|
Nuevas
páginas de gloria en su diario
Vamos
a buscar al Che entre nosotros. No a nuestro alrededor sino adentro,
en esa región buena que habita en todos aun cuando nos señalen
mil defectos. Fue humano el Che Guevara, jamás un ser perfecto,
pero tuvo el don para acercar a todos a la necesidad de dar cada
día lo mejor, de compartir lo cierto, y lo falso cortarlo
de raíz, sin apego a bienes materiales.
Aquí
estás
¿Dónde
estás caballero....”, pregunta la poetisa desde su
verso, y tu verbo agigantado por la inmortalidad responde desde
millares de niños que gritan a voz en cuello “Seremos
como el Che”... y renace la fe de los optimistas porque tu
carne se multiplica y la simiente de tu pensamiento florece en cada
ser para el cual la entrega sea la satisfacción diaria, y
el sacrificio de hoy sólo el acicate para el de mañana.
La
estrella de La Higuera
Era
una escuela pequeñita, perdida en el mapa de Bolivia, pero
la levantaste al mundo con tu ejemplo, que abrazaron como asignatura
básica quienes de verdad aman el humanismo. Fue un error
para los enemigos asesinarte, pero más, en aquella humilde
escuelita de La Higuera.
Dos
hombres al infinito
Dos
hombres grandes nacieron en este día, dos personalidades
que el azar les dio como fecha para nacer el 14 de junio, pero no
así el azar fue el responsable de su grandeza.
Diez
anécdotas sobre el Che
Casi siempre la
personalidad del Che se nos presenta como el médico que dejó atrás
su profesión para abrirse paso hacia una quimera.
Amigos
de corazón
La
amistad es un sentimiento que todo hombre honesto debe honrar y
venerar. Por eso es tan normal que entre dos personas como Camilo
y Che haya brotado, cual manantial, un afecto tan sincero.
Aniversario
37 de la caída del Che
Porque
aprendimos a quererte desde la histórica altura, quiero
hoy darte pluma por pistola; porque eres el hombre de la firme
voz que ordena sin mandar, que manda compañera, ordena
amiga.
Apología
de unos versos
Defensor
de nobles causas, guerrero, estratega, líder, compañero fiel e incondicional,
incansable luchador y transformador; así fuiste Che Guevara, guía
de hombres y pueblos.
Por
donde pasó el de la sonrisa amplia
Cuando se cuenta la historia
de la Revolución Cubana indiscutiblemente hay que referirse a la
eminencia gris del proceso revolucionario en su última etapa. ¿Quién
adquirió tal definición y en qué condiciones podemos sustentar lo
anterior?
CHE
a mi alcance
No lo conocí,
pero de él he aprendido las primeras y fundamentales lecciones de
disciplina y conciencia, de cómo se debe dirigir una empresa socialista,
lo que es internacionalismo.
Como
un Quijote con la adarga al brazo
Lo
conocí hace años, desde pequeña, recuerdo que no había comenzado
la escuela, pero mi madre, gran admiradora de él me lo mostraba
en cada foto que encontraba y me hacía un sin número de anécdotas
las cuales me enseñaron a quererlo y respetarlo.
El
Che y la juventud
El Che
es una presencia que trasciende
la muerte. Veía en el socialismo una revolución en el espíritu,
una revolución en el modo de pensar.
El
Che de los niños cubanos
Leí
unos versos del Che, unos que encierran el presagio de una muerte
en la lucha, unos que hacen, con antelación, al monte su
hado final, “ La selva te ofrenda un abrazo de troncos”.
El
Che y la literatura
Desde
pequeño, Ernesto Guevara de la Serna sintió gran afición por la
lectura. Su padre, Ernesto Guevara Lynch, en su libro Mi
hijo el Che dijo: “Leía de todo, lo desmenuzaba y a todo le
sacaba provecho”.
El
primer obstáculo
Ernestito o Teté, como lo llamaban sus padres, vivió sus primeros
años en Puerto Caraguatay, en una casa construida por don Ernesto
Guevara, a la que llamaron La Calesita.
El
primero en el trabajo
Una
revista cubana lo describe bien:
“Bajo el implacable sol del mediodía, el hombre de
sombrero de guano y uniforme verde olivo prueba por primera vez
en Cuba una máquina cortadora de caña de fabricación
nacional. Es en caña quemada, con el viento en contra, que
levanta una cegadora y asfixiante nube de cenizas y el operador
sufre de ataque de asma”.
