ABSTRACT
Based
on the satellite imaging processing and evaluation of the geological
and geomorphological characteristics of the south-western plain
of Pinar del Río province, as well as the results of recent geological
works, some considerations are made about the tectonic evolution
of this region, which is radically different from the rest of
the cuban territory.
On
the different RGB compositions can see clearly all the landscape
characteristics of this region, specially the structural elements.
As
the result of a sudden inversion of the tectonic regime occurred
in the late Oligocene or the early Miocene, that also could be
associated with the interruption of the Pinar fault in this area,
an echelon fault disruption of the older substratum towards a
south-west direction was produced. This allows to separate the
following three blocks with different features; from north to
south:
-
A piedmontal belt surrounding the Guaniguanico zone hills where
terrigenous material prevails.
- An extended east-west depression covered by very young quaternary
deposits.
- The Guanahacabibes karstic plain, where calcareous deposits
predominates.
The
main geoforms and structural deformations of each block are analysed.
The common and not common geological features are tested, pointing
to the tectonic pulses that have influenced on their rising or
lowering. he most remarkable is the second block, defined as a
tectonic depression that emerged recently and just a while ago
linked the Ensenada de Cortes whit the Guadiana Bay.
There is a noticeable similarity between the studied area and
the southern part of the Isla de la Juventud.
INTRODUCCIÓN
El
área de estudio se ubica entre los paralelos 21º40` y 22º10` de
latitud norte y los meridianos 83º54` y 85º00` de longitud oeste
(Fig.1), y puede ser caracterizada como una amplia llanura que
bordea por el sur a las elevaciones más occidentales de la Cordillera
de Guaniguanico. En toda el área afloran solamente formaciones
neógeno-cuaternarias (formaciones Paso Real, Guane, Guevara, Vedado,
Jaimanitas, etc), -formando bandas o franjas con orientación sublatitudinal-,
que dan lugar a un paisaje muy específico: lagos, lagunas, pantanos,
extensas acumulaciones de arenas cuarzosas, variadas formas cársicas,
etc. Aquí están descritos (Nuñez et al, 1970) varios subtipos
de carso típicos de llanuras costeras, superficies fuertemente
corrosionadas, dolinas lacustres de tipo de cenotes, distintos
tipos de cuevas y voladizos de marea.
Fig.1-
Área de estudio: Extremo suroccidental de Pinar del Río. Detalle
del Mapa Geológico de Cuba. IGP 1988.
Según
demuestran los datos obtenidos por los pozos profundos perforados
(Guane y Guanahacabibes) las rocas neógeno-cuaternarias yacen
directamente sobre las jurásicas, lo que indica una brusca inversión
del régimen tectónico a fines del Oligoceno o en el Mioceno temprano.
Este aspecto parece confirmarse con la brusca desaparición del
elemento que provoca el mayor contraste conocido en el relieve
del Occidente cubano: la falla Pinar.
En
el pozo profundo Guane I: Bajo la cobertura plioceno-cuaternario
que alcanza 220 m de profundidad, hasta el fin del pozo a los
800 m se perforaron esquistos o filitas cuarzo sericíticas lístricas,
equivalentes de la Fm. San Cayetano con bajo grado metamórfico.
En
el pozo Guanahacabibes que alcanzó 2202 m, la cobertura alcanza
1000 m. Por debajo y hasta el final afloran también filitas cuarzo
sericíticas, equivalentes de la Fm. San Cayetano con bajo grado
metamórfico (idem al pozo profundo Guane I).
De
aquí se infiere que el estilo estructural que predominó al inicio
fue de subsidencia prolongada y, al menos en dirección al suroeste,
parece haber ocurrido un basculamiento escalonado del sustrato.
Este proceso se comportó en el tiempo de forma desigual en distintas
partes del territorio y, de alguna manera, esto se refleja directamente
en el paisaje superficial actual.
MATERIALES
Para
la argumentación de las tesis del trabajo se utilizaron los resultados
de las comprobaciones de campo ejecutadas en el área para mejorar
la cartografía de los depósitos N-Q, se consultaron materiales
geólogo-geofísicos anteriores (Fig.2 y 3). y se realizaron interpretaciones
de fotos aéreas e imágenes de satélite (Fig.4).
Fig.2-
Detalle del Mapa Gravimétrico de Pinar del Río, (Fuentes y Pérez,
2001).
Fig.3-
Detalle del Mapa Magnetométrico de Pinar del Río, (Corbea et al,
1998).
Como
puede apreciarse en los mapas gravimétrico (Fig. 2) y magnetométrico
(Fig.3) de la parte occidental de Pinar del Río existe una clara
diferencia en la respuesta de éstos métodos en el área de estudio
en comparación con la parte septentrional. La información gravimétrica
demuestra claramente la presencia de una zona de gradiente entre
un máximo y un mínimo, lo que parece confirmar la posibilidad
de que un fenómeno tectónico interviniera de forma brusca en la
evolución geológica de la región entre el Oligoceno tardío y el
Mioceno temprano, fragmentando el territorio.
