Fallece destacado combatiente pinareño

El pasado martes 30 de junio falleció el teniente coronel de la reserva Luis González Pérez, destacado miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), fundador de las Milicias de Tropas Territoriales y del Ejército Occidental.

Nació el 22 de agosto de 1935, en la finca La Jocuma, Las Ovas, Pinar del Río,  hijo de una familia humilde y campesina dedicada al cultivo del tabaco. Desde muy joven se incorporó a las milicias campesinas. En septiembre de 1960 fue designado como responsable de milicias en el curso de tropas serranas en la base San Julián.

Participó activamente en la lucha contra bandidos bajo las órdenes del capitán Manuel Borjas e integró el Buró de bandas del Ministerio del Interior durante cinco meses.

Cumplió misión internacionalista en el continente africano. A su regreso a la patria le fue otorgado el carné del Partido Comunista de Cuba. Se desempeñó como segundo jefe provincial de la Jefatura de prereclutas hasta 1976 que pasó a ser el jefe.

Cuando el 28 de enero de 1980 se creó la Sociedad de Educación Patriótico Militar (Sepmi) fue seleccionado integrante de la dirección nacional hasta la desactivación de la organización en 1991. Bajo su liderazgo, Pinar del Río resultó Vanguardia nacional los últimos cuatro años de su funcionamiento y fue la única provincia del país en obtener la evaluación de Bien, en el control nacional del departamento militar del Comité Central del Partido.

“Él se consagró en cuerpo y alma a esta tarea. La gente lo conocía como ‘Luisito el de la Sepmi’. Era un compañero ejemplar y muy dedicado al trabajo. Tuvo una trayectoria muy destacada como combatiente. También era un apasionado del deporte, le encantaba la pelota, fue hasta presidente de una peña de deporte y cultura y miembro de honor del club de paracaidismo”, refirió José Segundo Álvarez Concepción, presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) en la provincia.

Cuando en 1991 se creó la ACRC, ocupó el cargo de vicepresidente provincial hasta 1997. Por sus méritos, consagración y entrega fue merecedor de múltiples condecoraciones de las FAR, entre ellas las medallas por 10, 15 y 20 años de servicio, varias de Servicio Distinguido, la de Lucha Contra Bandidos y de Combatiente Internacionalista de primer grado, entre otras.