchonoi, Miroslav Filip. y Miguel Najdorf, al Maestro
Internacional (MI) Eleazar Jiménez y al Maestro Nacional
Rogelio Ortega al cual venció.
Su certera visión de futuro y su confianza en los hijos de
este pueblo lo llevaron a plantear: "Cuba tendrá Grandes
Maestros y eso también será obra de la Revolución".
Con su muerte prematura nuestra Revolución perdía
a un forjador sin tacha, y el ajedrez a un apasionado defensor.
Para los pinareños fue un alto honor que en los días
difíciles de la crisis de los mísiles en octubre de
1961, el Che estableció su comandancia general en la Cueva
de los Portales, municipio de La Palma.
Desde allí dedicó parte de su tiempo de ocio para
practicar ajedrez y observar partidas jugadas por pinareños.
Según expone el licenciado en cultura física Jorge
Luis Díaz, en su ponencia “El Che impulsa la práctica
del ajedrez en Pinar del Río desde la Cueva de los Portales”,
este se enfrentó en varias ocasiones con el combatiente Francisco
García Vals y con otro al cual le llamaban “Veguitas”.
También con Julio Ledesma y Juan González Pardo.
Anécdota: El periodista italiano Gianni Miná, preguntó
en una ocasión al líder de la Revolución cubana
Fidel Castro Ruz sobre sus partidas con el Che y el Comandante en
Jefe contestó: "Bueno, Che sabía más que
yo porque realmente Che había estudiado algo del ajedrez
y yo jugaba más bien por intuición. Era un poco guerrillero
y algunas partidas se las gané, pero él ganaba la
mayor parte de las veces porque sabía más ajedrez
que yo y realmente le gustaba el ajedrez".
Así jugaba el Che
Blancas: GM Miroslav Filip. Negras Che Guevara
(Simultánea desarrollada en 1962)
1-CR3A,P4D,2-P4AD,P3AD,3-P4D,C3A;4-C3A,P3CR;5-A4A,A2C;6-P3R,A4A;7-D3C,P3C;8-A2R,O-O;9-O-O,C5R;10-TR1D,CxC;11-PxC,P3R;12-P3TR,C2D;13-PxP,PRxP;14-P4A,PxP;15-AxP;C3A;16-A5R,A5R;17-C2D,A4D;18-AxA,DxA;19-DxD,CxD;20-AxA,RxA;21-TR1AD,TD1A;22-TD1C,P4AR;23-C3A,P4A;24-PxP,TxP;25-TxT,PxT;26-T1AD,T1A.
Filip. en esta posición ofreció tablas al Che quien
aceptó de pocas ganas.