Una niña llegó a mi puerta
- Escrito por Ana María Sabat González
Hay una niña en mi puerta. No vino a pedir limosnas, ni un bocado de comida, vino con la brisa, vino con una rosa. A ella le gustan las rosas y por eso las regala.
Se llama Emily y es mi vecinita. Es una nena cubana de solo cuatro añitos, que cada tarde, cuando regresa de su taller de orientación vocacional de ballet, recoge por el camino algunas flores y las reparte o las pone en agua para que sus colores sean más duraderos.
Vino la pequeña con sus grandes lazos blancos, el tutú y la felicidad reflejada en el rostro; entonces entró a la sala de mi casa y danzó, hizo el Split lateral y después punteó como toda una profesional en busca de reconocimiento, y lo tuvo, y es cuando los ojos le brillaron de alegría.
Ella quiere ser bailarina, y con los poquitos años que tiene ve posibles sus sueños. Así viven los niños de mi Isla, tal vez carezcan de alguna golosina, y por qué no, hasta de juguetes que son caros, pero desde pequeños son los reyes de la casa y de la sociedad, y para ellos es que se trabaja.
En los círculos infantiles, las escuelas, las cuadras, los hospitales, en las casas, en cada pedacito de tierra -cercana o lejana-, donde haya uno de estos “bajitos” se ha de hacer fiesta, porque sobre ellos decía nuestro Apóstol: “Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo”.
Emily termina de jugar, nos da un beso de amor,- como dice ella -y se marcha. Atrás nos deja una bella reflexión, y miramos a todos los niños del barrio: Richard quiere ser pelotero igual que papá, María Carla estila para el canto coral, Abraham será artista de la plástica y Eduar será doctor.
Esos son sus anhelos, pero por el momento ellos, y todos los infantes de Cuba, asisten a los círculos infantiles o a las escuelas, sin preocuparse porque mañana las puertas de estas instalaciones puedan cerrar y su sueños quedar truncados. En ellos está el futuro y la esperanza del mundo.

Sobre el Autor
Ana María Sabat González
Licenciada en Español y Literatura, periodista de Guerrillero. Ha sido profesora de la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca. Se dedica al periodismo desde el año 1996 y aborda en sus trabajos diferentes temáticas sociales y políticas.