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Cueva de Los Portales: Jefatura de piedra y coraje
Por
Ramón Crespo Porbén
Quiso la naturaleza que el río Caiguanabo en su milenario
andar perforara, por San Andrés, la Cordillera de Guaniguanico
para delimitar de esa forma la frontera entre las sierras del Rosario
y de los Órganos.

Dos
cavernas adyacentes son el resultado del ancestral empeño
de la tranquila corriente que se desplaza por la más baja
de las cuevas y alcanza a la más alta al recibir el más
mínimo aguacero.
Descubierta
en 1800 por un español que le dio su apellido, la Cueva de
Los Portales fue acondicionada hacia 1947 por el latifundista Manuel
Cortina, que aprovechando las atractivas condiciones naturales la
utilizó para su recreación particular.
Un
día de octubre de 1962 hasta allí llegó el
Che con sus hombres. En la Cueva de Los Portales instaló
su jefatura de piedra y coraje en los momentos en que al reclamo
de la Patria, todo el pueblo alzaba sus puños por la defensa
de la definitiva independencia.
Eran
los días de la Crisis de Octubre, cuya causa fundamental
la propiciaron los jerarcas yanquis con las históricas acusaciones
de que el Gobierno Revolucionario de Cuba constituía una
amenaza para la paz continental.
Las
rocas saben de esas horas de octubre y noviembre de 1962. Cada grupo
sintió su certero paso y transmitió el eco de su asma
y la firme voz “que ordena sin mandar, tierna y dura de jefe
camarada”. (1)
(1)
Guillén, Nicolás. Antología Mayor. Edición
Huracán, Instituto del Libro, La Habana 1969, página
299. Poema Che Comandante.
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