Guane: interioridades de la gestión de una cuarentena

En el municipio Guane, donde aconteció el segundo evento de transmisión local de la COVID-19 en Pinar del Río, cuenta hoy con 19 positivos y lleva a cabo una cuarentena en la comunidad La Ceiba.

En aras de trabajar por la prevención y la vida, el Consejo de Defensa Municipal en Guane, decretó la cuarentena el pasado 22 de abril, en la zona La Ceiba, localizada a la entrada de Isabel Rubio, por haberse producido ahí el segundo evento de transmisión local de la COVID-19 en la provincia.

Desde entonces, las autoridades, vecinos y personal de la salud, han trabajado de forma continua para mantener el orden, satisfacer las necesidades del pueblo con cuanto recurso disponga el municipio y controlar el foco de contagio que, hasta la fecha, suma ya 19 pacientes positivos.

TIEMPOS EN QUE LA SOLIDARIDAD SALVA

La situación actual se presenta como un reto a cumplir, tarea en la que la ayuda de la población y la asistencia médica se tornan indispensables para lograr el éxito.

María Luisa Valdés Malagón, presidenta del Consejo de Defensa en Guane, comentó que la misma delimitación del área a poner en cuarentena, resultó un obstáculo a superar, debido a que la comunidad en cuestión se encuentra en las inmediaciones de la Carretera Central, que constituye el principal vial de acceso a Sandino y Guane; así como una ruta hacia Minas de Matahambre vía Luis Lazo.

Sumado a esta complejidad, se presentó el hecho de que en la zona no existen unidades hospitalarias cercanas ni de comercio, razón por la cual se utilizó la alternativa de montar un hospital de campaña y un punto temporal de expendio y abastecimiento de productos de primera necesidad.

El personal de salud que atiende a los pacientes en el hospital de campaña se compone de dos médicos, dos enfermeros y 1 especialista en higiene y epidemiología
El personal de salud que atiende a los pacientes en el hospital de campaña se compone de dos médicos, dos enfermeros y 1 especialista en higiene y epidemiología. / Foto: Januar Valdés Barrios

Valdés Malagón reconoció la cooperación ciudadana como un factor esencial para superar esta crisis y señaló que un vecino, natural de La Ceiba pero residente en la provincia de La Habana, al saber de la situación en su comunidad, contactó a las autoridades para donar su casa, deshabitada hasta el momento pero con condiciones óptimas, para alojar al personal de salud encargado de velar por la aparición de nuevos casos en el área.

En este local se encuentra todo el instrumental necesario para recibir nuevos sospechosos y aislarlos hasta su traslado a los centros destinados a estas funciones en el territorio.

Israel Rocubert Ramos, delegado de la circunscripción 31 y miembro del consejo de la administración, refirió que se ha implementado un servicio de mensajería que facilita a cada núcleo familiar el acceso a todos los recursos que llegan a la zona de cuarentena.

“De conjunto con OFICODA y la dirección de comercio, realizamos un levantamiento de la cantidad de personas dentro del área, lo que nos permitió identificar y satisfacer, según la asignación de recursos, las necesidades primarias de cada familia. Este censo también lo realizamos con los residentes que consumen medicación, para extender el servicio de mensajería también a la compra y entrega oportuna de los fármacos”, afirmó.

ORGANIZACIÓN ANTE TODO: LA CLAVE PARA CERRAR CICLOS DE CONTAGIO

Conocer la composición del segmento de población en cuarentena constituye un paso inviolable en la toma de decisiones acertadas para que esta etapa transcurra lo menos traumáticamente posible para los afectados.

La presidenta del Consejo de Defensa Municipal puntualizó que realizó un estudio intensivo de los habitantes de La Ceiba para determinar la forma más adecuada de manejar la situación, en beneficio de las familias.

Al respecto expresó, que suman 27 los ancianos que viven solos, cuatro los casos sociales y tres pacientes con trastornos psiquiátricos, grupos de vulnerabilidad identificados para tener máxima prioridad en la atención diferenciada que les brinda un trabajador social, vecino de la zona que cumple su función de servidor comunitario ante esta contingencia.

Otro punto sobre el que poner la atención en cuanto a la gestión en esta situación epidemiológica, es la habilitación de cinco puntos de control sanitarios ubicados en: Las Catalinas, por la confluencia de vehículos de los municipios Guane, Mantua y Sandino, así como los límites con el municipio Las Minas vía Luis Lazo, la zona La Ceiba y otros dos en los centros de aislamiento dispuestos por las autoridades del territorio en el campismo El Salto y en la escuela pedagógica Rafael Ferro Macías.

El punto de control sanitario Las Catalinas monitorea los vehículos provenientes desde y hasta Guane, Sandino y Mantua
El punto de control sanitario Las Catalinas monitorea los vehículos provenientes desde y hasta Guane, Sandino y Mantua. / Foto: Januar Valdés Barrios

Jorge Rojas Aguilera, primer suboficial de la PNR, al frente del punto de control Las Catalinas, puntualizó que, de conjunto con los inspectores estatales de tránsito y un equipo de supervisión sanitaria, se monitorea y controla la circulación de más de 260 vehículos diariamente, todos autorizados, bien sea por el Consejo de Defensa Municipal o porque sus funciones de trabajo imprescindibles, les facultan para la transportación de un punto a otro de la occidental región

ANTE CONDICIONES EXCEPCIONALES, DECISIONES TOMADAS A MEDIDA

Guane, un municipio con una población total de al menos 36 mil personas, presenta características específicas por la geografía del terreno en que se encuentra enclavado, con abundantes bosques, montañas y comunidades alejadas de la urbanidad.

Valdés Malagón declaró que los productos de las tiendas recaudadoras de divisa son trasladados en transportes de las unidades expendedoras, hasta el Plan Turquino y las viviendas apartadas, bajo estricto cumplimiento de las medidas de higiene y control para la prevención; de modo que se evita el traslado innecesario hacia la cabecera municipal y las aglomeraciones de personas.

Atendiendo a la excepcionalidad geográfica de la zona donde ocurrió la transmisión local, con abundante bosque cercano a las viviendas, el Cuerpo de Guardabosques de Cuba, respondió con apoyo a las exigencias del Consejo de Defensa Municipal para garantizar la contención del tránsito de personas desde y hacia las áreas afectadas.

Joaquín Osuna Díaz, guardabosque, dijo que el principal objetivo de su labor de vigilancia, la de su compañero y otros cuatro apostados en pares en tres puntos estratégicos de la ruta de acceso al caserío El Polvorín, en la zona Las Cuevas en Isabel Rubio, es restringir el paso y asegurar que tampoco el monte sirva de salida o entrada para los incautos, que aún piensan que el virus se encuentra en una realidad paralela a sus vidas. “Hemos tenido casos de personas queriendo circular por este camino, pero los encuentros han transcurrido sin incidencias mayores. Muestran respeto por la autoridad que representamos”.

En Guane aún queda mucho por hacer hasta el término de la cuarentena, aunque el círculo de contagio pareciera estar cerrándose por establecer una y otra vez la misma cadena de contactos (ya declarados positivos y bajo cuidados médicos) para cada nuevo paciente identificado. La gestión de una crisis es siempre perfectible, pero no cabe duda de que el pueblo y quienes responden por y ante él, realizan una labor encomiable en nombre de la vida.