Graffiti por la música

Ella estudió Farmacia; él, Psicología. La música era solo un hobby para compartir en casa con amigos y familiares. Unidos en la vida Inselly Rubio y Raydel Carrasco decidieron entrar en serio al mundo del arte y en el año 2012, en su natal Minas de Matahambre, se presentaron frente a un público por primera vez.

“Fue en un festival para artistas aficionados que se llamaba Pino de cobre. Cantamos un tema de Carlos Varela. El dúo aún no tenía nombre y el artista de la plástica Elvis Céllez, coterráneo y amigo, nos sugirió Graffiti. Nos gustó y se quedó hasta hoy”, rememora Raydel.

Hasta aquel momento solo interpretaban canciones de autores cubanos y extranjeros hasta que un día Inselly se lanzó a escribir el primer tema, hubo un poco de escepticismo pero les gustó el resultado y comenzaron a componer.

Graffiti cultiva la nueva trova y desde ella la crítica social, aunque no dejan a un lado temas universales y clásicos del género.

“En el 2016 ya teníamos determinada madurez en el trabajo y habíamos consolidado ciertos aspectos. Tuvimos la oportunidad de audicionar para la empresa provincial de la música y los espectáculos Miguelito Cuní y desde agosto de ese año pertenecemos al catálogo. Pero todo salió desde las Minas, llevamos solo un año aquí en Pinar”, dice Inselly.

Para esta joven pareja las influencias para crear les llegan de lo más reconocido de la trova en el país, pero Raydel es enfático: “Como trovador que se respete, nacido en Cuba después del ‘59 soy ‘silviano’; por supuesto hay muchos otros paradigmas como Frank Delgado, Ray Fernández, incluso extranjeros”.

Dúo Graffiti

Aunque no son miembros de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), gracias a la organización han participado en varios festivales que se han realizado en el país, y siempre son invitados a cada edición de Trovasí, que tiene lugar en la provincia Pinar del Río.

“En el 2017 estuvimos en Guantánamo en el festival de la canción política, luego en uno que se hace en Las Tunas que se llama Entre música y por supuesto en el nuestro. Es muy bueno porque nos da la posibilidad de interactuar con otros artistas, algunos muy jóvenes y otros con marcada experiencia, por ejemplo, en el 2017 coincidimos con Pedro Luis Ferrer”, apunta Raydel.

Cuentan que paradójicamente, a pesar del desarrollo de las nuevas tecnologías, se les ha dificultado mucho grabar algo con calidad. “Quizás hemos heredado la mala suerte de aquellos primeros exponentes del género en Cuba, que ahora son paradigmas, pero que no pudieron grabar sus primeras canciones porque solo existía un estudio”.

Próximamente y gracias a un amigo esperan poder tener su primer demo que constará de 10 canciones.

Al ser interpelados sobre la salud de la nueva trova en el país no dudan en reconocer lo fuerte que está el movimiento en varias provincias como Villa Clara, Las Tunas y el propio Guantánamo, no así en Vueltabajo.

“Antes del 2017 no lo sabía, me creía un guerrillero que luchaba solo, pero en Pinar la situación es diferente. Está bastante deprimido el género, salvo felices excepciones como Yamira Díaz, Miriela Mijares y Omar Pérez. Cada día son menos los jóvenes que hacen este tipo de música.

“Encontrarte con lo que hemos visto en Santa Clara, Las Tunas… allí se respira trova, y hay mucho movimiento joven, aquí no sé qué pasa”.

Dúo Graffiti

Al dúo Graffiti le queda mucho por mostrar aún, nadie les dijo que el camino sería fácil y en allanarlo ponen todo el empeño.

“En el contexto en el que estamos, ya sea Pinar o las Minas, siempre hemos creído que tenemos la misión social de enseñarle al público lo que es la trova. Son tiempos difíciles, la gente necesita esta música”.