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Entrevista online: Mitos y tabúes en la sexualidad humana

Agradecemos a los lectores que participaron en la entrevista online sobre los mitos y tabúes en la sexualidad humana y en especial a nuestro invitado Bernardo Fernández Hernández, doctor en ciencias psicológicas y sexólogo clínico, quien respondió todas las preguntas con la profesionalidad que lo caracteriza.

Aimar: ¿Puede la poliglobulia influir en la erección del pene?

Bernardo Fernández Hernández: Buenos días, cualquier proceso patológico o no relacionado con la vasodilatación, la irrigación sanguínea, circulación, etcétera, puede tener repercusiones negativas o positivas, según los casos en los procesos de la erección masculina. Pero eso va a depender de las características y circunstancias de cada individuo en particular. Es decir, que lo recomendable es el estudio específico y la valoración de cada caso por los especialistas correspondientes.

Lidia: Buenos días, ¿ve usted normal las relaciones sexuales en grupo? Porque esta es una tendencia que se usa ahora.

Bernardo Fernández Hernández: Las relaciones sexuales en grupo no son un fenómeno novedoso, en civilizaciones antiguas como Roma, Grecia y otras aparecen asociadas a los testimonios históricos de las orgías y otras fiestas licenciosas practicadas por grupos de personas en esas sociedades. Por lo general se asocian a los excesos de alcohol, las drogas, etcétera y por supuesto estimulan el placer por el placer y la búsqueda incesante del placer sexual a cualquier precio. No propician el desarrollo de la vinculación afectiva o sea, el sentimiento amoroso, ni la expresión de la sexualidad como resultado de esa vinculación afectiva. No considero que sea una práctica recomendable, y la experiencia demuestra que a largo plazo no son positivas las consecuencias y que suelen ir degradando la condición humana de la persona, que termina por no tomar nada en serio y convertir el placer en lo único importante de su vida.

Carmen San Román: Muy interesante el tema. Quisiera que se refiriera al divorcio que hay entre algunos padres con los adolescentes para hablar de los temas sexuales. ¿Qué hacer para lograr una mejor comunicación?

Bernardo Fernández Hernández: Los temas sexuales lamentablemente han sido temas tabú en la educación de los niños y en las relaciones padres-hijos, debido a siglos de prejuicios religiosos y morales en relación con la sexualidad humana. A pesar de todos los avances que han experimentado las sociedades modernas en relación con la educación sexual, el desconocimiento, los temores y las inseguridades de los padres al respecto continúan predominando en el ámbito familiar. Lo ideal es crear un clima de confianza desde bien pequeños y tratar con total naturalidad los temas sexuales para propiciar una comunicación adecuada en la pubertad y en la adolescencia. Si ese clima no ha existido, es difícil que en estas edades fluya adecuadamente la comunicación. De todos modos si esa comunicación no fluye lo más recomendable es buscar el asesoramiento profesional para padres y adolescentes, porque difícilmente esto se puede resolver con una indicación específica o con un único consejo general.

Arturo: ¿Por qué algunos hombres casados buscan relaciones con gays?

Bernardo Fernández Hernández: Si un hombre con una relación matrimonial heterosexual, busca a la vez relaciones con gays, debe ser porque es bisexual o porque su orientación sexual real es homosexual, y mantiene relaciones matrimoniales heterosexuales por motivos sociales, familiares, en fin, que lo llevan a ocultar o mantener en secreto sus verdaderas preferencias.

Julia Barroso: Saludos afectuosos, me alegra que toquen este tema. Hay personas bisexuales, lo mismo tienen relaciones con un hombre que con una mujer, ¿qué me puede decir al respecto?

Bernardo Fernández Hernández: La bisexualidad es una variante de la sexualidad humana como la homosexualidad, su orientación sexual lo mismo se dirige al otro sexo que al propio, lo que la diferencia del heterosexual o del homosexual, cuya orientación sexual está dirigida a uno u otro sexo. No debe confundirse la bisexualidad con el hecho de que algunos homosexuales, hombres o mujeres, contraen matrimonios heterosexuales, por presión social y familiar, como un medio de ocultar su homosexualidad o un intento personal de no aceptar su verdadera preferencia.

Kenia: Hola, ¿qué entiende usted por aberraciones sexuales?

