Che su querida presencia.
Por: Fidel Guillermo Duarte González
De
una manera u otra nos llena de orgullo saber que el Guerrillero
Heróico Ernesto Che Guevara dejó huellas a su paso
por la provincia de Pinar del Río.
Tanto en ocasiones agradables como difíciles las tierras
vueltabajeras sintieron su cálida presencia.
La primera vez fue el 22 de enero de 1960 en Cabañas (por
aquellos tiempos municipio pinareño) en el acto efectuado
para recibir a los milicianos de la provincia, que regresaban de
la movilización realizada en todo el país, debido
a las constantes amenazas de agresión que ante el cambio
de presidencia en los Estados Unidos se acentuaron aún más.
En ese momento resaltó la disposición del pueblo de
defender a su Revolución frente a cualquier ataque del imperialismo
norteamericano: “No queremos la amenaza constante de una guerra
cruel sobre nuestras cabezas, ni queremos tener que movilizar a
nuestro pueblo a cada momento para luchar contra el enemigo.
Pero si volviera a suceder, si ese enemigo volviera a levantar la
amenaza de la agresión contra nuestro pueblo, veríamos
como otra vez el pueblo entero va a las trincheras y a todos los
lugares de combate”.
El 16 de abril de 1961, luego del criminal ataque aéreo a
los aeropuertos de San Antonio de los Baños en La Habana
y Santiago de Cuba, víspera de la agresión yanqui
a Playa Girón, participó en el recibimiento que se
hizo en el municipio de San Cristóbal a los milicianos que
participaron en la lucha contra las bandas contrarrevolucionarias
en el Escambray y en la Sierra de los Órganos, quienes nuevamente
acudían al llamado de la Revolución para defender
la patria.
De otra forma, estuvo el Che en tierras pinareñas, y fue
el 29 de octubre de 1961, cuando en horas de la tarde de ese día
inauguró la planta sulfometales “Patricio Lumumba”
de Santa Lucía, en el municipio pinareño de Minas
de Matahambre.
En esa ocasión llenó de asombro a los presentes cuando
rechazó la tijera que le dieron en un adornado cojín
y le pidió a un obrero de mantenimiento una mocha para cortar
la cinta.
Más tarde a la hora de la merienda preguntó por qué
los obreros lo hacían en cajitas de cartón y la presidencia
en platos de cristal, uno de los organizadores le explicó
que no alcanzaban los platos para todos, a lo que el Che respondió
que le trajeran su merienda en una cajita de cartón que sí
alcanzaban para todos.
En octubre de 1962 la Patria vivió uno de los momentos más
difíciles de la historia de la Revolución, debido
a que se desencadenó la conocida mundialmente por “Crisis
de los Misiles” o “Crisis de Octubre”.
Ante esta situación al Che se le asignó la defensa
de la parte occidental del territorio cubano por lo que instaló
su comandancia en la Cordillera de los Órganos en la Cueva
de los Portales, San Andrés, municipio de La Palma. Desde
allí impartió instrucciones para recibir la agresión
que se esperaba.
El 28 de octubre de 1965, se reúne por última vez
en tierras pinareñas cerca de San Andrés con los compañeros
que se estaban entrenando para marchar a luchar por la liberación
de Bolivia. En esta ocasión se presentó como un ciudadano
español amigo de la Revolución, calvo, fumando pipa,
vistiendo un traje impecable, con espejuelos y botas brillantes.
Luego de la presentación empezó a ofender e insultar
a los allí presentes, hasta llegar al punto en que varios
compañeros se exaltaron, pero Jesús Suárez
Gayol (el Rubio en la guerrilla de Bolivia) lo reconoció
y abrió paso a un inesperado encuentro que se llenó
de alegría y abrazos.
Dos años más tarde caería luchando el Guerrillero
Heróico, nuestro Comandante Che Guevara, en las selvas bolivianas,
convirtiéndose así en un estandarte de lucha de miles
y miles de personas de todo el mundo.
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