El
primer trabajo
Como
consecuencia de la enfermedad que padecía el Che desde muy chiquito
(asma), la familia Guevara de la Serna, tiene que mudarse constantemente,
buscando un sitio adecuado que asentara al pibe para establecerse.
En
Cuba hay muchos Che
Hoy
estoy leyendo anécdotas de su vida y cada día estoy más segura de
que hombres como él nunca mueren.
Ernestito
En
Argentina los sectores del nacionalismo derechista lo han visto
como un caballero rezagado del siglo XIX. La ancha zona del liberalismo
sostiene que era un romántico. Los que practican la filosofía tecnológica
lo interpretan como un empecinado que no supo entender las bondades
del desarrollo. Pero ninguno de ellos ha dicho que la palabra che,
un vocativo familiar algo prestigioso, hizo una consigna decisiva para América Latina, que con su vida instauró un modelo inédito
como conjuro de la miseria y la humillación.
Hasta
después de muerto eres útil
La noticia
pronto se supo, corría de boca en boca, sin embargo, no parecían
ser ciertos los rumores, no podía ser cierto que el Che hubiera
muerto.
Husmeando
en las cartas del Che
“Aquí estoy, unos cuantos
kilómetros más lejos y algún peso más pobre, preparándome a seguir
viaje rumbo a Venezuela. Primero que todo tengo que mandarte el
que los cumplas muy feliz...luego, seré ordenado te contaré escuetamente
mis grandes aventuras desde que salí de Iquitos... anduvimos dos
noches con la cariñosa compañía de los mosquitos y llegamos
a la madrugada a la leprosería de San Pablo”...
Esa
estrella en la frente
Allá
en Rosario un haz blanco empezó a andar los cinco puntos
cardinales de hombre. Primero calladamente, tímidamente casi,
subiendo peldaño a peldaño su propia estatura, hasta
que la inmensa grandeza que había adentro comenzó
a hablar – todavía lo hace – por una modestia
que solo dice de su dueño hondos sentimientos.
Mi
Guevara
*-
Detrás de más de diez seudónimos anduvo un inmortal llamado Ernesto
Nadie
podía imaginar que aquel nuevo mote de Che, dado a
Ernesto Guevara de la Serna por su compañero de lucha, Antonio (Ñico)
López, en 1954, en Guatemala, marcaría para siempre a este indetenible
hombre, inmortal ante la traición, las balas y el tiempo. “Mira,
Che, si algo pasa en Cuba, lo hará Fidel Castro”, así le
dijo Antonio por primera vez y fue suficiente.
No
te querían vivo, pero sigues aquí
El
paso del tiempo no te aleja. Sigues ahí, con tu presencia
oportuna, que va, de un cuadro enmarcado a un afiche, de un pulóver
hasta la piel de un joven tatuado, quien prefirió tu imagen
para perpetuarla, por cuánto representas y no por la moda.
Para
conocer la historia
Ernesto Guevara escribía como
un clásico de la lengua, sus narraciones de la guerra nos permiten
acercarnos al Che soldado y conocer a todos los que estuvieron a
su lado y la suerte que corrieron. Jamás escribió nada que no se
ajustara a la realidad, por eso los hechos aquí narrados por él
son tal como pasaron.
Presencia
de la mujer en la Guerrilla del Che
Nadie
sospechó jamás que aquel bebé nacido el 19 de noviembre de 1937
en Argentina, se convertiría en la gran guerrillera que fue.
Seremos
como el Che
Seremos como el
Che, es una frase que desde niña, aun antes de ir a la escuela ya
repetía, sin saber exactamente todo su significado.
Sin
palabras
Quisiera
poder reinventar el idioma, hacer nuevas palabras que se estrenen
en el elogio a tu figura, alejarte de las manoseadas frases y las
consabidas sentencias; si fuera posible magnificarte en la supremacía
de la novedad y lo irrepetible lo hiciera.
Su
estrella que no cesa
Alguien
lo vio Quijote y su hidalguía traspasó la muerte para multiplicarse
37 años después en pechos jóvenes que no lo conocieron, pero pusieron
a latir su estrella junto al corazón en ese afán eterno de querer
ser como él.
Versos
que hablan de ti
El
argentino Ernesto Guevara, Che, ha sido a lo largo de los años motivo
de inspiración permanente
para millones de personas de las más disímiles nacionalidades,
quienes han multiplicado su voz como canto agradecido a la persona
que escribió sus mejores versos en la Sierra y el llano, en Punta
del Este y en la Quebrada del Yuro.
|