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Mary: “Me tocó a mí abrir el muro”

La pinareña Esther María Páez Álvarez se precia de haber sido la primera árbitro internacional de fútbol en Cuba.

La pinareña Esther María Páez Álvarez se precia de haber sido la primera árbitro internacional de fútbol en Cuba.

El movimiento deportivo cubano está plagado de mujeres que a través de su impronta han dado gloria a nuestro país. Muchas lo han hecho como atletas o entrenadoras y otras como en el caso de Esther María Páez Álvarez, desde la responsabilidad de impartir justicia.

Mary, como hace décadas todos le nombran en el argot futbolístico pinareño, se precia de haber sido la primera fémina en Cuba en convertirse en árbitro internacional de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) en 1998.

A sus 56 años, acumula disímiles vivencias de una época en la que abrirse paso en una profesión reservada exclusivamente para hombres era harto difícil.

Sin embargo, con tesón, constancia y mucho apoyo familiar, logró labrarse una reputación que hasta hoy le mantienen activa en favor del desarrollo del fútbol cubano.

Aun cuando se confiesa enemiga de las entrevistas, accedió de muy buena gana a la llamada de este reportero para escudriñar en su pasado y hablar de la actualidad de su carrera.

¿Cómo llegas al fútbol?

“Nunca practiqué deportes. Trabajaba en la Empresa Materiales siete, pero comencé una relación con Giraldo Rojas “Papo”, quien primero comenzó jugando fútbol y luego se hizo árbitro, siempre andaba de competencia en competencia con él y me la pasaba leyendo reglamentos, aunque no entendía nada este deporte.

“En el año ´94, en los torneos interbarrios, faltaban árbitros y alguien me preguntó si era capaz de hacerme cargo de una de las bandas y yo dije que sí, esa fue mi primera vez, casi por casualidad.

“Pronto llegó a oídos de Reinoso, que entonces era el Comisionado Nacional, que en Pinar del Río había una mujer actuando como árbitro y él me invitó a trabajar en la mesa en un partido amistoso en el ´Pedro Marrero´, entre Islas Caimán y Cuba”.

¿Oficialmente cuándo comienzas a trabajar como árbitro?

Esther María Páez Álvarez 2Mary a finales de la década de los 90 mientras actuaba como árbitro suplente en un torneo oficial de fútbol en Cuba.

“En 1996 me mandan a un curso de árbitros en Cienfuegos y de ahí a una competencia pioneril en el campamento Ismaelillo donde ´pité´ mi primer partido. Eso me abrió las puertas para empezar a trabajar habitualmente en competencias pioneriles y escolares, a la vez que lo hacía aquí en la provincia donde contaba con la aceptación del comisionado de aquellos años Humberto Martínez”.

¿Había otra mujer en Pinar o en Cuba que actuase como árbitro?

“Comencé en el ´98 en el Campeonato Nacional Masculino y la única que había era yo. El día que trabajé como árbitro por primera vez todo el mundo dejó lo que estaba haciendo para verme arbitrar, eso no había pasado antes en Cuba”.

¿Cuándo te conviertes en referee internacional?

“En 1998 me proponen y en diciembre de ese propio año me convertí en árbitro internacional. Aquí en ese momento había muy pocos árbitros masculinos con esa condición, por lo que haber sido aceptada por FIFA para convertirme en árbitro internacional, sin que todavía el fútbol femenino en Cuba tuviera auge, fue muy grande para mí”.

¿Esa distinción imagino te haya abierto muchas oportunidades profesionales?

“Desde entonces a nivel nacional trabajé en todos los eventos, sin embargo, demoré algunos años para salir al exterior, pues no fue hasta el 2002 que fui a República Dominicana a trabajar en una eliminatoria de la Copa de Oro, ya cuando aquello había otra mujer árbitro internacional en Cuba, Irasema Aguilera, ambas estuvimos una semana allí con árbitros masculinos de ese país”.

¿Cuán difícil fue enfrentarte en tus inicios a los estereotipos de que el fútbol era un deporte solo de hombres?

“En todas partes lo que me gritaban al inicio en las canchas era terrible, pero tenía el apoyo de mi pareja que estaba en ese mundo, así que nunca me plantee dejarlo”.

¿Crees que siguen existiendo en pleno siglo XXI ese tipo de criterios machistas a los que tú te enfrentaste en los inicios de tu carrera?

“Lamentablemente eso todavía se ve y creo que por ese concepto hay problemas en la provincia en el femenino, con el cual no hemos llegado a tener un buen equipo, porque los padres siguen con esa mentalidad de que el fútbol es solo para los hombres.

“Sigue existiendo ese pensamiento, pero nosotras somos fuertes y aunque no quieran estamos ahí. Me tocó a mí abrir el muro ese y me siento muy orgullosa, por eso ojalá pudiera atraer 10 o 20 más a este deporte”.

¿Qué crees que debe caracterizar a un buen árbitro en su trabajo?

“El árbitro siempre tiene que ser muy imparcial, no es una máquina, o sea, que puede equivocarse, pero siempre debe de entrar a la cancha y saber que hay que ser imparcial.

“Ser árbitro es una profesión que tiene que gustarte, porque debes constantemente superarte.

“En la época en que comencé en Cuba se jugaba muy buen fútbol, había buenos jugadores y yo era la única mujer y aunque me relacionaba muy bien con todos, entrenadores y jugadores, cuando me designaban para un partido era el árbitro y ellos tenían que acatar mi decisión”.

¿En alguna ocasión un jugador o entrenador te faltó al respeto por el hecho de ser mujer?

“La única experiencia difícil que tuve fue en Morón, que es una cancha bien caliente, allí tuve que expulsar a Léster Moré, una gran figura en ese momento, por faltarme el respeto frente a sus compañeros, eso fue lo más fuerte que tuve que afrontar”.

Los tiempos han cambiado y hoy es mucho más común ver a jóvenes mujeres actuando como referees en nuestros campeonatos nacionales.

“Si, ya aquí en Cuba todo el femenino está trabajando en el campeonato nacional, hay varias mujeres que son internacionales, en Pinar por ejemplo tenemos a Nereida, y en otras provincias como La Habana, Villa Clara y Holguín también existen muchas trabajando ahora mismo en la Liga Nacional”.

En el 2006 te retiras del arbitraje para asumir una nueva responsabilidad ligada al fútbol. ¿Cuál fue?

“Para esa fecha CONCACAF estaba solicitando asesores de árbitros por el auge que iba teniendo el fútbol femenino en la región, por esa razón me mandan a un curso en Panamá junto a otros asesores masculinos.

“En estos últimos años me he dedicado a impartir cursos en las distintas provincias del país y a evaluar el trabajo de los árbitros durante los partidos”.

¿Hasta cuándo piensa Mary estar activa en favor del fútbol pinareño y cubano?

“Tengo 56 años y pienso estar hasta los 60. Me siento orgullosa, cumplí y disfruté mucho mi carrera, me gusta el fútbol. Incluso en esta etapa en la que quiero estar un poco más tranquila, estar en la casa, con los nietos, me la paso de un lado a otro con el comisionado tratando de ayudar en todo lo que puedo”.

¿Cuándo te retires seguirás ligada de alguna manera al fútbol?

“Vamos a esperar allá, pero es un vínculo que no se rompe así de un momento a otro, a mí me gusta sentarme y ver a los muchachos jugar, eso lo llevo muy adentro, son muchos años”.

Sobre el Autor

Victor Manuel Blanco González

Victor Manuel Blanco González

Licenciado en Periodismo en la Universidad de Pinar del Río, Hermanos Saíz Montes de Oca.

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