De
iguanas y mucho más
Por
Zenia Regalado/Fotocopias Rolando
¿Y
las iguanas del Cabo de San Antonio?. Esta fue una de las primeras
preguntas que muchos se hicieron después de conocer las afectaciones
del huracán Iván en el extremo más occidental
del país.
Por
suerte cuando se recorre aquella zona ellas saltan a la vista por
todas partes, aunque tanto estos animales como otros son sometidos
actualmente a una investigación por los expertos para conocer
realmente las consecuencias que provocó en su conducta el
meteoro.

La Ciclura nubila vive en toda América y es el lagarto más
grande de Cuba.
Ella
fue de las primeras en dejarse ver después de Iván.
Iguana
es el nombre común de los ejemplares más grandes de
esa familia. Estos reptiles son conocidos por sus impresionantes
exhibiciones y rituales de cortejo y defensa consistentes en movimientos
levantando el cuerpo y agitando la cabeza con fuerza, de arriba
a abajo.
Viven
fundamentalmente en América y fuera del hemisferio occidental
solo en Madagascar y Fiji . Los lagartos de la familia de las iguanas
son similares a los lagartos de Eurasia, excepto pos sus dientes,
sólidamente unidos al borde interior de la mandíbula
y no en el margen extremo del maxilar.
Las
iguanas machos alcanzan alrededor de 1,5 metros de longitud, y las
hembras, un metro; pesan entre 12 y 15 kilogramos. Tienen párpados
, grandes tímpanos auditivos externos y bolsas o papadas
en la garganta. Poseen cinco dedos en cada pata que terminan en
garras afiladas.

Evelyn Pérez Rodríguez, investigadora de ECOVIDA precisa
que solo la investigación sistemática
a cada especie permitirá saber cómo se adaptaron a
las nuevas condiciones.
Los
adultos son de color gris y pardo claro con bandas negras y manchas,
y las juveniles presentan un color gris con bandas transversales
amarillo claro.
Son
vegetarianas. Se alimentan de flores, frutas, hojas, moluscos e
insectos. Viven en costas arenosas con predominio del diente de
perro, donde existen fisuras; también en bosques de mangles
y zonas cenagosas.
Evelyn
Pérez Rodríguez, licenciada en Biología e investigadora
del grupo de ECOVIDA perteneciente al CITMA, nos precisó
todos estos detalles acerca de la Ciclura nubila, la iguana que
habita en toda América y que llama tanto la atención
de quienes visitan el Cabo de San Antonio.
Afirmó
la experta que la Ciclura, a pesar de su aspecto prehistórico
y de ser el mayor lagarto de Cuba, es dócil y amigable.
Se
espera que sea una de las que tal vez soporte mejor la situación
crítica que se atraviesa desde el punto de vista alimentario,
por sus reservas energéticas, que puede ir utilizando hasta
tanto se refolien las especies vegetales de las que se alimenta.
Guanahacabibes,
reserva de la biosfera, sobresale por la virginidad de sus ecosistemas.
Su fauna tiene una gran variedad de aves, anfibios y reptiles.
Allí habita un endémico local, el Anolis quadrocélifer,
pequeña lagartija parda –avistada después de
Ivàn- también esa península tiene una rana
endémica que vive en las cuevas, la Eleutherodactylus guanahacabibes
, de 20 milímetros de longitud.
Explicó
Evelyn que se han organizado expediciones multidisciplinarias del
instituto de Ecología, del de Geografía y del Museo
de Historia Natural para conocer en profundidad el impacto del huracán
Iván en los seres vivos de aquella península.
IMPACTO
SOBRE LA FAUNA
Hay mucho por investigar en relación con el impacto del meteoro
y a juicio de Evelyn todo lo que se diga ahora puede ser prematuro,
pero nos adelanta algunos criterios preliminares que dan cierta
tranquilidad y que parecen confirmar que la naturaleza siempre busca
su equilibrio.