Bernardo Fernández Hernández: Las aberraciones sexuales son trastornos del comportamiento sexual que hoy son reconocidos como parafilias. El término aberración tiene una connotación moral, no médica, por lo que se ha dejado de utilizar. Las parafilias son trastornos de la personalidad del individuo en el área sexual, que hacen que el sujeto sienta la compulsión o el impulso irresitible de comportarse sexualmente de un modo inadecuado, tanto para las relaciones de pareja como para la sociedad. Como que esos comportamientos violan normas morales y sociales y hasta leyes, no solo muchas son consideradas delitos, sino que también son muy mal vistas por las demás personas en los escenarios de la convivencia social. El listado de las parafilias es extremadamente largo y hasta han aparecido nuevas parafilias, que hoy se relacionan con las tecnologías (computadoras, teléfonos...), pero no son, en estos casos, meros actos de descaro, sino manifestaciones de verdaderos trastornos. No obstante, el trastorno no los exime de responsabilidad penal. Además, se requiere un diagnóstico diferencial que permita establecer de manera clara si se trata de una parafilia o de un comportamiento antisocial, propio de un sujeto que pretende desafiar las leyes y las normas sociales de un modo descarado. Por ejemplo, la mayoría de los acosadores sexuales que aparecen masturbándose en muchos lugares públicos, no son parafílicos exhibicionistas como se pudiera pensar, sino sociópatas capaces de acosar, violar, agredir, lo cual no se corresponde con el comportamiento de un verdadero exhibicionista parafílico, que lo único que siente es el impulso irresistible de exhibir sus genitales, pero que es incapaz de hacer daño y de llegar a una relación sexual normal con las mujeres ante de las que se exhibe. Además, el parafílico fuera del momento de la manifestación de su trastorno, sufre o padece por lo que le pasa o por ser así. La parafilia requiere tratamiento médico o psicológico, es decir, ser atendido profesionalmente.

El preguntón: Hay hombres que prefieren relaciones con los menores de edad, eso es desastroso. ¿Son enfermos o descarados?

Bernardo Fernández Hernández: Primero que todo se debe aclarar qué se entiende por menores de edad. En primer lugar porque las relaciones sexuales con los menores de edad están prohibidas por las leyes; sin embargo, el menor de edad o la menor, pueden ser jóvenes cuya edad todavía está por debajo del rango que establece la ley, pero que su desarrollo físico ya es aparentemente el de una persona adulta. En ese caso aunque se considera un menor de edad, el gusto o la preferencia del adulto podrían parecer normal. Incluso en ocasiones, los padres autorizan legalmente el matrimonio de hijas menores con hombres adultos como un acto perfectamente normal. Sin embargo, si por menores de edad entendemos niñas o niños, entonces estaríamos en presencia de un acto de pedofilia, que además de ser penado por la ley, constituye una manifestación parafílica, es decir, de una alteración o trastorno importante del comportamiento sexual.

Laurita: Buen día y gracias por tratar aspectos tan importantes. Soy una joven de 20 años y aunque he tenido varias relaciones nunca he tenido un orgasmo. Eso me preocupa mucho, porque finjo que lo tengo, pero no es así. Ayúdame para saber qué hacer.

Bernardo Fernández Hernández: Lo primero que tienes que hacer es buscar ayuda profesional en una consulta de terapia sexual o sexología clínica. Estas consultas se realizan en algunas áreas de salud aunque no sean muy conocidas públicamente, pero además en el hospital Abel Santamaría, en el bloque materno infantil, cuarta planta, los lunes, martes y viernes, en el horario de la mañana, nos puedes contactar si así lo decidieras. No es conveniente en ningún sentido fingir el orgasmo, se trata de algo que con el paso del tiempo te puede perjudicar mucho más, mientras que con la ayuda profesional, quizás descubras que ni siquiera se trata de algún trastorno, es decir, de una alteración permanente de tu funcionamiento sexual, sino de algo meramente circunstancial que se ha convertido para ti en una preocupación que bloquea o inhibe tu respuesta sexual.

Javier Campos: ¿Existen en Pinar del Río consultas para el que necesite aclarar dudas sobre temas de sexualidad?

Bernardo Fernández Hernández: Si existen consultas de orientación y terapia sexual, tanto en algunas áreas de salud como en el hospital Abel Santamaría. En este último lugar los lunes, martes y viernes, en el horario de la mañana, nos puedes contactar, en la cuarta planta del bloque materno infantil.

Joven pinareña: Hay jóvenes que usan vaposán y otras cosas para tener relaciones, ¿eso puede ser perjudicial para la salud?

Bernardo Fernández Hernández: Generalmente ese tipo de sustancia son irritantes y su uso frecuente puede dañar la mucosa de la vagina o el ano, incluso también la del pene.

Leo: ¿Tiene el hombre punto G?