La
interpretación de las fotos aéreas aportó también importantes
evidencias de las diferencias existentes en el paisaje actual,
que, sin dudas, refleja la complejidad de la evolución sufrida
por esta parte del territorio cubano. La distribución de los depósitos
cuaternarios y la abundancia de fenómenos cársicos de la más variada
naturaleza son un testimonio fehaciente de la sucesión alternante
de regresiones y transgresiones, que pudieron estar asociados
con movimientos neotectónicos de gran complejidad (Kartashov y
Mayo, 1970). En la parte oriental se destaca la existencia de
una interesante estructura circular (bautizada como San Julián
por R. Pérez, comunicación personal) de naturaleza no precisada.
El
procesamiento digital de las imágenes de satélite Landsat TM (RGB
de las bandas 5, 3 y 1) permite apreciar la homogeneidad litológica
de la península de Guanahacabibes (Fig.4), que la diferencian
sustancialmente de las franjas ubicadas más al norte. Ejemplo:
El color carmelita oscuro se corresponde con la distribución de
los depósitos carbonatados de la Fm. Vedado.
Fig.4- Composición a color de las bandas espectrales 5, 3 y 1
de la imagen de satélite LANDSAT TM. El color carmelita se corresponde
con los depósitos carbonatados de la Fm. Vedado que cubren la
mayor parte de la Península de Guanahacabibes.
DISCUSIÓN
De
Norte a Sur el área de estudio fue dividida en tres bloques con
características diferentes (Fig.5):
Bloque
I: Franja de pie de monte al sur de las elevaciones de la Zona
Guaniguanico.
Está
constituido predominantemente por depósitos terrígenos del N2
-Q1 (Fm. Guane) que cubren transgresivamente las formaciones jurásicas
de Guaniguanico. Es evidente que sufrió una acelerada subsidencia
en el Mioceno temprano (se depositó la Fm. Paso Real), producto
de un evento aún no precisado. La brusca interrupción de la falla
Pinar, avalada por datos geofísicos, indica la posible actividad
en esta época de un evento tectónico de alcance regional en esta
zona.
Fig.
5.- Propuesta de división en bloques de la zona de estudio.
Bloque
II: Depresión alargada de E a W cubierta por depósitos cuaternarios
muy jóvenes.
Puede
definirse como una depresión de origen tectónico recién emergida
que, por lo menos en el Pleistoceno, constituía un canal de comunicación
entre la Ensenada de Cortés y la Bahía de Guadiana. Está cubierto
por depósitos muy jóvenes (Q2-3) representados por grandes acumulaciones
de arenas cuarzosas y presenta un amplio desarrollo de lagunas
y pantanos de probable origen cársico. Parece haber sido afectado
por variados movimientos de ascenso y descenso.
Bloque
III: Llanura cársica de Guanahacabibes.
Abarca
la península de Guanahacabibes. Está cubierto de forma prioritaria
por depósitos carbonatados del N2–Q1 (Fm. Vedado), que forman
una llanura cársica elevada a varios metros sobre el nivel del
mar. Resulta evidente que la subsidencia inicial (que aquí parece
haber ocurrido a fines del Oligoceno), dio paso a la elevación
continua del bloque a partir del Pleistoceno inferior. La observación
por los autores de numerosos voladizos de marea cercenados limpiamente,
que yacen alineados a lo largo de decenas de metros al pie de
acantilados verticales alejados de la costa actual, sugiere una
actividad tectónica reciente.
CONCLUSIONES
El
extremo occidental de la provincia de Pinar del Río, resulta una
región con evidencias de haber sufrido una evolución tectónica
compleja, lo que ha definido la existencia aquí de un paisaje
muy especial.
Como
un aspecto relevante a tenerse en cuenta en estudios futuros,
se destaca la extraordinaria similitud tectónica del área de estudio
con la parte sur de la Isla de la Juventud.
BIBLIOGRAFÍA
Corbea
L., L. Liufrú, I. Padilla, A. Oviedo,1997. Mapa aeromagnético
de la República de Cuba a escala 1:250 000. Informe Final de Proyecto.
Archivo Técnico-IGP.
Fuentes
M., P.H. Pérez, 2001. Mapa Gravimétrico de Cuba para densidades
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Kartashov
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de Cuba. En el Libro “Medio Siglo explorando Cuba”
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Nuñez
Jiménez A., O. Stelcl, V. Panos y J. F. de Albear,1970. La llanura
costera occidental de Pinar del Río. Serie Espeleológica y Carsológica.
No. 19. Instituto de Geografía. Habana, Cuba. Editora ACC. 113
pag.