Los
animales son organismos que responden con la migración ante
adversidades como conducta instintiva genéticamente codificada,
ellos tienen dos relojes biológicos siempre latentes, uno
de funcionamiento mediato, con el que responden ante migraciones
de largas distancias, mudas, reproducción, plumajes, etc.
y otro más inmediato.
Este
último les permite reaccionar ante cambios de presión,
velocidad de vientos, luz, temperatura, así como refugiarse,
desplazarse y protegerse ante amenazas de grandes fenómenos.
Ante
eventos tan grandes como el huracán Iván, hay individuos
que son eliminados, por grandes vientos, caída de árboles,
pero puede tomarse este proceder como acciones de la Selección
Natural, que favorecen a los individuos más aptos y capaces,
y a su vez perpetúan la transmisión a la descendencia
de estas características de eliminación de los menos
preparados .
En
la península hubo pérdidas de animales pero en cifras
no significativas, y de pocas especies en comparación con
las reportadas en el territorio, opinan los investigadores.
Las
comunidades de invertebrados no han sido detalladas del todo en
las diferentes partes de la Guanahacabibes, pero se considera que
son los menos dañados, por concentrarse en su mayoría
en estratos bajos, suelo, cavernas, hojarasca, oquedades, troncos
secos.
Entre
los vertebrados están los anfibios, grupo que frecuenta hábitats
confortables que le protegen. Otros sitios son las cuevas, el diente
de perro, base de piedra, con cierta seguridad ante vientos y lluvias.
Preocupante
resulta la condición de poiquilotermos de los diferentes
lagartos, que no les permite regular su temperatura interna y se
valen de la temperatura del aire o el sustrato para su calentamiento.
La
escasa cobertura vegetal, limitará grandemente la detección
de sitios con óptima temperatura que los proteja de los intensos
rayos luminosos, lluvias y cambios bruscos de temperatura.
LAS
AVES
En la península se cuenta con varios representantes endémicos,
incluso a nivel genérico, y especies susceptibles como el
ave más pequeña del mundo Mellisuga helenae (Zunzuncito).
A pesar
de Iván se han avistado varios ejemplares de diferentes especies,
solo que las conductas cambian completamente.
Se
han detectado grandes bandos de cotorras (Amazona leucocephala)
en los estratos más bajos de las diferentes formaciones vegetales,
hecho poco frecuente pues esta especie se desarrolla en las partes
mas altas de los bosques.
Existen
diversos grupos o gremios de aves. Entre ellos se encuentran además
de los depredadores , los granívoros, frugívoros,
insectívoros, nectarívoros, entre otros y todos se
ven muy afectados, porque frutos carnosos no se encuentran en estos
momentos.
Las
semillas están en los suelos o partes bajas, donde se han
observado grandes bandos de cotorras, palomas, negritos y azulejos
en sus forrajeos, Otro aspecto que perjudica a las aves es el cambio
del microclima propio del interior del bosque, la humedad, temperatura,
iluminación, etc. que exigen las diferentes especies para
el desarrollo de sus subnichos (estructural, trófico, reproductivo,
climático) se ha modificado todo el ecosistema por carencia
de lo que los expertos llaman dosel y cobertura alta forestal.
Será
problema para las aves encontrar buenos sitios de nidificación
y además la protección contra los depredadores de
individuos, nidos, huevos y pichones será baja.
Con
el arribo de las migratorias durante este período, la competencia
intra e interespecífica se verá agudizada y el desplazamiento
a ecosistemas vecinos con características mas favorables
para el desarrollo del nicho ecológico presionarán
las especies propias del sitio con tendencia a exclusión
competitiva forzada.
Los
mamíferos menos estresados serán los murciélagos,
aunque los consumidores de frutos tendrán que modificar su
hábito alimentario.
El
seguimiento de cada uno de los componentes bióticos del ecosistema
será el único modo de conocer como se recuperará
cada especie y cómo adecuan sus conductas para sobrevivir.
Los
investigadores opinan que Guanahacabibes es un laboratorio que experimenta
recuperación, colonización y sostenibilidad . Para
decir la última palabra, hay que esperar.
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