Bernardo Fernández Hernández: Ni siquiera está demostrado el punto G como una estructura independiente del resto de la vagina, en el caso de la mujer. Todo parece indicar por los estudios realizados que el llamado punto G dentro de la parte anterior de la vagina y en su techo se corresponde con la estructura interior del clítoris. Los órganos sexuales masculinos son diferentes a los femeninos, así que no podría existir algo como el punto G en el hombre. Por supuesto, si lo que dices es si existe un punto o lugar de máxima excitación para el hombre, el glande o cabeza del pene es reconocido como el lugar de mayor excitación sexual que tiene el pene, que es el órgano sexual masculino. No obstante, todo el cuerpo humano está diseñado para el placer y cada persona tiene sus características, sus preferencias y sus costumbres sexuales que deben ser tenidas en cuenta y respetadas. No todo el mundo responde con el mismo grado de excitación sexual en todas las zonas, o sea, que no siempre los resortes de la excitación sexual son los mismos ni funcionan igual para todas las personas. Es desafortunado limitar el placer sexual a un solo punto o a una sola práctica, porque se pierde de vista toda la gama de posibilidades que tiene la sexualidad para ser disfrutada, independientemente de que también la historia sexual individual, constituye un factor de personalización de las preferencias sexuales de cada quien.

Magda Iris: El tamaño del pene, las relaciones sexuales durante el embarazo y la masturbación femenina son considerados algunos tabúes, ¿qué opina al respecto?

Bernardo Fernández Hernández: El tamaño del pene forma parte del mito del pene grande como fuente de placer para la mujer. Se trata de un mito o creencia equivocada pero repetida a través del tiempo que hace que algunas mujeres hagan depender su placer precisamente del tamaño del pene y aunque está demostrado que eso no importa, para ellas en su subjetividad, es decir, dentro de su psiquis funciona así, porque así lo creen. A eso se le pudiera sumar el factor de la costumbre, o sea, los hombres y las mujeres nos acostumbramos al olor de la pareja, a la textura de su piel, al modo de las caricias, al modo de actuar durante el coito y por lo tanto, si una mujer en su historia sexual personal, está acostumbrada a los penes exageradamente grades, esa costumbre puede actuar entonces como un factor que pese en su preferencia. Sin embargo, no son pocas las mujeres que narran experiencias negativas con esos penes grandes: inflamaciones pélvicas, coitalgias o dolores durante la penetración, desgarramientos, entre otros. Las zonas de mayor excitación sexual de la vagina son el clítoris y la parte anterior de ella, reconocida supuestamente como el lugar donde está el punto G, y para rozar y llegar a ellos no importa el tamaño del pene. Sin dejar de agregar que la parte posterior de la vagina casi carece de sensibilidad, o sea, que la calidad del acto sexual depende de un conjunto de factores y de habilidades que nada tienen que ver con el tamaño del pene, porque por demás la vagina es elástica y se adapta a las dimensiones del pene. En cuanto a las relaciones sexuales en el tiempo del embarazo, se considera que en el primer trimestre y durante el segundo son normales, siempre y cuando no haya una indicación médica contraria por amenaza de aborto u otras causas. En el último trimestre debe atenderse al consejo del ginecobstetra, porque si bien en condiciones de un embarazo sano y normal pueden mantenerse hasta el último momento, adoptando posiciones adecuadas, pudieran existir situaciones específicas que recomiende que no haya penetración. Sin embargo, tener relaciones sexuales no implica necesariamente penetración, porque pueden existir relaciones sexuales con sexo oral, masturbación mutua, etcétera. De la masturbación femenina podemos decir que al igual que la masculina es un acto normal, pero sucede que por prejuicios morales, religiosos y otros ha sido muy rechazada y censurada por las propias mujeres. Desde luego que esto ha venido cambiando desde los últimos tiempos, pero sigue existiendo un tabú al respecto.

Juanito: ¿Qué síntomas tiene la andropausia?

Bernardo Fernández Hernández: Soy de los que considera que el término andropausia no debería utilizarse. Su uso es un intento de igualar los procesos de envejecimiento sexual del hombre con los de la mujer. La menopausia es el cese de la capacidad reproductiva de la mujer y la del hombre no cesa en un momento específico, sino que aunque disminuya se mantiene hasta edades avanzadas. Por lo tanto no creo que exista la andropausia, aunque el término se haya puesto de moda en la literatura. Lo que sí existe es el climaterio masculino, es decir, un proceso de envejecimiento sexual del mismo modo que se envejece en todos los órdenes de la vida. Se trata de un proceso más o menos largo que tampoco se comporta igual en todos los casos. El climaterio femenino tiene una etapa que se llama menopausia, pero el masculino no incluye tal proceso de cese definitivo de la capacidad reproductiva del hombre.

