| Aquí
estás
Por
Yolanda Molina
¿Dónde
estás caballero....”, pregunta la poetisa desde su
verso, y tu verbo agigantado por la inmortalidad responde desde
millares de niños que gritan a voz en cuello “Seremos
como el Che”... y renace la fe de los optimistas porque tu
carne se multiplica y la simiente de tu pensamiento florece en cada
ser para el cual la entrega sea la satisfacción diaria, y
el sacrificio de hoy sólo el acicate para el de mañana.
¿Dónde estás?, pregunta el verdugo que no sabe
cómo el cuerpo mancillado germina y se asusta cuando se le
encima tu espíritu de justiciero guiando multitudes que quieren
desandar tus caminos, continuar tus luchas y fundirse con tu efigie
para que el asesino entienda que no logró lastimarte con
la muerte.
¿Dónde estás?, preguntan los desprotegidos
víctimas de la opresión, y tus seguidores les hacen
llegar la brisa de la esperanza, para que cobren el aliento y engrosen
las líneas de la resistencia, otorgándole el vigor
exclusivo que concede la lucha por la sobrevivencia.
¿Dónde estás?, preguntan iracundos aquellos
que desean cada amanecer hacer realidad tu muerte, se confunden
entre tanto estandarte, sello, pancarta, llavero en el que asoma
tu imagen, buscan con furia borrarte y en el arrebato los ensordece
la sabiduría de tu palabra que se vuelve saeta y hace senda
propicia para libertarios.
¿Dónde estás?, preguntan enemigos, admiradores,
desconocidos, seguidores... y es que para todos resulta insólito
que a 40 años del enterramiento de tu cuerpo, la vida continúe
latiendo en ese sencillo vocativo: Che, sigues vivo Guerrillero
Heroico de la América y el África, y no lates en una
zona geográfica del planeta, lo haces desde el corazón
de todos los hombres y mujeres que tienen el humilde sueño
de que el futuro siempre puede ser mejor y por eso desde millones
de sitios puedes responder a quienes preguntan: “Aquí
estoy”.
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