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Harry
Villegas:
Sobreviviente
de la Guerrilla del Che
Por
Idalma Menéndez Febles/ Foto: Santiago Calero
Conocerlo fue casualidad.
Entrevistarlo, una necesidad, pues era imperdonable dejar pasar
la oportunidad que me daba la profesión de dialogar con Harry Villegas,
uno de los tres sobrevivientes de la guerrilla del Che y figura
destacada en la lucha revolucionaria en la década del 50.
Cuando supe que
estaría presente en una reunión con los combatientes, no perdí tiempo,
y casi a boca de jarro le solicité que me dedicara unos minutos
y con natural sencillez accedió.
¿Cómo
se vinculó al movimiento revolucionario?
"Imagínate,
soy natural de Yara, prácticamente nací en la Sierra Maestra, era
difícil que con tanto movimiento que había por esa zona, la efervescencia
y la realidad que vivía el país no me percatara de la situación
y me vinculara a la lucha".
Es así como se
incorpora a una célula urbana del Movimiento 26 de Julio
en su pueblo.
¿Cómo
llega a la Sierra?
"Por el Movimiento
participé en muchas tareas de apoyo a las acciones de la Sierra,
incluso, junto a otros revolucionarios, tuve varios encuentros con
el ejército en el llano, en uno de ellos fuimos cercados y perdimos
a tres compañeros.
"Logramos
escapar y decidimos irnos para la montaña. Así llegamos al pelotón
del Chino Figuereda".
El primer
encuentro con el Che
"Estando
allí llegó el Che, tenía entonces 14 años. La primera vez que lo
vi fue impresionante. Yo conocía algo sobre él, pero nunca lo había
visto personalmente.
"Recuerdo
que llegó en un mulo, muy altivo, gorra medio desgarbada y fusil
terciado.
"Le preguntó
al Chino por nosotros y si éramos del Movimiento y si nos habían
mandado para allí. Él le explicó lo sucedido y que pertenecíamos
al 26 de Julio, pero que subimos por iniciativa propia.
"Al indagar
con qué íbamos a luchar le enseñamos lo que teníamos y él riéndose
nos dijo:
'-¿Vos pensar que
con ese fusilito van a derrotar la tiranía?'
"Le respondimos
afirmativamente, y él nos sugirió que bajáramos y desarmáramos a
los soldados y así obtener mejores armas.
"Cuando llegamos
al pueblo, fuimos delatado por un chivato, el carnicero del pueblo,
y al acercarme a mi casa pude ver a los soldados que me iban a buscar,
como ya estaba oscureciendo logré escapar. Al ver que estábamos
quemados cambiamos de idea y decidimos visitar a los campesinos
para que nos prestaran los revólveres que tenían y retornar a la
Sierra.
"Volvimos
y le explicamos al Che cómo conseguimos el armamento y con especial
naturalidad nos aclaró que lo más importante era la decisión de
luchar.
"Inmediatamente
nos distribuyó en las distintas columnas, yo me quedé en su comandancia.
Fui escolta, mensajero y ayudé a cargar las mochilas".
Che
"El Che fue
una personalidad extraordinaria y preocupado por todos y todo, no
solo se dedicaba a comandar y dirigir a su gente, sino en los momentos
de descanso había que estudiar, él mismo se encargaba de dar clases
de historia, matemática y de guerra regular, además, enseñaba a
leer y escribir a aquellos que no sabían".
¿Participó
en algún combate?
"Sí, en varios,
incluso en Minas de Frío tuve el privilegio de combatir
bajo las órdenes de Fidel. También acompañé al Che en la
Invasión hasta Las Villas y por supuesto, participé en la toma de
Santa Clara".
¿Qué siguió
después?
"Después del
triunfo de la Revolución fui mandado a buscar por el Che para que
administrara una industria mixta mexicana que se nacionalizó y el
oficial a cargo había traicionado.
Asumí el reto,
pues como revolucionario no hay tarea que no me sienta capaz de
realizar. Allí estuve durante
un tiempo hasta que me volvió a llamar para nuevas misiones".
¿Cuándo
parte para el extranjero ya había formado una familia?
"Si. Tenía
esposa y un hijo".
¿Qué sintió
al dejarla? ¿No le reclamó?
"Sabía que
se quedaban en buenas manos y que nada desagradable les ocurriría,
al contrario, pues las incertidumbres vividas en otros tiempos desaparecieron.
La Revolución ya era un hecho.
"Nunca me
reclamó ni exigió, ella entendió y esperó, quizás, ya estaba acostumbrada,
pues desde antes los veía esporádicamente por mi trabajo, aunque
claro, siempre los extrañé".
¿África?
"Constituyó
una nueva escuela para mí, además, con cada paso dado por el Che
se crecía más ante todos los que lo acompañaron. Por su grandeza,
extrema humildad con que se integró con la población del Congo,
se convirtió en médico no solo de los combatientes sino de aquellos
que lo necesitasen".
¿Bolivia?
"La continuación
de sus ideas y ejemplo, de la disposición de él de luchar hasta
acabar con las injusticias en el mundo. Allí encontramos amigos
y una nueva familia.
"Al mismo
tiempo, Bolivia fijó un compromiso en los que estábamos allí de
no abandonar las ideas del Che jamás y un juramento de luchar mientras
nos quedaran fuerzas".
¿Su muerte?
"Un duro golpe,
imposible de describir, hasta lloré, no me avergüenza decirlo. Con
su muerte perdimos a un miembro de nuestra familia a alguien que
siempre estaba al tanto de todos nosotros, se perdió una personalidad
excepcional".
¿Por qué
siguió al Che?
"Primero por
vínculos de carácter personal, después, casi sin percatarnos por
agradecimiento a él por haber venido a compartir su destino con
nosotros, por su ejemplaridad, honestidad, coraje y humildad. Luego
serían sus ideas las cuales compartiríamos, pues eran muy parecidas
a las nuestras, por eso su pensamiento está estrechamente mezclado
con la historia de nuestro país". |