Andrés: Hola soy un joven de 25 años y tengo un problema. En la mayoría de mis relaciones sexuales tengo eyaculación precoz y eso me avergüenza. ¿Al respecto qué ejercicios se pueden realizar para no tenerla?

Bernardo Fernández Hernández: La eyaculación precoz no es problema que puedas resolver tú solo, requiere de atención profesional. Debes acudir a un psicólogo o psiquiatra en las consultas de orientación y terapia sexual de las áreas de salud. De lo contrario, en el hospital Abel Santamaría y en la cuarta planta del bloque materno infantil, los lunes, martes y viernes en el horario de la mañana, nos puedes contactar.

Betty: Hay cierta tendencia en los jóvenes al sadismo y el masoquismo en las relaciones sexuales, ¿es un trastorno psicológico o un modo de vida?

Bernardo Fernández Hernández: Las prácticas que se hacen habituales pueden terminar convirtiéndose en un trastorno, es decir, en patrones de conductas estables o permanentes sin los que después se hace imposible alcanzar placer. En fin, que muchas veces lo que comienza como un modo de vida se puede convertir en un problema severo y hasta peligroso.

Paola: ¿Qué hacer para no ser tímida con mi pareja en momentos íntimos?

Bernardo Fernández Hernández: La timidez es un rasgo de personalidad que hasta puede tener una base temperamental, es decir, una tendencia inhibitoria del sistema nervioso central de la persona. Si la timidez con la pareja forma parte de una timidez personológica, lo más conveniente es buscar ayuda profesional, pero si la timidez se reluce o circunscribe a la relación con la pareja, seguramente está asociada a factores educativos, prejuicios morales, religiosos, etcétera, cuya influencia de algún modo ha pesado en la educación de la persona. De ser así debes proponerte por ti misma ir superando paso a paso o con metas específicas a corto plazo, tu timidez.

Linca: Buenos días, tengo estrías en los senos y eso me apena con mi pareja, ¿qué hacer para sentirme a gusto conmigo misma?

Bernardo Fernández Hernández: Primeramente, creo que tiene que ver con tu autoestima o quizás con alguna experiencia negativa al respecto. Existe siempre la posibilidad de consultar a un dermatólogo o a un cirujano plástico sobre el asunto para conocer si existe alguna posibilidad de rectificar el problema o al menos de mejorar tu imagen. No obstante, si tu problema es de autoestima o de sentimientos de inferioridad (los llamados complejos), te vas a seguir encontrando defectos que de nuevo se van convertir en motivos de preocupación, por lo tanto, lo más recomendable sería buscar ayuda psicológica profesional. Recuerda que al hacer una valoración objetiva del asunto tendrías que tener en cuenta si fuiste gruesa o bajaste de peso, si has parido u otras causas.

Anderson: ¿La necrofilia es un trastorno psicológico?

Bernardo Fernández Hernández: La necrofilia es un trastorno sexual severo, es decir, una de las parafilias más graves que se reconoce.

Rafaelito: ¿Es conveniente que los hijos vean a los padres desnudos?

Bernardo Fernández Hernández: El acto de desnudarse y vestirse delante de los hijos debe ser un acto normal y cotidiano, semejante al de los padres que también ven desnudos a sus hijos y los bañan, de ese modo los infantes pueden adquirir una noción natural y nada prejuiciosa acerca del cuerpo humano, de las diferencias anatómicas entre hombre y mujer y demás. Por supuesto que eso origina preguntas que deben ser respondidas con claridad y de acuerdo al desarrollo intelectual que la edad del niño determina.

Mariposa: Hay matrimonios que duermen con el hijo o la hija en la misma cama o en el mismo cuarto. ¿Eso puede afectar psicológicamente a los pequeños si ven a los padres teniendo sexo?

Bernardo Fernández Hernández: Las relaciones sexuales de los padres no deben ser vistas ni escuchadas por los hijos, sobre todo cuando son pequeños. En primer lugar, no están en condiciones de entender con suficiente claridad lo que sucede y hasta suelen dejar huellas conscientes o inconscientes en su mente, que pueden actuar como factores negativos en el ulterior desarrollo de su sexualidad o de su conducta sexual. Otra posibilidad es la de estimular sexualmente al niño que inocentemente puede tratar de imitar lo que ha visto hacer a los adultos.

Desde la redacción digital de Guerrillero agradecemos a todos los lectores que enviaron sus preguntas y esperamos que sus dudas hayan sido evacuadas.

Sobre el Autor

Magda Iris Chirolde López

Magda Iris Chirolde López

Licenciada en Periodismo en la Universidad Hermanos Saíz de Pinar del Río, Cuba.

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